Category: Manchester

La calle de Don Juan Manuel

Para variar, ando arreglando asuntos migratorios. Espero que este trámite de visa sea el último que me toca en el reino de doña Isabel II, pero la verdad es que nunca se sabe. Lo cierto es que todos estos trámites me han tenido muy ocupado y no había encontrado el tiempo ni para abrir el bló. Como no me ha pasado mucho en este mes, les voy a contar sobre cierta obra de teatro en que participé en el día de muertos del año pasado.

Todo comenzó cuando el buen Darcy me contó que la sociedad mexicana estaba planeando presentar una obra de teatro para el festival del día de muertos en Manchester. Darcy fue elegido para escribir el guión y escogió la Leyenda de la calle de don Juan Manuel. Cuando me dijo que al protagonista le tocaba acuchillar gente, me apunté de inmediato. (Tómense un par de minutos para leer la leyenda en el link anterior para que se acuerden de qué trata la leyenda)

Como la esposa de Don Juan Manuel se anotó una chava de Sheffield y como la diabla una amiga de México, la cual era la única con experiencia en esto de la actuación. Para mayores referencias, visiten su página de YouTube. Comenzaron los ensayos como un mes antes del gran debut (y despedida, porque sólo se iba a presentar un día). La verdad es que nos fue bien con los ensayos, pero sufrimos con el asunto de la utilería y la tramoya. Al final decidimos que íbamos a hacer la horca nosotros mismos, usando unos polines viejos y una soga.

Se llegó el día del estreno y Darcy y yo esperamos pacientemente a que llegaran los mozos chalanes cuates prometidos por la sociedad mexicana para ayudar a cargar los polines. Tras casi 20 llamadas y hora y media de espera, nos confirmaron que no podían mandar a nadie porque todo mundo estaba ocupado armando la ofrenda. Cargando casi toda la utilería y disfraces, nos echamos los polines al hombro como nazarenos y caminamos de Hulme a la Students Union de la Universidad, unos buenos 1000 metros. La gente nos veía a través de la niebla y no sabía si reirse o huir. Como pudimos llegamos a la dichosa Students Union y procedimos a agarrar a armar la horca con clavos medio chafas. Media hora antes de la función, el cadalso quedó preparado. La obra comenzó y, fuera de algunos problemas de producción (la mitad del telón dejó de funcionar y tuvimos que pedirle a otro cuate que lo abriera y lo cerrara) creo que no salió tan mal. Van algunas fotos. Disculpen la calidad, pero se hizo lo que se pudo.

El infeliz momento en que el diablo se rie de mí por haberme engañado, mientras mi esposa llora amargamente porque me acabo de escabechar a mi sobrino.

Le reclamo airadamente a mi esposa por haberme estado engañando con mi sobrino según yo. Nótese que todavía llevo el cuchillo en la mano.

Pagando la penitencia al pie de la horca (sí, los polines que se ven al fondo) mientras las ánimas del purgatorio se dedican a molestarme.

La verdad es que me la pasé muy bien. No había actuado desde una pastorela en la secundaria y fue una experiencia diferente. Tratamos de añadirle emoción al asunto y en el rato donde las ánimas me están acosando estuve rezando el ave maría en latín: Ave María, gratia plena. Dominus tecum. Benedicta tú en muliéribus et benedictus fructis ventris tuo, Iesus. Sancta Maria, mater dei. Ora pro nobis peccatoribus nunc et in hora mortis nostrae, Amen. A medida que rezaba, las ánimas gemían más y más fuerte, hasta que cerraba con un grito con la parte final del ora pro nobis. Está mal que yo lo diga, pero quedó padre la obra, sobre todo considerando que el presupuesto alcanzó para comprar un cuchillo de utilería, el maquillaje de las ánimas, 4 metros de tela negra y unos polines de tercera mano embebidos de diesel. Hasta las veladoras fueron prestadas.

Espero que ahora que ya mandé mi solicitud de visa, vuelva a tener tiempo para ponerme al corriente con el blog. Saludos a todos.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

Official letter

Hoy me llegó una carta de la Universidad, que dice más o menos así:

Mr. FGP
En algún lugar de Hulme
Manchester

22 de Febrero de 2010

Estimado Mr. GP,

Me complace informarle del siguiente resultado, publicado el 18 de febrero de 2010:

Para el grado de Doctor en Filosofía en Ciencia de Materiales,

Resultado: Aprobado.

Una copia del certificado oficial de la Universidad de Manchester le será presentado en la ceremonia de graduación correspondiente.


