Casi el paraíso

De regreso a las cálidas tierras del Anáhuac

Cinco años

El autor de este abandonado blog ha cumplido ya cinco años en el norte de México. Al llegar a estas latitudes, me propuse muy seriamente dedicarle más tiempo al blog. Pero claro, es muy difícil hacerlo cuando el trabajo y la vida se interponen entre el teclado y uno mismo. Pero ahora que se cumplen estos primeros 5 años de este trabajo, quise sentarme un rato a escribir. Remember, remember, the fifth of November, como dicen por ahí.

En términos estrictamente profesionales, han sido cinco años muy agradables. En este tiempo he tenido varios proyectos industriales, graduado 5 estudiantes de maestría y publicado 4 artículos. Definitivamente pude haber publicado más, pero es difícil iniciar con un tema de investigación nuevo. Quiero extender un poco más este punto. En mi doctorado trabajé con aluminatos de titanio, una familia de materiales particularmente interesante en términos de deformación a nivel microestructura. Mi trabajo se limitó a estudiar los mecanismos de deformación de estos materiales, mientras me eran suministrados por la Universidad de Birmingham. Por otro lado, tenía acceso a toda una serie de equipos de vanguardia, lo cual me permitió caracterizarlos a un alto nivel. Trabajé con microscopios electrónicos de barrido de emisión de campo, con difracción de rayos X en fuentes sincrotrón, correlación digital de imágenes y tomografía de alta resolución.

Entonces, al llegar a México, me encuentro con que no puedo seguir con esta línea. Aquí nadie trabaja con este tipo de intermetálicos y el procesamiento, además de ser extremadamente caro, estaba fuera de mi experiencia. Los microscopios electrónicos a mi alcance no eran de emisión de campo y tampoco había posibilidades de trabajar con correlación de imágenes. Así que hubo que ponerse a trabajar para conseguir recursos para habilitar un laboratorio que me permitiera trabajar en cuestiones de deformación micro-mecánica y procesamiento de materiales avanzados.

Es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Para que se den una idea, un sistema sencillo de correlación de imágenes está en el orden de un millón de pesos. Un microscopio de barrido de emisión de campo, en un millón de dólares. Y las convocatorias de Conacyt son muy competidas y, por supuesto, limitadas en el presupuesto. Básicamente es un círculo vicioso, no podía conseguir recursos de Conacyt porque no tenía un historial académico suficientemente fuerte en México y no podía construir dicho historial porque no tenía recursos.

Afortunadamente, surgió la opción que me permitió hacerme de recursos: Los proyectos vinculados con las empresas. En los últimos años, la vinculación academia-industria ha crecido de modo importante en México. Existen diversos programas que apoyan a este tipo de proyectos. Y aquí he tenido más éxito. He tenido ya 4 proyectos vinculados con las industrias y de este modo he ido armando el laboratorio. Tenemos ya varias estaciones de trabajo para realizar simulación numérica de deformación mediante el método de elemento finito, software especializado, un molino de laminación para procesar materiales en frío y en caliente y un sistema simple de correlación digital de imágenes.

Aquí tengo que señalar un detalle importante en la vinculación industrial. En México, casi todo el procesamiento de metales y aleaciones se hace en los sistemas de acero y aluminio. Sistemas con los cuales no estaba familiarizado. Así que para poder ofrecer los proyectos industriales, tuve que ponerme a estudiar nuevamente. Este esfuerzo dio resultado y ahora tengo la posibilidad de ofrecer varios servicios tecnológicos a las empresas, mismos que me permiten establecer el laboratorio para desarrollar la investigación básica.

¿He conseguido un buen equilibrio entre la academia y la industria? Es difícil decirlo. Apenas he podido realizar las primeras adquisiciones y en los próximos años éstas deben reflejar un incremento en la productividad científica, entendida como artículos publicados. Sin embargo, creo que los 5 estudiantes de maestría graduados muestran que no todo ha sido trabajo industrial. Y espero a inicios del próximo año graduar a mi primer estudiante doctoral.

En resumen, en términos académicos, tome la elección correcta al regresar a México y tomar este trabajo. No es fácil trabajar en estos aspectos en este país, pero es muy satisfactorio. Todos debemos contribuir desde nuestras respectivas trincheras para hacer algo por México. Estoy convencido que esto es lo que me toca hacer. Y espero con mucho gusto los siguientes 5 años.

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4 thoughts on “Cinco años

  1. Querer es poder, pero para poder hay que trabajar y cada uno desde nuestras trincheras, algunas grandes, algunas pequeñitas, pero al final contribuimos a la grandeza de esta tierra del mezcal, del nopal, de los metales, de las frutas, de los mares.. y tu eres un claro ejemplo de trabajo y constancia.

    así que espero que sigan mas contribuciones de tu blog.. porque como cambia la vida en cinco años!! =)

  2. Mm on said:

    Muchos tenemos diferentes trincheras, lo cierto es que siempre resulta gratificante si hay en el camino nuevas cosas, retos, ingenio para resolver problemas, que rápido pasaron 5 años.

  3. Grimalkin on said:

    ¡Inge!

    ¡Este blog solo andaba de parranda! Eso me da mucho gusto.

    Me alegra ver el feliz transcurso de la difícil decisión que tomó hace cinco años.

    Le mando un abrazo.

  4. dtradd on said:

    Amigas, muchas gracias por sus comentarios. Intentaremos mantener esto actualizado un poco más seguido.

    Abrazos.

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