Cuenta regresiva

Hace 4 años uno de mis mejores amigos, RK, estaba terminando su estancia en Manchester y regresaba a Alemania. Por tal motivo, nos invitó a una carne asada que hizo en el patio de la residencia estudiantil donde vivía. Era un día precioso, increíblemente soleado y sin una sola nube en el cielo. Recuerdo haberme tirado de espaldas en el pasto mientras veía el cielo de un azul único ser dividido por las estelas de vapor de los aviones. Mientras estaba en el pasto me puse a hablar con mi tocayo, que estaba también panza arriba no muy lejos de mí. Tal vez fue por las cervezas que habíamos tomado, por el sol sorprendentemente fuerte o por la media vaca que nos habíamos comido pero nuestra conversación fue algo parecido a esto:

– Ahí va un avión.

– Ei…

– ¿A dónde irá?

– Ese tiene que ir para Europa.

– Ahí va otro, para el otro lado.

– Sí, ese va para América.

– Un día un avión de esos me sacará de aquí.

-Sí, también a mí.

Y casi estuvimos a punto de empezar a cantar aquella canción de […] caballito blanco, sácame de aquí, llévame a mi tierra donde yo nací […]

Esa conversación se convirtió en anécdota largamente platicada y comentada. Hoy que estoy a unas cuantas horas de emprender el regreso a los llanos del plan de San Juan, me acordé de ese día. Con las maletas ya empacadas, las cajas ya enviadas y mi cuarto helado porque ya no tiene casi cosas, el irme de Manchester se siente muy real. En esta ciudad dejé 5 años de mi vida y terminé mi formación como científico de materiales. No sé qué depare el futuro pero puedo decir que las experiencias ganadas durante mi estancia aquí me han marcado como pocas cosas en mi vida.

Manchester es una ciudad de la cual siempre guardaré buenos recuerdos. En los últimos 3 años, llamaba a mi departamento en Hulme mi hogar. Ahora el lugar de los grandes eventos será dejado atrás. Aquí dejo amistades que sé que durarán por el tiempo que me quede en este mundo. Dejar a mis amigos de aquí ha sido casi tan difícil como dejar a mis amigos de Querétaro.

Por otro lado, la gerencia creativa desea hacer un anuncio: Desde la Inopia termina aquí, este blog fue mayormente el diario de mis aventuras por estas tierras europeas. Al principio fue la narración del choque cultural que un pueblerino de San Juan del Río tuvo al enfrentarse al Reino Unido. Unas de las razones por las que dejé de actualizar es porque en los últimos años estaba tan acostumbrado a la vida aquí, que el acontecer diario era ya común y no me inspiraba a escribir. Lo que antes me resultaba extraño, repulsivo o jocoso, ahora sólo me hacía levantar una ceja. Creo que tantos años rodeado del humor británico me afectaron un poco.

En los próximos días (semanas, para ser realista) respaldaré la base de datos para después sacar del aire el contenido de Desde la Inopia. Una vez que decida el tema del nuevo blog, estaremos de nueva cuenta por aquí. Mientras tanto, ahí ando en el Twitter.

Un gran abrazo para todos. Gracias por haberme leído todo este tiempo.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Ya vine

Tiene tanto que no abría WordPress que ya hasta se me olvidó cómo se veía el panel de control. Pero ahora la ocasión lo amerita, al menos para poder expandirme un poco más que en el Twitter. Lo último que les conté por aquí es que mandé mi solicitud de visa a la Home Office y que esta por poco se perdía en el limbo de DHL. Ahora, varios meses después, tengo que informarles que estoy a punto de dejar suelo británico.

Pero no se preocupen, no es que el paquete se haya perdido. Tampoco es que me haya pasado lo que a AK, el cual apeló una decisión hasta que se la (a)peló. Nada de eso, mi visa de trabajo fue aprobada en un tiempo récord (2 semanas) y así pude seguir con la Fellowship que me gané al final del doctorado. Tampoco es por falta de opciones por aquí, tenía posibilidades de hacer un post-doctorado en la Universidad de Manchester o en la Universidad de Birmingham.

