Cuenta regresiva

Hace 4 años uno de mis mejores amigos, RK, estaba terminando su estancia en Manchester y regresaba a Alemania. Por tal motivo, nos invitó a una carne asada que hizo en el patio de la residencia estudiantil donde vivía. Era un día precioso, increíblemente soleado y sin una sola nube en el cielo. Recuerdo haberme tirado de espaldas en el pasto mientras veía el cielo de un azul único ser dividido por las estelas de vapor de los aviones. Mientras estaba en el pasto me puse a hablar con mi tocayo, que estaba también panza arriba no muy lejos de mí. Tal vez fue por las cervezas que habíamos tomado, por el sol sorprendentemente fuerte o por la media vaca que nos habíamos comido pero nuestra conversación fue algo parecido a esto:

– Ahí va un avión.

– Ei…

– ¿A dónde irá?

– Ese tiene que ir para Europa.

– Ahí va otro, para el otro lado.

– Sí, ese va para América.

– Un día un avión de esos me sacará de aquí.

-Sí, también a mí.

Y casi estuvimos a punto de empezar a cantar aquella canción de […] caballito blanco, sácame de aquí, llévame a mi tierra donde yo nací […]

Esa conversación se convirtió en anécdota largamente platicada y comentada. Hoy que estoy a unas cuantas horas de emprender el regreso a los llanos del plan de San Juan, me acordé de ese día. Con las maletas ya empacadas, las cajas ya enviadas y mi cuarto helado porque ya no tiene casi cosas, el irme de Manchester se siente muy real. En esta ciudad dejé 5 años de mi vida y terminé mi formación como científico de materiales. No sé qué depare el futuro pero puedo decir que las experiencias ganadas durante mi estancia aquí me han marcado como pocas cosas en mi vida.

Manchester es una ciudad de la cual siempre guardaré buenos recuerdos. En los últimos 3 años, llamaba a mi departamento en Hulme mi hogar. Ahora el lugar de los grandes eventos será dejado atrás. Aquí dejo amistades que sé que durarán por el tiempo que me quede en este mundo. Dejar a mis amigos de aquí ha sido casi tan difícil como dejar a mis amigos de Querétaro.

Por otro lado, la gerencia creativa desea hacer un anuncio: Desde la Inopia termina aquí, este blog fue mayormente el diario de mis aventuras por estas tierras europeas. Al principio fue la narración del choque cultural que un pueblerino de San Juan del Río tuvo al enfrentarse al Reino Unido. Unas de las razones por las que dejé de actualizar es porque en los últimos años estaba tan acostumbrado a la vida aquí, que el acontecer diario era ya común y no me inspiraba a escribir. Lo que antes me resultaba extraño, repulsivo o jocoso, ahora sólo me hacía levantar una ceja. Creo que tantos años rodeado del humor británico me afectaron un poco.

En los próximos días (semanas, para ser realista) respaldaré la base de datos para después sacar del aire el contenido de Desde la Inopia. Una vez que decida el tema del nuevo blog, estaremos de nueva cuenta por aquí. Mientras tanto, ahí ando en el Twitter.

Un gran abrazo para todos. Gracias por haberme leído todo este tiempo.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Ya vine

Tiene tanto que no abría WordPress que ya hasta se me olvidó cómo se veía el panel de control. Pero ahora la ocasión lo amerita, al menos para poder expandirme un poco más que en el Twitter. Lo último que les conté por aquí es que mandé mi solicitud de visa a la Home Office y que esta por poco se perdía en el limbo de DHL. Ahora, varios meses después, tengo que informarles que estoy a punto de dejar suelo británico.

Pero no se preocupen, no es que el paquete se haya perdido. Tampoco es que me haya pasado lo que a AK, el cual apeló una decisión hasta que se la (a)peló. Nada de eso, mi visa de trabajo fue aprobada en un tiempo récord (2 semanas) y así pude seguir con la Fellowship que me gané al final del doctorado. Tampoco es por falta de opciones por aquí, tenía posibilidades de hacer un post-doctorado en la Universidad de Manchester o en la Universidad de Birmingham.

