Casi el paraíso

De regreso a las cálidas tierras del Anáhuac

Sin límite

Siempre he sido de la idea de que nuestras capacidades tienen un límite. Existe, por ejemplo, un límite a la máxima cantidad de alimento que podemos ingerir. De igual manera, se puede estar despierto un número determinado de horas antes de empezar a alucinar. Y, por supuesto, como dice Miguelito, los que conocemos nuestras limitaciones sólo sabemos 8×5.

Lo anterior viene a cuento porque últimamente me he puesto a pensar en por qué me cuesta tanto trabajo volver a escribir últimamente. Y he llegado a la conclusión de que estoy alcanzando mi límite de palabras que puedo procesar y escribir durante un día. Por este motivo, al llegar la tarde-noche, lo único que quiero es ver un partido de la NBA o francamente echarme a descansar un rato. Es triste admitir que ando alcanzando ese límite.

Y es que en estos días me la paso escribiendo. Honestamente, no pensaba que el regresar a México a trabajar en un centro de investigación implicaría tanto escribir. Hay que preparar la clase, realizar propuestas de investigación, entregar reportes al Conacyt, preparar presentaciones para los clientes, redactar resultados varios, etc. Además, también nos ponen límites. El sistema de Conacyt, por ejemplo, limita muchos de los campos en las propuestas de su sistema: “Describa la propuesta de proyecto que pretende desarrollar, de ser aprobado por los evaluadores acreditados, en los próximos 3 años en 3900 caracteres o menos.” Incluso el título parece que tiene más espacio que el campo donde se puede capturar. Lo cual, sin embargo, tiene sus ventajas: Es un ejercicio interesante desarrollar la capacidad de síntesis para explicar todo lo que se pretende estudiar de las aleaciones de titanio en un poco más de hoja y media a espacio sencillo.

Pero lo cierto es que todo este ajetreo tiende a dejarme algo escaso de ganas de escribir. Lo cual me tiene un poco de malas, he de admitir. Desde su inicio, este blog ha sido un medio excelente para desahogarme y sentirme bien. Dejarlo así abandonado, sin historias, hace que me decepcione de mí mismo.

Lo bueno es que esta situación tiene solución. Ya alguna vez mi querida amiga la lics me había dicho que me tomaba lo del blog demasiado en serio. Considerando su increíble clarividencia (dejada muy en claro en una conversación que tuvimos esta mañana), voy a seguir su consejo. No voy a esforzarme de más en este sufrido blog. Sólo dejaré que fluyan las ideas y disfrutaré el resultado, cualquiera que este sea.

 

Darth Tradd
Ramos Arizpe, Coahuila
México

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4 thoughts on “Sin límite

  1. Indeed, inge. Domine su natural y no se azote.

    Bestos (como los de antes).

  2. Vaya vaya! Como ha sido desde 2008… Un placer leerte Paco.

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