Hoy por primera vez voy a dar una clase en línea. Estoy seguro que para mucha gente, es una realidad de su trabajo. En estos tiempos donde el internet es más rápido y estable, múltiples instancias venden cursos en línea y las herramientas son estables, funcionales y útiles. El precio varía, hay licencias que me parecen extremadamente caras y otras que son completamente gratuitas. Pero como siempre, dado que ahora tengo para elegir, me toca quejarme.

Primero se me ocurrió usar Slack, la herramienta de colaboración que me permite mantenerme en contacto con los tesistas del laboratorio. La versión de Slack que tenemos, sin embargo, es la gratuita. Tiene muchas limitaciones pero para el diario funciona bien. Sin embargo, una limitación fundamental para la clase es que no permite compartir el escritorio. Para eso hay que pasar a un plan de pago. Ni modo.

Posteriormente pensé: Me haré Youtuber. Así que con eso en mente estuve viendo opciones para poder hacer un video digno de subirse a esta plataforma. Me llamaba la atención usar la función de Live para poder tener comentarios en tiempo real y mejorar la participación en la clase. Además, los servidores de YouTube son extremadamente robustos y si alguien no puede estar a la hora de la clase, puede verla después sin mayor problema. A pesar de esto, producir un video con buena calidad, alternando entre pantalla y cámara, no es tarea sencilla. Así que no le seguí por ahí.

En el trabajo nos ofrecieron usar Microsoft Teams, del cual tenemos una licencia de sitio. El software se ve robusto, con características similares a Slack y sin la limitante de la licencia gratuita. El problema aquí surgió cuando vi que para poder usar Teams, todos los participantes deben contar con una dirección electrónica del trabajo. Todos los estudiantes tienen una, pero pocos la usan, pues prefieren usar las personales. Dada la premura, decidí dejar de lado Teams, pero la opción me gusta mucho por la posibilidad de compartir archivos y por lo robusto de los servidores de Microsoft.

Me comentaron sobre Zoom, pero ya no me dio tiempo de verlo con calma, además de que tiene una limitante de 40 minutos por sesión en la versión gratuita. Así que después de un rato me decidí por Skype. El grupo está listo y estoy esperando que den las nueve para iniciar. Mientras tanto, le hice llegar a los estudiantes varias tablillas de lotería (Bingo, mejor dicho) hechas por la gente de RedPenBlackPen. A ver quién gana en cada sesión. Creo que faltó, sin embargo, una casilla de “Mi hijo quiere decir hola”. Ya les contaré cómo me fue.

dtradd
Ramos Arizpe, Coahuila
México