Yours sincerely,

La administradora de la oficina de graduados.

Hasta aquí la carta. ‘ora sí, me voy a mandar hacer unas tarjetas de presentación que digan doitor.


Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

Bajo cero

Si alguien ha leído las noticias que llegan desde este lejana isla, habrá leído que estamos en medio de un frente tan frío que los creativos de la BBC han dado por llamar clima ártico. Yo pensé que estaban exagerando, pero vean nada más esta imagen satelital presentada por la BBC.

Y es que aunque suele hace mucho frío por estos lares, la nieve no es tan común. Claro, ahora todo mundo pone el grito en el cielo, diciendo que el glorioso Reino Unido debería estar mejor preparado y que debería invertirse más en las reservas de sal mineral y barredoras de nieve. Sinceramente, creo que deberían disfrutarlo y dejar de quejarse.

Hulme Park

Así se veía la iglesia en Hulme Park el día de Reyes

Mientras tanto, el que esto escribe se ha recuperado del infame maratón Guadalupe-Reyes (con festejos de titulación incluídos) y ahora se prepara a enfrentar este año, comenzando con una entrevista que tengo mañana con la venerable Home Office en Liverpool. Esperemos que ya deje de nevar y que no cancelen más trenes.

Feliz año a todos,

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

¿Y luego?

En la mañana de mi examen profesional, Manchester amaneció cubierta de nieve. Me preparé un desayuno ligero, me enfundé el traje y procedí a caminar con todo cuidado rumbo al Centro de Ciencia de Materiales. Al ir entrando me encontré con mi sinodal interno, J, el cual me dijo que podíamos adelantar el inicio del examen pues ya tenían todo listo.

Tengo que aclarar aquí un par de cosas respecto al examen. Uno, oficialmente se llama viva voce, como una contracción-deformación de defensa de viva voz en latín. Lo curioso es que aquí mucha gente le dice vaiva. Vaiva asté a saber por qué. Lo segundo es que al contrario de las defensas en México, donde uno expone la tesis frente a un auditorio repleto con los cuates y la familia, aquí la defensa es a puerta cerrada. Además, uno no expone nada. Se abre la tesis y los sinodales comienzan a aventar preguntas.

Hechas las aclaraciones pertinentes, prosigo. En la oficina de J me esperaba WS,  mi sinodal externo. Me saludó muy amablemente y me explicó que el examen tenía dos objetivos. Uno, asegurarse de que yo había escrito la tesis y dos, conversar sobre algunas dudas que les habían surgido al leerla. Las preguntas fueron relativamente sencillas aunque he de admitir que me atoré en unas dos. Lo cierto es que J estuvo muy atento y me ayudó un poco al corregirme cuando empezaba a desvaríar. Eso sí, las preguntas de J fueron las más difíciles.

Después de dos horas de preguntas, me pidieron que saliera de la oficina. Tras 5 minutos de dar vueltas como mayate, me pidieron que regresara. Oficialmente aprobé y sólo necesito hacer correcciones menores (mayormente errores tipográficos y un par de gráficas que necesitan explicación adicional). Me felicitaron muy efusivamente y comenzó la celebración.

He cumplido el objetivo que me trajo hasta acá. Después de 4 años, por fin puedo decir que soy doctor en ciencia de materiales. Exactamente qué significa eso no lo sé aún, pero ahora se vienen más decisiones y sin duda más problemas. Ya me preocuparé de ello en su momento. Mientras tanto, disfrutaré la nieve en Manchester.

Felices fiestas para todos.


Darth Tradd, PhD
Hulme
Manchester, UK

Bula informativa

La gerencia creativa de este blog tiene a bien publicar la siguiente bula informativa que resume las últimas noticias del desaparecido autor. Con dedicatoria a todos mis estimados lectores, para que sean sabedores de que:

