Casi el paraíso

De regreso a las cálidas tierras del Anáhuac

Archive for the month “May, 2012”

Regresando a México (Parte I)

Supongo que algunas de las personas que fielmente seguían a Desde La Inopia se quedaron con la mitad de la historia. ¿En qué momento este hijo del Anáhuac decidió dejar la Pérfida Albión y acabó trabajando en el semidesierto coahuilense? Así que en parte por esa razón y también porque nunca me han gustado las historias que se quedan sin ser contadas (como el blog anterior puede atestiguar, jajaja), aquí va un recuento de las situaciones y decisiones por las cuales regresé a México.

Después de presentar mi examen doctoral en diciembre del 2009, me encontraba en una situación privilegiada. Tenía una beca del gobierno británico por 8 meses posteriores al doctorado (el llamado PhD+) que me daba tranquilidad económica en lo que encontraba trabajo. Así las cosas, estuve en condiciones de solicitar una visa de trabajo británica para poder quedarme en el PhD+ y dejar abierta la posibilidad de un post-doc. Pasó navidad y a mediados de enero estaba escribiendo un artículo cuando ocurrieron varias cosas simultáneamente.

Por un lado, mi asesor me ofreció un post-doc en un área nueva. Era un trabajo seguro por 3 años, pero después de eso no había seguridad alguna de continuar o de encontrar trabajo. También recibí una oferta de parte de la asesora de Mulan, me ofrecía un post-doc para irme a trabajar con ella a Birmingham. Y también competí por un puesto en una empresa conjunta europea ubicada en Provence, Francia, el cual perdí en la última ronda con un francés.

El punto es que en el primer trimestre del 2010, tenía una abanico de opciones para escoger. Además, tenía el colchón del PhD+ que me aseguraba un excelente sueldo hasta agosto. Suficiente tiempo para no tomar una decisión apresurada, así que me puse a considerar mis opciones.

Por supuesto que el quedarme en Manchester era la opción más atractiva. Tenía un buen núcleo de amigos, la ciudad me gustaba, la Universidad también y el tema propuesto suponía un buen reto científico. El problema, sin embargo, era que no había seguridad de un trabajo más allá de esos 3 años. Al término de ese post-doc tendría 35 años y competiría con gente más joven, con la desventaja de no ser europeo. El perder la posición en Provence en la última ronda basado exclusivamente en la nacionalidad del otro candidato me hacía estar muy receloso a ese respecto.

Pasó el tiempo y llegando semana santa acudí a un congreso organizado por la asesora de Mulan, exclusivamente para gente trabajando con los benditos aluminatos de titanio. Ahí conocí a una persona que le daría una nueva opción a mi vida. Llamémoslo BW.

Necesito hacer una pausa para decir que conocí a BW en noviembre del 2006, en el primer congreso internacional al que acudí, el MRS de Boston. BW es un científico senior de General Electric y fue el moderador en la sesión en la que presenté. BW asistía a esas conferencias, entre otras cosas, a buscar nuevos talentos para GE. En esa ocasión, le entregó su tarjeta a un alemán que trabajaba en el mismo tema que yo y le dijo que quería hablar con él al respecto de incorporarse a GE. A mí, ni caso me hizo.

Terminada la pausa, regresemos al congreso de TiAl en Birmingham. Mi plática fue casi al final, en la mañana del último día. Fue bien recibida en general, hubo algunas participaciones y, dado que ya había defendido mi tesis exitosamente, fue la primera vez que fui presentado en un congreso como Doctor. 🙂

En general, puedo decir que el congreso fue exitoso. Anduve medio ligando con una chava de China, la asesora de Mulan reiteró su ofrecimiento de trabajo, conocí a gente que posteriormente utilizaría mi trabajo como base para un modelo de plasticidad cristalina y demás cosas. Pero BW, al igual que en el 2006, no me pidió mis datos ni me dijo que había opciones en GE. Excusándose porque tenía que alcanzar su avión de regreso a Estados Unidos, salió del congreso y ya no pude platicar con él.