No, la verdad es que quiero estar de aquel lado del Atlántico. He pasado casi cinco años de mi vida por acá y los he disfrutado mucho. Sin embargo, creo que es tiempo de dejar el Reino Unido. ¿Conocen esa sensación que suele tener uno en la boca del estómago después de tomar una decisión difícil? ¿Ese cosquilleo que significa algo así como: no la estaré regando?

Bueno, pues no siento nada similar tras haber decidido dejar Manchester. Me siento tranquilo y confiado al respecto. Sí, ando apurado cancelando servicios y empacando cosas, pero lo cierto es que me siento bien con mi decisión.

Así que estoy en el feliz proceso de decidir qué me llevo en las maletas, qué mando por mudanza internacional y qué voy a dejar/tirar/regalar. El último conteo de libros llegó a los 110, de los cuales unos 30 son novelas, incluyendo a Patricia Highsmith, Dashiell Hammett y Umberto Eco. Unos 20 son cómics en ediciones de lujo (papel couché y por tanto muy pesados), como Kingdom Come, de Mark Waid y Alex Ross, y Arkham Asylum, de Dave McKean. Otros 20 son libros de ciencia de materiales, algunos nuevos y otros de segunda mano. En el resto hay de todo, incluyendo cosas extrañas como Elephants on Acid y una colección de cuentos (Smoke and Mirrors) de Neil Gaiman que me recuerdan los mejores capítulos de la dimensión descosida desconocida.

Lo demás es cerrar los contratos de los servicios, a saber: agua potable, electricidad, gas, teléfono, internet y celular, más la licencia de la tele y el predial que aquí se va pagando cada mes. Por si fuera poco, todavía no termino oficialmente en la Universidad y tengo que terminar un artículo de los malhadados aluminatos de titanio antes de irme.

Dicho artículo me tenía muy de buenas porque a mis dos jefes les había gustado lo que había escrito y mi teoría sobre lo que le pasa al material. Lo malo fue que en días pasados se lo mandé a uno de los asesores de la Mu (de la cual tiene mucho rato que no tengo noticias) y básicamente este señor me dijo que no le convence mi teoría, aunque con palabras un poco más fuertes. La semana pasada nos la hemos pasado enviando correos para tratar de solucionar este asunto, pero decidimos que lo mejor es que nos reunamos para platicar con calma. Es por ello que mañana me lanzo a Birmingham, a ver cómo me va. Espero que, como decía la chinita que en el bosque se perdió, al cabo seamos de una opinión.

Me gustaría decir que voy a estarles contando por este medio mis desventuras con la empacada y los últimos días en Manchester, pero la verdad, lo veo difícil. Los invito a que me sigan por el infame Twitter (http://twitter.com/dtradd) donde a pesar de la limitante de espacio actualizo más seguido.

Saludos para todos, ya extrañaba andar escribiendo por acá.

Darth Tradd

Todavía en Hulme

Manchester, UK

La calle de Don Juan Manuel

Para variar, ando arreglando asuntos migratorios. Espero que este trámite de visa sea el último que me toca en el reino de doña Isabel II, pero la verdad es que nunca se sabe. Lo cierto es que todos estos trámites me han tenido muy ocupado y no había encontrado el tiempo ni para abrir el bló. Como no me ha pasado mucho en este mes, les voy a contar sobre cierta obra de teatro en que participé en el día de muertos del año pasado.

Todo comenzó cuando el buen Darcy me contó que la sociedad mexicana estaba planeando presentar una obra de teatro para el festival del día de muertos en Manchester. Darcy fue elegido para escribir el guión y escogió la Leyenda de la calle de don Juan Manuel. Cuando me dijo que al protagonista le tocaba acuchillar gente, me apunté de inmediato. (Tómense un par de minutos para leer la leyenda en el link anterior para que se acuerden de qué trata la leyenda)

Como la esposa de Don Juan Manuel se anotó una chava de Sheffield y como la diabla una amiga de México, la cual era la única con experiencia en esto de la actuación. Para mayores referencias, visiten su página de YouTube. Comenzaron los ensayos como un mes antes del gran debut (y despedida, porque sólo se iba a presentar un día). La verdad es que nos fue bien con los ensayos, pero sufrimos con el asunto de la utilería y la tramoya. Al final decidimos que íbamos a hacer la horca nosotros mismos, usando unos polines viejos y una soga.