  1. Mi retina en particular y mi visión en general se encuentran en buen estado. Se agradecen las ofertas de gafas protectoras y los buenos deseos para el pronto regreso a las canchas.
  2. Parece ser que la conjunción astral y el pescado frito con papas ídem han hecho que Noviembre sea el mes de los problemas migratorios. Nuevamente el que esto escribe se encuentra tramitando visas cuando debería estar empacando para pasar las navidades.
  3. Al contrario del año pasado, el trámite se complicó un poco más y, como resultado, no estaré disfrutando de mi visita anual al valle de Ixtachichimecapan (vecino de los llanos del Cazadero, las barrancas de San Sebastián y la Loma Linda).
  4. Tal situación traía bastante encabronado al autor de estas líneas, pero en días pasados ha terminado aceptándola y se prepara a disfrutar del frío y húmedo invierno de Mancunia.
  5. Mañana viernes 18 de diciembre a las 10 de la mañana es mi examen doctoral. A’í se acuerdan de mí si tienen chance.
  6. Con la finalidad de no verse tan mal durante su flagelación, lapidación y posterior asado al pastor o a la parrilla examen profesional, el que esto escribe decidió irse a comprar un traje estilo Savile Row en House of Fraser. La decepción fue mayúscula al tener que comprar un saco talla 48 con manga regular.
  7. Curiosamente, a pesar de haber estado estudiando en Inglaterra, mi asesor es alemán y mis sinodales son de Portugal y China. Maravillas de la globalización.
  8. Copiándole a Juan, el que esto escribe ha estado brincando entre la primera persona y la tercera persona al hablar de sí mismo, buscando que en promedio no acabe usando ni una ni la otra.

Bula publicada en la extrañamente soleada y helada Manchester, en el suburbio de Hulme, a los 17 días del mes de diciembre de 2009.

Let’s call it quits

Cuando era niño lloraba de cualquier cosa. Lloraba si me caía, lloraba si alguien me hacía una broma que me hacía quedar en ridículo, lloraba si el chiste que contaba no era gracioso y lloraba aún más si me decían que no llorara.  A veces me decían que lloraba de sentimiento, porque tenía corazón de pollo y era macho chillón. Ya saben qué tan alegórico puede ser el español mexicano. Para colmo, era increíblemente tímido. Mi papá me decía que le dijera a la señora de los buñuelos que quería otro y yo no podía superar la timidez para decirle: Seño’, ¿me da otro buñuelo con mucha miel, por favor? Como puede verse, tenía una peśima combinación: tímido y delicado al punto de ser llorón.

Todo esto cambió cuando empecé a jugar básquetbol. El deporte me desinhibió y me dio mucha más seguridad en mí mismo. Además, uno tiene que templarse para aguantar los balonazos, torcidas de tobillos y dedos tronchados.

A lo largo de estos 15 ó 16 años en que he practicado este deporte de manera más o menos regular, me ha pasado de todo. Me zafaron de un codazo la articulación de la mandíbula (y hasta la fecha sigue floja, basta un bostezo demasiado fuerte para que se salga). Me desgarré la parte posterior del muslo izquierdo.  Mi hueso sesamoideo del pie derecho se inflamó una vez a tal punto que no podía caminar por las mañanas. Se me han caído dos uñas a raíz de sendos pisotones. Mis rodillas están madreadísimas y no puedo jugar sin usar un soporte ortopédico. En los partidos suelo terminar con todo tipo de razguños y moretones en los brazos, producto de pelear el rebote con postes diez centímetros más altos que yo. Uno de esos razguños me arrancó un buen pedazo de piel del dorso de la mano derecha. Me han dado golpes tales que he sentido como las piernas se me hacen de atole, pero he conseguido mantenerme en pie. El más gracioso de estos golpes fue uno que me destanteó tanto que me hizo decir: me diste exactamente en el arco superciliar. Recuerdo que no podíamos dejar de reirnos.

Y a pesar de todo eso, nunca he dejado de jugar básquet. No sólo eso, he soportado la mayoría de esos golpes con una sonrisa. Como dije alguna vez, es una de las actividades que más disfruto. Es cierto, nunca haber sido un gran jugador, pero tengo algo de  experiencia y, sin afán de echarme más flores, puedo decir que sé jugar. Es por eso que ahora me resulta difícil admitir que me voy a tomar un largo descanso (tal vez definitivo) de tal actividad.

Hace un par de semanas, justo cuando estaba a la mitad de la escritura de la tesis, me invitaron a los entrenamientos del equipo de la sociedad mexicana en Manchester, del cual platicaba el año pasado. Durante la cáscara, al ir por un balón, alguien corrió como pollo (con los brazos abiertos) y su puño se impactó directamente en mi ojo derecho. Literalmente en mi ojo derecho, sin que el pómulo, el puente de la nariz o el mentado arco superciliar lo defendieran. Azoté cual res enferma y, lo más preocupante, un velo amarillento me impedía ver con ese ojo.