(continuará)

 

Darth Tradd
Ramos Arizpe, Coahuila
México

En Piedras

Entre las actividades que he tenido desde que regresé a México, la que ha resultado más exitosa es la de visitar una cierta fábrica en Piedras Negras. Actualmente coordino un proyecto de investigación con dicha compañía y la verdad es que nos ha ido muy bien. El único problema que tenemos es la distancia: Piedras Negras está a casi 5 horas de Saltiyork. Fuera de eso, es un placer trabajar con el personal de planta. Son gente activa, deseosa de mejorar sus procesos y con un gran conocimiento del tema.

No deja de sorprenderme la magnitud del territorio nacional. Avanzamos 450 kilómetros y ni siquiera salimos del estado de Coahuila. Me impresiona gratamente saber que aquí, tan lejos de donde nací, sigue siendo México. Me hace sentir en casa, cumpliendo las metas que me propuse al regresar y aportando aunque sea un poco a mejorar las condiciones de la industria. ¿Qué más se puede pedir?

Ah, además ahora puedo decir que he recorrido la autopista 57 de punta a punta. 🙂

Darth Tradd
Piedras Negras, Coahuila
México

Sin límite

Siempre he sido de la idea de que nuestras capacidades tienen un límite. Existe, por ejemplo, un límite a la máxima cantidad de alimento que podemos ingerir. De igual manera, se puede estar despierto un número determinado de horas antes de empezar a alucinar. Y, por supuesto, como dice Miguelito, los que conocemos nuestras limitaciones sólo sabemos 8×5.

Lo anterior viene a cuento porque últimamente me he puesto a pensar en por qué me cuesta tanto trabajo volver a escribir últimamente. Y he llegado a la conclusión de que estoy alcanzando mi límite de palabras que puedo procesar y escribir durante un día. Por este motivo, al llegar la tarde-noche, lo único que quiero es ver un partido de la NBA o francamente echarme a descansar un rato. Es triste admitir que ando alcanzando ese límite.

Y es que en estos días me la paso escribiendo. Honestamente, no pensaba que el regresar a México a trabajar en un centro de investigación implicaría tanto escribir. Hay que preparar la clase, realizar propuestas de investigación, entregar reportes al Conacyt, preparar presentaciones para los clientes, redactar resultados varios, etc. Además, también nos ponen límites. El sistema de Conacyt, por ejemplo, limita muchos de los campos en las propuestas de su sistema: “Describa la propuesta de proyecto que pretende desarrollar, de ser aprobado por los evaluadores acreditados, en los próximos 3 años en 3900 caracteres o menos.” Incluso el título parece que tiene más espacio que el campo donde se puede capturar. Lo cual, sin embargo, tiene sus ventajas: Es un ejercicio interesante desarrollar la capacidad de síntesis para explicar todo lo que se pretende estudiar de las aleaciones de titanio en un poco más de hoja y media a espacio sencillo.

Pero lo cierto es que todo este ajetreo tiende a dejarme algo escaso de ganas de escribir. Lo cual me tiene un poco de malas, he de admitir. Desde su inicio, este blog ha sido un medio excelente para desahogarme y sentirme bien. Dejarlo así abandonado, sin historias, hace que me decepcione de mí mismo.

Lo bueno es que esta situación tiene solución. Ya alguna vez mi querida amiga la lics me había dicho que me tomaba lo del blog demasiado en serio. Considerando su increíble clarividencia (dejada muy en claro en una conversación que tuvimos esta mañana), voy a seguir su consejo. No voy a esforzarme de más en este sufrido blog. Sólo dejaré que fluyan las ideas y disfrutaré el resultado, cualquiera que este sea.

 

Darth Tradd
Ramos Arizpe, Coahuila
México

Post Navigation