No, la verdad es que quiero estar de aquel lado del Atlántico. He pasado casi cinco años de mi vida por acá y los he disfrutado mucho. Sin embargo, creo que es tiempo de dejar el Reino Unido. ¿Conocen esa sensación que suele tener uno en la boca del estómago después de tomar una decisión difícil? ¿Ese cosquilleo que significa algo así como: no la estaré regando?

Bueno, pues no siento nada similar tras haber decidido dejar Manchester. Me siento tranquilo y confiado al respecto. Sí, ando apurado cancelando servicios y empacando cosas, pero lo cierto es que me siento bien con mi decisión.

Así que estoy en el feliz proceso de decidir qué me llevo en las maletas, qué mando por mudanza internacional y qué voy a dejar/tirar/regalar. El último conteo de libros llegó a los 110, de los cuales unos 30 son novelas, incluyendo a Patricia Highsmith, Dashiell Hammett y Umberto Eco. Unos 20 son cómics en ediciones de lujo (papel couché y por tanto muy pesados), como Kingdom Come, de Mark Waid y Alex Ross, y Arkham Asylum, de Dave McKean. Otros 20 son libros de ciencia de materiales, algunos nuevos y otros de segunda mano. En el resto hay de todo, incluyendo cosas extrañas como Elephants on Acid y una colección de cuentos (Smoke and Mirrors) de Neil Gaiman que me recuerdan los mejores capítulos de la dimensión descosida desconocida.

Lo demás es cerrar los contratos de los servicios, a saber: agua potable, electricidad, gas, teléfono, internet y celular, más la licencia de la tele y el predial que aquí se va pagando cada mes. Por si fuera poco, todavía no termino oficialmente en la Universidad y tengo que terminar un artículo de los malhadados aluminatos de titanio antes de irme.

Dicho artículo me tenía muy de buenas porque a mis dos jefes les había gustado lo que había escrito y mi teoría sobre lo que le pasa al material. Lo malo fue que en días pasados se lo mandé a uno de los asesores de la Mu (de la cual tiene mucho rato que no tengo noticias) y básicamente este señor me dijo que no le convence mi teoría, aunque con palabras un poco más fuertes. La semana pasada nos la hemos pasado enviando correos para tratar de solucionar este asunto, pero decidimos que lo mejor es que nos reunamos para platicar con calma. Es por ello que mañana me lanzo a Birmingham, a ver cómo me va. Espero que, como decía la chinita que en el bosque se perdió, al cabo seamos de una opinión.

Me gustaría decir que voy a estarles contando por este medio mis desventuras con la empacada y los últimos días en Manchester, pero la verdad, lo veo difícil. Los invito a que me sigan por el infame Twitter (http://twitter.com/dtradd) donde a pesar de la limitante de espacio actualizo más seguido.

Saludos para todos, ya extrañaba andar escribiendo por acá.

Darth Tradd

Todavía en Hulme

Manchester, UK

Más desmadres migratorios

Déjenme les platico que mi visa para permanecer en el Reino Unido está cercana a vencerse. Como todavía tengo cosas que arreglar y oficialmente soy un asociado de investigación de aquí hasta finales de julio, me vi en la necesidad de solicitar otra extensión más. Preparé todo en tiempo y forma y la fui a dejar ayer a Staples, el equivalente de un Office Depot por acá, en donde llené la guía de DHL y demás.

Hace rato me dio curiosidad por saber si ya había llegado el envío. Es importante señalar que dicho paquete contenía, aparte de mi pasaporte, mi visa americana, mi visa británica actual, mi título del doctorado y 3 meses 3 de estados de cuenta bancarios. No era un paquete trivial, pues. Entré a la página de DHL y consulté el estado de la entrega usando mi número de guía.

Número de guía no válido, mostró la página.

Ah, chingá, dije yo.  Rápida revisión al número de guía, lo vuelvo a teclear y

Número de guía no válido, insistió la página.

Volví a introducir los números con mucho cuidado y revisándolos una y otra vez.

Número de guía no válido, escupió la página.

Verde. Ni modo, hay que hablarle a DHL. Me contestaron casi inmediatamente y me dijeron que, en efecto, ese número de guía no existía en su sistema y que si yo tenía un comprobante de que lo habían recibido, entonces el problema estaba en que no lo habían recogido del depósito donde lo dejé. Me sugirieron que me pusiera en contacto con los changuitos de Staples y me lancé al centro para arreglar este desmadre.