Me levanté y me salí de la cancha, todavía sin ver con ese ojo. Pensé que mi retina se había desprendido y estaba a punto de pedir que me acompañaran al hospital cuando me di cuenta que poco a poco recuperaba la vista. En un par de minutos estaba completamente recuperada y me relajé. Esa noche, sin embargo, al ir de regreso a la casa noté una zona con forma de menisco en el área inferior de mi vista que seguía siendo amarilla. Pensé que una parte de mi retina se había desprendido, así que hice cita de urgencia con el optometrista.

Al día siguiente le expliqué a dicho optometrista mis temores sobre mi retina. Procedió a aplicarme unas gotas que dilataron mis pupilas hasta el punto en que no podía ni enfocar. Una vez conseguida esa dilatación, revisó con cuidado ambos ojos con un retinoscopio. ¿Su diagnóstico? Sufrí un desprendimiento parcial posterior del humor vítreo. “Tuviste suerte, ” – me dijo el especialista – ” a veces el humor vítreo se trae la retina al desprenderse y eso requiere una intervención de urgencia. No te preocupes, tu retina está intacta. Tu humor vítreo está ligeramente desprendido en la parte superior, pero no requiere de más cuidado por el momento. En unos meses, sin embargo, hay que volver a evaluar la integridad de tu retina.”

Después de un par de días, el menisco amarillo desapareció y la hipersensibilidad a la luz también. Eso sí, perdí casi una semana de escritura de la tesis porque no podía estar frente al monitor por más de una hora. Y claro, ahora simplemente no quiero arriesgarme a que mi destina se desprenda por un golpe mal dado en el básquet. Así que ni modo, ahí muere. A mis casi 32 años he jugado lo que podía jugar y necesito más mis ojos que el placer de jugar básquet. Snif…

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

Cocinando

Me encuentro en el bastante tedioso proceso de hacerle correcciones a mi tesis. Escribir es difícil, pero una vez que los asesores regresan las correcciones, hacerlas es bastante tedioso. Sin embargo, como diría un conocido, pus hay qui’acerlo.

Los primeros días intenté hacer dichas correcciones en la oficina, pero la verdad no me pude concentrar. Así que me decidí por regresar a la casa. Y aquí he estado en las pasadas semanas, cambiando gráficas, abundando en la descripción de deformación elástica inhomogénea y linduras similares. He de decir que también he estado comiendo bastante mal, dado que prefería preparar algo rápido o pedir una pizza según que para no perder el tiempo.

Pero hoy que ya estoy por terminar me dieron ganas de cocinar. Así que me puse a buscar en el congelador y encontré unos bisteces de res. En la alacena encontré una bolsa con algunos ejemplares de chile guajillo y otra con algunos más de chile ancho.  Aunque el guajillo es muy rico, el freir cosas en él suele ser muy latoso, así que me decidí por la otra opción. Además, el chile ancho estaba punto de caducarse.

- Veamos, dije yo, podríamos hacer una simple salsa de chile ancho y dejar que los bisteces se marinen ahí. Pero no, vamos a ponernos un poco más creativos. Hagamos todo en el horno y a ver qué tal queda. Los bisteces se descongelaron mientra yo describía un mapa de deformación. Una vez descongelados, les puse sal y pimienta, los acomodé en una bandeja con algo de aceite de oliva y unas rebanadas de cebolla y al horno. Acto seguido, me puse a desvenar los chiles y a ponerlos a cocer con un poco de agua y dos dientes de ajo. Cocidos los chiles, me dispuse a hacer la salsa.

Es importante hacer un paréntesis. Hace tres semanas decidimos que era tiempo de hacer una reunión de mexicanos, cocinar caldo de camarón y además de todo hacerlo en mi sufrido departamento en Hulme. Cómo una cosa llevó a la otra no es relevante para esta historia. Lo cierto es que mi amiga Virics estaba a punto de licuar los pobres camarones cuando le advertí:

- Virics, ten cuidado con esa licuadora. Ponle bien la tapa porque brinca.
- ¿Cómo?

Y claro, acto seguido, medio litro de caldo de camarón voló por la cocina. Lo cierto es que lo que se salvó quedó muy rico, pero el flat quedó apestando a caldo de camarón por una semana hasta que descubrí la raíz del miedo: Un poco de caldo había quedado bajo un frutero y estaba sirviendo como un perfecto aromatizante ambiental, suponiendo que a uno le gustaran ese tipo de aromas.