Se llegó el día del estreno y Darcy y yo esperamos pacientemente a que llegaran los mozos chalanes cuates prometidos por la sociedad mexicana para ayudar a cargar los polines. Tras casi 20 llamadas y hora y media de espera, nos confirmaron que no podían mandar a nadie porque todo mundo estaba ocupado armando la ofrenda. Cargando casi toda la utilería y disfraces, nos echamos los polines al hombro como nazarenos y caminamos de Hulme a la Students Union de la Universidad, unos buenos 1000 metros. La gente nos veía a través de la niebla y no sabía si reirse o huir. Como pudimos llegamos a la dichosa Students Union y procedimos a agarrar a armar la horca con clavos medio chafas. Media hora antes de la función, el cadalso quedó preparado. La obra comenzó y, fuera de algunos problemas de producción (la mitad del telón dejó de funcionar y tuvimos que pedirle a otro cuate que lo abriera y lo cerrara) creo que no salió tan mal. Van algunas fotos. Disculpen la calidad, pero se hizo lo que se pudo.

El infeliz momento en que el diablo se rie de mí por haberme engañado, mientras mi esposa llora amargamente porque me acabo de escabechar a mi sobrino.

Le reclamo airadamente a mi esposa por haberme estado engañando con mi sobrino según yo. Nótese que todavía llevo el cuchillo en la mano.

Pagando la penitencia al pie de la horca (sí, los polines que se ven al fondo) mientras las ánimas del purgatorio se dedican a molestarme.

La verdad es que me la pasé muy bien. No había actuado desde una pastorela en la secundaria y fue una experiencia diferente. Tratamos de añadirle emoción al asunto y en el rato donde las ánimas me están acosando estuve rezando el ave maría en latín: Ave María, gratia plena. Dominus tecum. Benedicta tú en muliéribus et benedictus fructis ventris tuo, Iesus. Sancta Maria, mater dei. Ora pro nobis peccatoribus nunc et in hora mortis nostrae, Amen. A medida que rezaba, las ánimas gemían más y más fuerte, hasta que cerraba con un grito con la parte final del ora pro nobis. Está mal que yo lo diga, pero quedó padre la obra, sobre todo considerando que el presupuesto alcanzó para comprar un cuchillo de utilería, el maquillaje de las ánimas, 4 metros de tela negra y unos polines de tercera mano embebidos de diesel. Hasta las veladoras fueron prestadas.

Espero que ahora que ya mandé mi solicitud de visa, vuelva a tener tiempo para ponerme al corriente con el blog. Saludos a todos.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Official letter

Hoy me llegó una carta de la Universidad, que dice más o menos así:

Mr. FGP

En algún lugar de Hulme

Manchester

22 de Febrero de 2010

Estimado Mr. GP,

Me complace informarle del siguiente resultado, publicado el 18 de febrero de 2010:

Para el grado de Doctor en Filosofía en Ciencia de Materiales,

Resultado: Aprobado.

Una copia del certificado oficial de la Universidad de Manchester le será presentado en la ceremonia de graduación correspondiente.

Yours sincerely,

La administradora de la oficina de graduados.

Hasta aquí la carta. ‘ora sí, me voy a mandar hacer unas tarjetas de presentación que digan doitor.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Bajo cero

Si alguien ha leído las noticias que llegan desde este lejana isla, habrá leído que estamos en medio de un frente tan frío que los creativos de la BBC han dado por llamar clima ártico. Yo pensé que estaban exagerando, pero vean nada más esta imagen satelital presentada por la BBC.

Y es que aunque suele hace mucho frío por estos lares, la nieve no es tan común. Claro, ahora todo mundo pone el grito en el cielo, diciendo que el glorioso Reino Unido debería estar mejor preparado y que debería invertirse más en las reservas de sal mineral y barredoras de nieve. Sinceramente, creo que deberían disfrutarlo y dejar de quejarse.

Hulme Park

Así se veía la iglesia en Hulme Park el día de Reyes

Mientras tanto, el que esto escribe se ha recuperado del infame maratón Guadalupe-Reyes (con festejos de titulación incluídos) y ahora se prepara a enfrentar este año, comenzando con una entrevista que tengo mañana con la venerable Home Office en Liverpool. Esperemos que ya deje de nevar y que no cancelen más trenes.