Llegué al mostrador de DHL en la tienda y estaba un tipo con cara de aburrido. No podría haber tenido más de 20 años. Le expliqué mi situación con calma, pero su respuesta me hizo enojar.

– ¿Qué puedo decirle? Si no está en el sistema de DHL y no está aquí, no sé dónde pueda estar. That’s all I can tell you.

– Chingas a tu madre, pendejito. Don’t you have any records on what parcels are collected everyday? (Sip, la primera parte en español me salió del alma).

– Ehhh, creo que sí.

– Pues ya estuvieras. Quiero ver esos registros.

El changuito se agüitó un poco y se espabiló, regresando con una carpeta de argollas. Se puso a buscar y encontró que había salido un paquete con destino a la oficina de migración pero tenía un número de guía distinto.

Pus a lo mejor es éste.

– ¿Podemos ver el remitente?

– No, no tenemos esos datos…

– Quiero una copia de ese registro. Ahorita voy a hablar a DHL.

Mientras le marcaba a DHL, mi mente no dejaba de dar vueltas.: ¿Y si no es? ¿Y si de mala suerte alguien más mandó cosas a Durham ese día? Si eso pasó, ya valió madre. No voy a poder terminar esta estancia de investigación. Y perdería lo que me iban a pagar. Ni siquiera tendría la posibilidad de demandar a estos changos sin ser residente legal. Chinga’o mi visa gringa. Y mí título. Mi pinche título. Chinguen a su madre.

– DHL, ¿en qué le podemos servir? – me interrumpieron en el celular.

Puse al tanto a la de atención a clientes y le pedí que revisara el nuevo número de guía. Me confirmó que sí existía y que ya estaba entregado. Pero no podía decirme el nombre del remitente porque es información confidencial.

– Mire, no le pido que me diga a nombre de quién se fue. Pero si le digo mi nombre y mi código postal, ¿podría confirmarme que coinciden con los del remitente?

– Andele, eso sí puedo hacerlo.

– Lord Darth Tradd, 2nd Earl of Hulme Manor.

– Sí, eso coincide con los datos del remitente.

– ¡Muchísimas gracias, señorita! Que tenga una excelente tarde.

Cuando colgué, el tipo del mostrador ya había huido a la bodega, pero no hubiera pasado de que le dijera gracias. O a lo mejor le hubiera pintado un dedo, no lo sé.

Cabrones, que mal rato me hicieron pasar.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

La calle de Don Juan Manuel

Para variar, ando arreglando asuntos migratorios. Espero que este trámite de visa sea el último que me toca en el reino de doña Isabel II, pero la verdad es que nunca se sabe. Lo cierto es que todos estos trámites me han tenido muy ocupado y no había encontrado el tiempo ni para abrir el bló. Como no me ha pasado mucho en este mes, les voy a contar sobre cierta obra de teatro en que participé en el día de muertos del año pasado.

Todo comenzó cuando el buen Darcy me contó que la sociedad mexicana estaba planeando presentar una obra de teatro para el festival del día de muertos en Manchester. Darcy fue elegido para escribir el guión y escogió la Leyenda de la calle de don Juan Manuel. Cuando me dijo que al protagonista le tocaba acuchillar gente, me apunté de inmediato. (Tómense un par de minutos para leer la leyenda en el link anterior para que se acuerden de qué trata la leyenda)

Como la esposa de Don Juan Manuel se anotó una chava de Sheffield y como la diabla una amiga de México, la cual era la única con experiencia en esto de la actuación. Para mayores referencias, visiten su página de YouTube. Comenzaron los ensayos como un mes antes del gran debut (y despedida, porque sólo se iba a presentar un día). La verdad es que nos fue bien con los ensayos, pero sufrimos con el asunto de la utilería y la tramoya. Al final decidimos que íbamos a hacer la horca nosotros mismos, usando unos polines viejos y una soga.