Me estaba pues acordando de tan desafortunado incidente, mientras echaba los chiles y los ajos a la licuadora y pensaba: ¡Ah que la Virics tan Virics, pues’n! Lo siguiente que recuerdo son unas largas piernas caminando por la calle y un líquido rojo saltando de la licuadora. El tiradero dejado por el caldo de camarón no era nada comparado con el batidero que dejó la salsa por la pared, un vitrolero, el mismo frutero-aromatizante de la vez pasada y mis tenis.

Ni modo, a limpiar. Hasta eso, terminé pronto y hay que admitir que la salsa de chile ancho no apesta igual que el caldo de camarón. Eso sí, es más espectacular y mi cocina parecía escenario de alguna película de Tarantino. Para colmo, creo que la pared tiene sólo media mano de pintura, porque después de pasarle el trapo se despintó en algunos lugares.

Eso me pasa por ponerme a cocinar cuando debería estar trabajando. Ahora estoy esperando a que la salsa suelte el primer hervor en el horno. Espero no haber olvidado ponerle sal.

Ñe. La chava que me distrajo ni siquiera estaba tan bien.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

Fashion trend-setter

Hoy terminé dos capítulos más de la tesis, lo que eleva mi total a 5 de 7, un 71% aproximadamente. Eran como las 4 de la mañana cuando por fin pude terminar. Para cuando me fui a acostar, ya estaba clareando. Dormí hasta eso de las 10 de la mañana y me fui a la oficina para darles la pulida final, imprimirlos y engargolarlos. La verdad es que me ha ayudado trabajar en la casa, de verdad siento que estoy avanzando, aunque sea a horas extrañas. Sin embargo, extraño a mis amigos de la oficina. Afortunadamente me han apoyado mucho y hoy no fue la excepción. Dado que mi asesor se va mañana temprano a la Francia, tenía que entregarle los capítulos hoy por la noche. Mi asesor vive algo lejos de la universidad, así que me di a la tarea de planear mi viaje. Como nunca he ido a su casa, me estuve un buen rato viendo en dónde me iba a bajar del camión.  En esas estabas cuando mi buen amigo PF se apersonó en la oficina y me dijo que él me llevaba, salvándome de la lata de buscar cómo llegar hasta allá. Una vez que entregué los dichosos capítulos, nos regalamos unas pizzas y nos pusimos a ver la tele un rato. El buen PF acababa de llegar de Francia y, al igual que yo, estaba muy cansado, así que jaló cada quién para su casa. Ah, olvidaba decir que PF vive en el mismo edificio que yo, así que prácticamente sólo me arrastre por las escaleras de regreso a mi departamente.

Aquí me esperaba una sorpresa algo extraña. Al recibir un correo de la universidad se me notificaba que mi foto Grieta interactuando con maclas mecánicas en aluminatos de titanio, había sido seleccionada por el equipo de diseño de la escuela de materiales de la Universidad. Ya no me acordaba de esa foto. Resulta que en días pasados hubo un concurso interno donde se nos invitó a alumnos y personal de la escuela de materiales a mandar fotos de nuestro trabajo. Yo mandé una foto de mi material pero se veía muy gris, dado que el microscopio electrónico de barrido muestra imágenes en escala de grises. Así que se me ocurrió cambiarle el mapa de color, mandando al diablo la escala de grises y poniéndole una especie de paleta psicodélica. Les debo la imagen, porque se me quedó en la laptop del trabajo, pero un día de estos la pongo aquí. Total, mi foto quedó más colorida e interesante y así la mandé al concurso.

Pasaron los días, pasó el concurso y no recibí ni un telegrama correo de agradecimiento por haber participado, así que asumí que no había ganado nada. Ni modo, yo ya me hacía con las 50 libras del premio. Así que se imaginarán mi alegría el correo del párrafo anterior. Alegría que se convirtió en extrañeza al acaba de leerlo.

El departamento de textiles desea usar la imagen Grieta interactuando con maclas mecánicas en aluminatos de titanio, como una fuente de inspiración para un rango de diseños textiles. Esta es una gran oportunidad para la Escuela de Materiales para promover el diálogo entre las disciplinas de arte y ciencia y esperamos que le alegre el saber que su imagen será usada de tal manera.

¿Qué chingad…? ¿Mi imagen no fue lo suficientemente interesante como para ganar un premio en la competencia de ciencia de materiales, pero es lo suficientemente artística como para servir de fuente de inspiración a las niñas nice del departamento de textiles?

En efecto, si todo lo demás fracasa en esta tesis, podré decir que mi investigación fue la fuente de inspiración para la temporada otoño-invierno de diseños textiles. Jamás espere que mi investigación encontrara tal aplicación. Así que ya lo saben: Váyanse consiguiendo sus camisas estampadas con maclas mecánicas. Es lo que va a estar in en este invierno.

Darth Tradd, Fashion Designer
Hulme
Manchester, UK

Una idea brillante

Ayer salí de mi encierro por dos razones: Una, ya no aguantaba estar sin que me pegara el aire y dos, era la fiesta de despedida de JF, uno de los primeros cuates que hice al llegar aquí. Así que me dirijí raudo y veloz hacia el Sandbar, el pub de los grandes eventos, con el sano propósito de ahogar mis penas en alcohol pasarme un rato agradable con los cuates que no he visto en estas semanas.

En el pub me encontré con Moat, que en otras ocasiones ha aparecido aquí como Moath y RM. Es uno de mis mejores amigos ingleses y que además tiene la peculiaridad de que la fecha límite para entregar su tesis es la misma que la mía. Como quien dice, vamos al parejo.

Estábamos disfrutando de la deliciosa cerveza de trigo llamada Franziskaner, cuando el Moat se puso a platicar:

¿Sabes, Francisco? Esta tesis me está ocasionando un daño cerebral. El otro día venía manejando y me puse a pensar que el auto que iba adelante de mí tenía al menos 10 minutos ahí. Y que el coche que venía detrás de mí tenía al menos 15. Y entonces me dije: Si todos venimos de donde mismo y vamos a donde mismo, ¿No sería ideal hacer un coche enorme? Sí, un coche enorme, largo, con un sólo conductor. Así nos ahorraríamos un montón de coches y sería además muy benéfico para el ambiente. Me puse a decirle esto a Julia, mi novia, que estaba sentada a mi lado. Estaba yo bien emocionado e incluso añadí un detalle adicional: podríamos tener lugares específicos donde la gente se suba y se baje, igual que en una parada de auto… bus. Mi vieja me vio con extrañeza y hasta cierto desprecio y me dijo: Moat, limítate a manejar, a la otra nos venimos al centro en el autobús.

Como decía mi abuelita, mal de muchos consuelo de tontos.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

Enclaustrado

Hay varias maneras de mostrarle al mundo que uno se ha puesto serio con la escritura de la tesis. Una de las más socorridas es dejarse crecer la barba y dejar en general que la higiene personal decaiga. Asegún uno se aseará de nuevo cuando entregue la tesis. Es realmente más probable que uno se acostumbre a la mugre y se quede así para siempre. Tal vez es que todavía no me pongo tan serio, pero paso de esta opción. Tan agradable que es afeitarse y bañarse todos los días.

Una manera más limpia y un poco más útil es simplemente no mostrarse al mundo. Considerando que, a pesar de todo, no dejo de ser un geek antisocial, he elegido esta última. Para tal fin, me hecho un par de regalos. El primero de ellos es un teclado Apple ultradelgado,  sí, ése que está hecho de aluminio. Es verdaderamente cómodo para escribir y me permite tener una buena distancia entre mis ojos y las pantallas.

Sí, pantallas, porque el segundo regalo que me hice fue un monitor externo Samsung SyncMasterT190, con una resolución de 1440×900 pixels, un contraste de 20000:1 y 2 milisegundos de velocidad de refresco. Lo mejor es que estaba de descuento en Amazon y salió bastante barato. Ahora sí, puedo tener la figura que estoy explicando en la pantalla de la laptop y el editor de textos (sí, editor de textos. A mi tesis no la va a tocar Microsoft Word) en la pantalla externa. A continuación,  las imágenes de mi mesa de trabajo que en algún tiempo fue la mesa principal del gran salón comedor* de mi tugurio en Hulme.

Escritorio 1

Escritorio 2

Hagan favor de picarle a las imágenes para que lean los comentarios que le puse en Flickr.

Mientras tanto, la tesis sigue engordando. Me gustaría poder decir que ya está casi lista, pero todavía le falta un rato. En los días siguientes planeo seguir encerrado y escribiendo en glorioso inglés académico. Al menos parece que todo tiene sentido. Espero de verdad que así sea.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

* Parafraseando a Libertad: No es que el departamento sea grande, pero siempre nos hablamos así para que parezca. El depa de Hulme en el que vivo es bastante pequeño, pero nos pusimos creativos con los nombres. La sala-comedor-cocina está dividida (al menos en nombre) en lugares tan disímiles como el entertainment parlor (la tele), el drawing room (la mitad de la mesa del comedor), el store room (el refri) y the big dining hall (la mesa del comedor completa)

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