Feliz año a todos,

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

¿Y luego?

En la mañana de mi examen profesional, Manchester amaneció cubierta de nieve. Me preparé un desayuno ligero, me enfundé el traje y procedí a caminar con todo cuidado rumbo al Centro de Ciencia de Materiales. Al ir entrando me encontré con mi sinodal interno, J, el cual me dijo que podíamos adelantar el inicio del examen pues ya tenían todo listo.

Tengo que aclarar aquí un par de cosas respecto al examen. Uno, oficialmente se llama viva voce, como una contracción-deformación de defensa de viva voz en latín. Lo curioso es que aquí mucha gente le dice vaiva. Vaiva asté a saber por qué. Lo segundo es que al contrario de las defensas en México, donde uno expone la tesis frente a un auditorio repleto con los cuates y la familia, aquí la defensa es a puerta cerrada. Además, uno no expone nada. Se abre la tesis y los sinodales comienzan a aventar preguntas.

Hechas las aclaraciones pertinentes, prosigo. En la oficina de J me esperaba WS,  mi sinodal externo. Me saludó muy amablemente y me explicó que el examen tenía dos objetivos. Uno, asegurarse de que yo había escrito la tesis y dos, conversar sobre algunas dudas que les habían surgido al leerla. Las preguntas fueron relativamente sencillas aunque he de admitir que me atoré en unas dos. Lo cierto es que J estuvo muy atento y me ayudó un poco al corregirme cuando empezaba a desvaríar. Eso sí, las preguntas de J fueron las más difíciles.

Después de dos horas de preguntas, me pidieron que saliera de la oficina. Tras 5 minutos de dar vueltas como mayate, me pidieron que regresara. Oficialmente aprobé y sólo necesito hacer correcciones menores (mayormente errores tipográficos y un par de gráficas que necesitan explicación adicional). Me felicitaron muy efusivamente y comenzó la celebración.

He cumplido el objetivo que me trajo hasta acá. Después de 4 años, por fin puedo decir que soy doctor en ciencia de materiales. Exactamente qué significa eso no lo sé aún, pero ahora se vienen más decisiones y sin duda más problemas. Ya me preocuparé de ello en su momento. Mientras tanto, disfrutaré la nieve en Manchester.

Felices fiestas para todos.

Darth Tradd, PhD

Hulme

Manchester, UK

Bula informativa

La gerencia creativa de este blog tiene a bien publicar la siguiente bula informativa que resume las últimas noticias del desaparecido autor. Con dedicatoria a todos mis estimados lectores, para que sean sabedores de que:

  1. Mi retina en particular y mi visión en general se encuentran en buen estado. Se agradecen las ofertas de gafas protectoras y los buenos deseos para el pronto regreso a las canchas.
  2. Parece ser que la conjunción astral y el pescado frito con papas ídem han hecho que Noviembre sea el mes de los problemas migratorios. Nuevamente el que esto escribe se encuentra tramitando visas cuando debería estar empacando para pasar las navidades.
  3. Al contrario del año pasado, el trámite se complicó un poco más y, como resultado, no estaré disfrutando de mi visita anual al valle de Ixtachichimecapan (vecino de los llanos del Cazadero, las barrancas de San Sebastián y la Loma Linda).
  4. Tal situación traía bastante encabronado al autor de estas líneas, pero en días pasados ha terminado aceptándola y se prepara a disfrutar del frío y húmedo invierno de Mancunia.
  5. Mañana viernes 18 de diciembre a las 10 de la mañana es mi examen doctoral. A’í se acuerdan de mí si tienen chance.
  6. Con la finalidad de no verse tan mal durante su flagelación, lapidación y posterior asado al pastor o a la parrilla examen profesional, el que esto escribe decidió irse a comprar un traje estilo Savile Row en House of Fraser. La decepción fue mayúscula al tener que comprar un saco talla 48 con manga regular.
  7. Curiosamente, a pesar de haber estado estudiando en Inglaterra, mi asesor es alemán y mis sinodales son de Portugal y China. Maravillas de la globalización.
  8. Copiándole a Juan, el que esto escribe ha estado brincando entre la primera persona y la tercera persona al hablar de sí mismo, buscando que en promedio no acabe usando ni una ni la otra.

Bula publicada en la extrañamente soleada y helada Manchester, en el suburbio de Hulme, a los 17 días del mes de diciembre de 2009.

Let’s call it quits

Cuando era niño lloraba de cualquier cosa. Lloraba si me caía, lloraba si alguien me hacía una broma que me hacía quedar en ridículo, lloraba si el chiste que contaba no era gracioso y lloraba aún más si me decían que no llorara.  A veces me decían que lloraba de sentimiento, porque tenía corazón de pollo y era macho chillón. Ya saben qué tan alegórico puede ser el español mexicano. Para colmo, era increíblemente tímido. Mi papá me decía que le dijera a la señora de los buñuelos que quería otro y yo no podía superar la timidez para decirle: Seño’, ¿me da otro buñuelo con mucha miel, por favor? Como puede verse, tenía una peÅ›ima combinación: tímido y delicado al punto de ser llorón.

Todo esto cambió cuando empecé a jugar básquetbol. El deporte me desinhibió y me dio mucha más seguridad en mí mismo. Además, uno tiene que templarse para aguantar los balonazos, torcidas de tobillos y dedos tronchados.

A lo largo de estos 15 ó 16 años en que he practicado este deporte de manera más o menos regular, me ha pasado de todo. Me zafaron de un codazo la articulación de la mandíbula (y hasta la fecha sigue floja, basta un bostezo demasiado fuerte para que se salga). Me desgarré la parte posterior del muslo izquierdo.  Mi hueso sesamoideo del pie derecho se inflamó una vez a tal punto que no podía caminar por las mañanas. Se me han caído dos uñas a raíz de sendos pisotones. Mis rodillas están madreadísimas y no puedo jugar sin usar un soporte ortopédico. En los partidos suelo terminar con todo tipo de razguños y moretones en los brazos, producto de pelear el rebote con postes diez centímetros más altos que yo. Uno de esos razguños me arrancó un buen pedazo de piel del dorso de la mano derecha. Me han dado golpes tales que he sentido como las piernas se me hacen de atole, pero he conseguido mantenerme en pie. El más gracioso de estos golpes fue uno que me destanteó tanto que me hizo decir: me diste exactamente en el arco superciliar. Recuerdo que no podíamos dejar de reirnos.

Y a pesar de todo eso, nunca he dejado de jugar básquet. No sólo eso, he soportado la mayoría de esos golpes con una sonrisa. Como dije alguna vez, es una de las actividades que más disfruto. Es cierto, nunca haber sido un gran jugador, pero tengo algo de  experiencia y, sin afán de echarme más flores, puedo decir que sé jugar. Es por eso que ahora me resulta difícil admitir que me voy a tomar un largo descanso (tal vez definitivo) de tal actividad.

Hace un par de semanas, justo cuando estaba a la mitad de la escritura de la tesis, me invitaron a los entrenamientos del equipo de la sociedad mexicana en Manchester, del cual platicaba el año pasado. Durante la cáscara, al ir por un balón, alguien corrió como pollo (con los brazos abiertos) y su puño se impactó directamente en mi ojo derecho. Literalmente en mi ojo derecho, sin que el pómulo, el puente de la nariz o el mentado arco superciliar lo defendieran. Azoté cual res enferma y, lo más preocupante, un velo amarillento me impedía ver con ese ojo.

Me levanté y me salí de la cancha, todavía sin ver con ese ojo. Pensé que mi retina se había desprendido y estaba a punto de pedir que me acompañaran al hospital cuando me di cuenta que poco a poco recuperaba la vista. En un par de minutos estaba completamente recuperada y me relajé. Esa noche, sin embargo, al ir de regreso a la casa noté una zona con forma de menisco en el área inferior de mi vista que seguía siendo amarilla. Pensé que una parte de mi retina se había desprendido, así que hice cita de urgencia con el optometrista.

Al día siguiente le expliqué a dicho optometrista mis temores sobre mi retina. Procedió a aplicarme unas gotas que dilataron mis pupilas hasta el punto en que no podía ni enfocar. Una vez conseguida esa dilatación, revisó con cuidado ambos ojos con un retinoscopio. ¿Su diagnóstico? Sufrí un desprendimiento parcial posterior del humor vítreo. “Tuviste suerte, ” – me dijo el especialista – ” a veces el humor vítreo se trae la retina al desprenderse y eso requiere una intervención de urgencia. No te preocupes, tu retina está intacta. Tu humor vítreo está ligeramente desprendido en la parte superior, pero no requiere de más cuidado por el momento. En unos meses, sin embargo, hay que volver a evaluar la integridad de tu retina.”

Después de un par de días, el menisco amarillo desapareció y la hipersensibilidad a la luz también. Eso sí, perdí casi una semana de escritura de la tesis porque no podía estar frente al monitor por más de una hora. Y claro, ahora simplemente no quiero arriesgarme a que mi destina se desprenda por un golpe mal dado en el básquet. Así que ni modo, ahí muere. A mis casi 32 años he jugado lo que podía jugar y necesito más mis ojos que el placer de jugar básquet. Snif…

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Cocinando

Me encuentro en el bastante tedioso proceso de hacerle correcciones a mi tesis. Escribir es difícil, pero una vez que los asesores regresan las correcciones, hacerlas es bastante tedioso. Sin embargo, como diría un conocido, pus hay qui’acerlo.

Los primeros días intenté hacer dichas correcciones en la oficina, pero la verdad no me pude concentrar. Así que me decidí por regresar a la casa. Y aquí he estado en las pasadas semanas, cambiando gráficas, abundando en la descripción de deformación elástica inhomogénea y linduras similares. He de decir que también he estado comiendo bastante mal, dado que prefería preparar algo rápido o pedir una pizza según que para no perder el tiempo.

Pero hoy que ya estoy por terminar me dieron ganas de cocinar. Así que me puse a buscar en el congelador y encontré unos bisteces de res. En la alacena encontré una bolsa con algunos ejemplares de chile guajillo y otra con algunos más de chile ancho.  Aunque el guajillo es muy rico, el freir cosas en él suele ser muy latoso, así que me decidí por la otra opción. Además, el chile ancho estaba punto de caducarse.

– Veamos, dije yo, podríamos hacer una simple salsa de chile ancho y dejar que los bisteces se marinen ahí. Pero no, vamos a ponernos un poco más creativos. Hagamos todo en el horno y a ver qué tal queda. Los bisteces se descongelaron mientra yo describía un mapa de deformación. Una vez descongelados, les puse sal y pimienta, los acomodé en una bandeja con algo de aceite de oliva y unas rebanadas de cebolla y al horno. Acto seguido, me puse a desvenar los chiles y a ponerlos a cocer con un poco de agua y dos dientes de ajo. Cocidos los chiles, me dispuse a hacer la salsa.

Es importante hacer un paréntesis. Hace tres semanas decidimos que era tiempo de hacer una reunión de mexicanos, cocinar caldo de camarón y además de todo hacerlo en mi sufrido departamento en Hulme. Cómo una cosa llevó a la otra no es relevante para esta historia. Lo cierto es que mi amiga Virics estaba a punto de licuar los pobres camarones cuando le advertí:

– Virics, ten cuidado con esa licuadora. Ponle bien la tapa porque brinca.

– ¿Cómo?

Y claro, acto seguido, medio litro de caldo de camarón voló por la cocina. Lo cierto es que lo que se salvó quedó muy rico, pero el flat quedó apestando a caldo de camarón por una semana hasta que descubrí la raíz del miedo: Un poco de caldo había quedado bajo un frutero y estaba sirviendo como un perfecto aromatizante ambiental, suponiendo que a uno le gustaran ese tipo de aromas.

Me estaba pues acordando de tan desafortunado incidente, mientras echaba los chiles y los ajos a la licuadora y pensaba: ¡Ah que la Virics tan Virics, pues’n! Lo siguiente que recuerdo son unas largas piernas caminando por la calle y un líquido rojo saltando de la licuadora. El tiradero dejado por el caldo de camarón no era nada comparado con el batidero que dejó la salsa por la pared, un vitrolero, el mismo frutero-aromatizante de la vez pasada y mis tenis.

Ni modo, a limpiar. Hasta eso, terminé pronto y hay que admitir que la salsa de chile ancho no apesta igual que el caldo de camarón. Eso sí, es más espectacular y mi cocina parecía escenario de alguna película de Tarantino. Para colmo, creo que la pared tiene sólo media mano de pintura, porque después de pasarle el trapo se despintó en algunos lugares.

Eso me pasa por ponerme a cocinar cuando debería estar trabajando. Ahora estoy esperando a que la salsa suelte el primer hervor en el horno. Espero no haber olvidado ponerle sal.

Ñe. La chava que me distrajo ni siquiera estaba tan bien.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Fashion trend-setter

Hoy terminé dos capítulos más de la tesis, lo que eleva mi total a 5 de 7, un 71% aproximadamente. Eran como las 4 de la mañana cuando por fin pude terminar. Para cuando me fui a acostar, ya estaba clareando. Dormí hasta eso de las 10 de la mañana y me fui a la oficina para darles la pulida final, imprimirlos y engargolarlos. La verdad es que me ha ayudado trabajar en la casa, de verdad siento que estoy avanzando, aunque sea a horas extrañas. Sin embargo, extraño a mis amigos de la oficina. Afortunadamente me han apoyado mucho y hoy no fue la excepción. Dado que mi asesor se va mañana temprano a la Francia, tenía que entregarle los capítulos hoy por la noche. Mi asesor vive algo lejos de la universidad, así que me di a la tarea de planear mi viaje. Como nunca he ido a su casa, me estuve un buen rato viendo en dónde me iba a bajar del camión.  En esas estabas cuando mi buen amigo PF se apersonó en la oficina y me dijo que él me llevaba, salvándome de la lata de buscar cómo llegar hasta allá. Una vez que entregué los dichosos capítulos, nos regalamos unas pizzas y nos pusimos a ver la tele un rato. El buen PF acababa de llegar de Francia y, al igual que yo, estaba muy cansado, así que jaló cada quién para su casa. Ah, olvidaba decir que PF vive en el mismo edificio que yo, así que prácticamente sólo me arrastre por las escaleras de regreso a mi departamente.

Aquí me esperaba una sorpresa algo extraña. Al recibir un correo de la universidad se me notificaba que mi foto Grieta interactuando con maclas mecánicas en aluminatos de titanio, había sido seleccionada por el equipo de diseño de la escuela de materiales de la Universidad. Ya no me acordaba de esa foto. Resulta que en días pasados hubo un concurso interno donde se nos invitó a alumnos y personal de la escuela de materiales a mandar fotos de nuestro trabajo. Yo mandé una foto de mi material pero se veía muy gris, dado que el microscopio electrónico de barrido muestra imágenes en escala de grises. Así que se me ocurrió cambiarle el mapa de color, mandando al diablo la escala de grises y poniéndole una especie de paleta psicodélica. Les debo la imagen, porque se me quedó en la laptop del trabajo, pero un día de estos la pongo aquí. Total, mi foto quedó más colorida e interesante y así la mandé al concurso.

Pasaron los días, pasó el concurso y no recibí ni un telegrama correo de agradecimiento por haber participado, así que asumí que no había ganado nada. Ni modo, yo ya me hacía con las 50 libras del premio. Así que se imaginarán mi alegría el correo del párrafo anterior. Alegría que se convirtió en extrañeza al acaba de leerlo.

El departamento de textiles desea usar la imagen Grieta interactuando con maclas mecánicas en aluminatos de titanio, como una fuente de inspiración para un rango de diseños textiles. Esta es una gran oportunidad para la Escuela de Materiales para promover el diálogo entre las disciplinas de arte y ciencia y esperamos que le alegre el saber que su imagen será usada de tal manera.

¿Qué chingad…? ¿Mi imagen no fue lo suficientemente interesante como para ganar un premio en la competencia de ciencia de materiales, pero es lo suficientemente artística como para servir de fuente de inspiración a las niñas nice del departamento de textiles?

En efecto, si todo lo demás fracasa en esta tesis, podré decir que mi investigación fue la fuente de inspiración para la temporada otoño-invierno de diseños textiles. Jamás espere que mi investigación encontrara tal aplicación. Así que ya lo saben: Váyanse consiguiendo sus camisas estampadas con maclas mecánicas. Es lo que va a estar in en este invierno.

Darth Tradd, Fashion Designer

Hulme

Manchester, UK