Se llegó el día del estreno y Darcy y yo esperamos pacientemente a que llegaran los mozos chalanes cuates prometidos por la sociedad mexicana para ayudar a cargar los polines. Tras casi 20 llamadas y hora y media de espera, nos confirmaron que no podían mandar a nadie porque todo mundo estaba ocupado armando la ofrenda. Cargando casi toda la utilería y disfraces, nos echamos los polines al hombro como nazarenos y caminamos de Hulme a la Students Union de la Universidad, unos buenos 1000 metros. La gente nos veía a través de la niebla y no sabía si reirse o huir. Como pudimos llegamos a la dichosa Students Union y procedimos a agarrar a armar la horca con clavos medio chafas. Media hora antes de la función, el cadalso quedó preparado. La obra comenzó y, fuera de algunos problemas de producción (la mitad del telón dejó de funcionar y tuvimos que pedirle a otro cuate que lo abriera y lo cerrara) creo que no salió tan mal. Van algunas fotos. Disculpen la calidad, pero se hizo lo que se pudo.

El infeliz momento en que el diablo se rie de mí por haberme engañado, mientras mi esposa llora amargamente porque me acabo de escabechar a mi sobrino.

Le reclamo airadamente a mi esposa por haberme estado engañando con mi sobrino según yo. Nótese que todavía llevo el cuchillo en la mano.

Pagando la penitencia al pie de la horca (sí, los polines que se ven al fondo) mientras las ánimas del purgatorio se dedican a molestarme.

La verdad es que me la pasé muy bien. No había actuado desde una pastorela en la secundaria y fue una experiencia diferente. Tratamos de añadirle emoción al asunto y en el rato donde las ánimas me están acosando estuve rezando el ave maría en latín: Ave María, gratia plena. Dominus tecum. Benedicta tú en muliéribus et benedictus fructis ventris tuo, Iesus. Sancta Maria, mater dei. Ora pro nobis peccatoribus nunc et in hora mortis nostrae, Amen. A medida que rezaba, las ánimas gemían más y más fuerte, hasta que cerraba con un grito con la parte final del ora pro nobis. Está mal que yo lo diga, pero quedó padre la obra, sobre todo considerando que el presupuesto alcanzó para comprar un cuchillo de utilería, el maquillaje de las ánimas, 4 metros de tela negra y unos polines de tercera mano embebidos de diesel. Hasta las veladoras fueron prestadas.

Espero que ahora que ya mandé mi solicitud de visa, vuelva a tener tiempo para ponerme al corriente con el blog. Saludos a todos.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Official letter

Hoy me llegó una carta de la Universidad, que dice más o menos así:

Mr. FGP

En algún lugar de Hulme

Manchester

22 de Febrero de 2010

Estimado Mr. GP,

Me complace informarle del siguiente resultado, publicado el 18 de febrero de 2010:

Para el grado de Doctor en Filosofía en Ciencia de Materiales,

Resultado: Aprobado.

Una copia del certificado oficial de la Universidad de Manchester le será presentado en la ceremonia de graduación correspondiente.

Yours sincerely,

La administradora de la oficina de graduados.

Hasta aquí la carta. ‘ora sí, me voy a mandar hacer unas tarjetas de presentación que digan doitor.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Respect

Resulta que ya no me aguanté y fui a jugar básquet el sábado pasado. Y, maldita sea, cómo lo disfruté. No sé si a alguno de ustedes les ha pasado, pero el regresar a hacer una actividad que uno disfruta es verdaderamente un placer. Fui a uno de los entrenamientos del equipo para el que ya no juego y lo que más me agradó fue que me pude incorporar al entrenamiento sin mayores problemas.

Permítanme explicarles: Aunque siempre he sido un mal jugador de básquet, con un tiro lento, plano y poco preciso; con un salto vertical que tiene la amplitud de un disco compacto acostado y sin cajita; con un primer paso medio inseguro y con una mano izquieda inexistente, la verdad es que tengo una buena idea de cómo jugar. Así es que el sábado, cuando llegue, estaban entrenando ochos (también llamados trenzas). No es por presumir, pero corrí los ochos sin problema alguno.

En el resto del entrenamiento demostré que estoy muy descanchado. Mis tiros ni siquieran llegaron a plegarias. Pero eso sí, bajé unos 7 rebotes y puse tres tapas en la cáscara. Al grado que cuando me iba, alcancé a escuchar al capitán/entrenador decir: Es que no pelean con ganas. Tienen que dar más madrazos como el Paco. Me regresé a despedirme y todavía me dijo: Buen trabajo hoy, ¿eh?

Hoy fui a verlos jugar en el torneo de la Universidad. Al ir entrando, dos chinos con los que solía jugar iban saliendo. Me saludaron efusivamente, con el típico saludo de la cáscara: Al saludarse de mano, uno aprieta el puño y se da un medio pechazo con el oto cuate. Me despedí de ellos tras  decirles que ya estaba mejor de mi ojo y saludé a los árbitros. Había otro chino en el equipo contra el jugaron que también me fue a saludar a medio tiempo. Después de que su equipo ganó, tuvo la cortesía de decir: Ganamos fácil porque no jugaste, justo antes de darme el pechazo.

Así las cosas, he decidido seguir el consejo de mi buen amigo Chowy: Ya mandé pedir unos goggles. A ver qué tal me quedan. A lo mejor pierdo el poco respeto que gané antes, pero eso sí, no me voy a quedar con las ganas de jugar. De verdad, lo disfruto demasiado.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

¿Barriga?

Siguiendo con el esfuerzo de rescatar este blog del olvido, se me ocurrió las palabrejas anti-spam y añadir varias palabras sueltas de una estrofa de un poema que me gusta mucho. Invito a mis fieles lectores a adivinar cuál poema es éste. Se vale refrescar la página para leer las ocho palabras que puse (y así inflar mi contador de visitas 😛 ). Procuren dejar Google y buscadores similares como última opción.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Hilos de plata

Hoy, 17 de febrero, miércoles de ceniza en la fe católica, es mi cumpleaños. Para celebrar tan mango magno acontecimiento, Desde la Inopia publica su primer podcast y le robaré la genial traducción a Quien resulte responsable (antes Quoth, antes Lord Eggs) para llamarla vainadifusión.

Estuvo hecha algo a la carrera porque el tiempo ya estaba encima, pero espero que la disfruten y no sufran un violento ataque de aburrimiento. Ahí háganle click al triangulito de play y luego me cuentan que les pareció mi estropajosa voz.

[display_podcast]

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

El arte de la seducción

Rompiendo con la abulia que ha invadido a este blog en los últimos meses, la gerencia creativa se ufana al haber recibido una gentil mención en el último libro de Madame Milena Ivanova. Algunos lectores recordarán que cuando este blog todavía se actualizaba de forma regular, comenté acerca de su primer libro, llamado Sexperiencias. Es pues el caso que la semana pasada recibí un mensaje de Milena diciéndome que me diera una vuelta por su blog, pues había una sorpresa para mí. La sorpresa, ya revelada en la primera línea, pueden verla en la segunda imagen aquí.

Seducir sin sufrir en el siglo XXI ya puede conseguirse en librerías de prestigio en España. Yo espero poder escaparme a los Madriles cuanto antes para poder hacerme de una copia autografiada. Para los cuates de México, el libro pasado fue vendido por Librerías Gandhi (si no mal recuerdo) y espero que éste no tarde en llegar.

Saludos para todos y espero poder contarles mis últimas aventuras a la brevedad posible.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Bajo cero

Si alguien ha leído las noticias que llegan desde este lejana isla, habrá leído que estamos en medio de un frente tan frío que los creativos de la BBC han dado por llamar clima ártico. Yo pensé que estaban exagerando, pero vean nada más esta imagen satelital presentada por la BBC.

Y es que aunque suele hace mucho frío por estos lares, la nieve no es tan común. Claro, ahora todo mundo pone el grito en el cielo, diciendo que el glorioso Reino Unido debería estar mejor preparado y que debería invertirse más en las reservas de sal mineral y barredoras de nieve. Sinceramente, creo que deberían disfrutarlo y dejar de quejarse.

Hulme Park

Así se veía la iglesia en Hulme Park el día de Reyes

Mientras tanto, el que esto escribe se ha recuperado del infame maratón Guadalupe-Reyes (con festejos de titulación incluídos) y ahora se prepara a enfrentar este año, comenzando con una entrevista que tengo mañana con la venerable Home Office en Liverpool. Esperemos que ya deje de nevar y que no cancelen más trenes.

Feliz año a todos,

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK