Ya vine

Tiene tanto que no abría WordPress que ya hasta se me olvidó cómo se veía el panel de control. Pero ahora la ocasión lo amerita, al menos para poder expandirme un poco más que en el Twitter. Lo último que les conté por aquí es que mandé mi solicitud de visa a la Home Office y que esta por poco se perdía en el limbo de DHL. Ahora, varios meses después, tengo que informarles que estoy a punto de dejar suelo británico.

Pero no se preocupen, no es que el paquete se haya perdido. Tampoco es que me haya pasado lo que a AK, el cual apeló una decisión hasta que se la (a)peló. Nada de eso, mi visa de trabajo fue aprobada en un tiempo récord (2 semanas) y así pude seguir con la Fellowship que me gané al final del doctorado. Tampoco es por falta de opciones por aquí, tenía posibilidades de hacer un post-doctorado en la Universidad de Manchester o en la Universidad de Birmingham.

No, la verdad es que quiero estar de aquel lado del Atlántico. He pasado casi cinco años de mi vida por acá y los he disfrutado mucho. Sin embargo, creo que es tiempo de dejar el Reino Unido. ¿Conocen esa sensación que suele tener uno en la boca del estómago después de tomar una decisión difícil? ¿Ese cosquilleo que significa algo así como: no la estaré regando?

Bueno, pues no siento nada similar tras haber decidido dejar Manchester. Me siento tranquilo y confiado al respecto. Sí, ando apurado cancelando servicios y empacando cosas, pero lo cierto es que me siento bien con mi decisión.

Así que estoy en el feliz proceso de decidir qué me llevo en las maletas, qué mando por mudanza internacional y qué voy a dejar/tirar/regalar. El último conteo de libros llegó a los 110, de los cuales unos 30 son novelas, incluyendo a Patricia Highsmith, Dashiell Hammett y Umberto Eco. Unos 20 son cómics en ediciones de lujo (papel couché y por tanto muy pesados), como Kingdom Come, de Mark Waid y Alex Ross, y Arkham Asylum, de Dave McKean. Otros 20 son libros de ciencia de materiales, algunos nuevos y otros de segunda mano. En el resto hay de todo, incluyendo cosas extrañas como Elephants on Acid y una colección de cuentos (Smoke and Mirrors) de Neil Gaiman que me recuerdan los mejores capítulos de la dimensión descosida desconocida.

Lo demás es cerrar los contratos de los servicios, a saber: agua potable, electricidad, gas, teléfono, internet y celular, más la licencia de la tele y el predial que aquí se va pagando cada mes. Por si fuera poco, todavía no termino oficialmente en la Universidad y tengo que terminar un artículo de los malhadados aluminatos de titanio antes de irme.

Dicho artículo me tenía muy de buenas porque a mis dos jefes les había gustado lo que había escrito y mi teoría sobre lo que le pasa al material. Lo malo fue que en días pasados se lo mandé a uno de los asesores de la Mu (de la cual tiene mucho rato que no tengo noticias) y básicamente este señor me dijo que no le convence mi teoría, aunque con palabras un poco más fuertes. La semana pasada nos la hemos pasado enviando correos para tratar de solucionar este asunto, pero decidimos que lo mejor es que nos reunamos para platicar con calma. Es por ello que mañana me lanzo a Birmingham, a ver cómo me va. Espero que, como decía la chinita que en el bosque se perdió, al cabo seamos de una opinión.

Me gustaría decir que voy a estarles contando por este medio mis desventuras con la empacada y los últimos días en Manchester, pero la verdad, lo veo difícil. Los invito a que me sigan por el infame Twitter (http://twitter.com/dtradd) donde a pesar de la limitante de espacio actualizo más seguido.

Saludos para todos, ya extrañaba andar escribiendo por acá.

Darth Tradd

Todavía en Hulme

Manchester, UK

Official letter

Hoy me llegó una carta de la Universidad, que dice más o menos así:

Mr. FGP

En algún lugar de Hulme

Manchester

22 de Febrero de 2010

Estimado Mr. GP,

Me complace informarle del siguiente resultado, publicado el 18 de febrero de 2010:

Para el grado de Doctor en Filosofía en Ciencia de Materiales,

Resultado: Aprobado.

Una copia del certificado oficial de la Universidad de Manchester le será presentado en la ceremonia de graduación correspondiente.

Yours sincerely,

La administradora de la oficina de graduados.

Hasta aquí la carta. ‘ora sí, me voy a mandar hacer unas tarjetas de presentación que digan doitor.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

¿Y luego?

En la mañana de mi examen profesional, Manchester amaneció cubierta de nieve. Me preparé un desayuno ligero, me enfundé el traje y procedí a caminar con todo cuidado rumbo al Centro de Ciencia de Materiales. Al ir entrando me encontré con mi sinodal interno, J, el cual me dijo que podíamos adelantar el inicio del examen pues ya tenían todo listo.

Tengo que aclarar aquí un par de cosas respecto al examen. Uno, oficialmente se llama viva voce, como una contracción-deformación de defensa de viva voz en latín. Lo curioso es que aquí mucha gente le dice vaiva. Vaiva asté a saber por qué. Lo segundo es que al contrario de las defensas en México, donde uno expone la tesis frente a un auditorio repleto con los cuates y la familia, aquí la defensa es a puerta cerrada. Además, uno no expone nada. Se abre la tesis y los sinodales comienzan a aventar preguntas.

Hechas las aclaraciones pertinentes, prosigo. En la oficina de J me esperaba WS,  mi sinodal externo. Me saludó muy amablemente y me explicó que el examen tenía dos objetivos. Uno, asegurarse de que yo había escrito la tesis y dos, conversar sobre algunas dudas que les habían surgido al leerla. Las preguntas fueron relativamente sencillas aunque he de admitir que me atoré en unas dos. Lo cierto es que J estuvo muy atento y me ayudó un poco al corregirme cuando empezaba a desvaríar. Eso sí, las preguntas de J fueron las más difíciles.

Después de dos horas de preguntas, me pidieron que saliera de la oficina. Tras 5 minutos de dar vueltas como mayate, me pidieron que regresara. Oficialmente aprobé y sólo necesito hacer correcciones menores (mayormente errores tipográficos y un par de gráficas que necesitan explicación adicional). Me felicitaron muy efusivamente y comenzó la celebración.

He cumplido el objetivo que me trajo hasta acá. Después de 4 años, por fin puedo decir que soy doctor en ciencia de materiales. Exactamente qué significa eso no lo sé aún, pero ahora se vienen más decisiones y sin duda más problemas. Ya me preocuparé de ello en su momento. Mientras tanto, disfrutaré la nieve en Manchester.

Felices fiestas para todos.

Darth Tradd, PhD

Hulme

Manchester, UK

Fashion trend-setter

Hoy terminé dos capítulos más de la tesis, lo que eleva mi total a 5 de 7, un 71% aproximadamente. Eran como las 4 de la mañana cuando por fin pude terminar. Para cuando me fui a acostar, ya estaba clareando. Dormí hasta eso de las 10 de la mañana y me fui a la oficina para darles la pulida final, imprimirlos y engargolarlos. La verdad es que me ha ayudado trabajar en la casa, de verdad siento que estoy avanzando, aunque sea a horas extrañas. Sin embargo, extraño a mis amigos de la oficina. Afortunadamente me han apoyado mucho y hoy no fue la excepción. Dado que mi asesor se va mañana temprano a la Francia, tenía que entregarle los capítulos hoy por la noche. Mi asesor vive algo lejos de la universidad, así que me di a la tarea de planear mi viaje. Como nunca he ido a su casa, me estuve un buen rato viendo en dónde me iba a bajar del camión.  En esas estabas cuando mi buen amigo PF se apersonó en la oficina y me dijo que él me llevaba, salvándome de la lata de buscar cómo llegar hasta allá. Una vez que entregué los dichosos capítulos, nos regalamos unas pizzas y nos pusimos a ver la tele un rato. El buen PF acababa de llegar de Francia y, al igual que yo, estaba muy cansado, así que jaló cada quién para su casa. Ah, olvidaba decir que PF vive en el mismo edificio que yo, así que prácticamente sólo me arrastre por las escaleras de regreso a mi departamente.

Aquí me esperaba una sorpresa algo extraña. Al recibir un correo de la universidad se me notificaba que mi foto Grieta interactuando con maclas mecánicas en aluminatos de titanio, había sido seleccionada por el equipo de diseño de la escuela de materiales de la Universidad. Ya no me acordaba de esa foto. Resulta que en días pasados hubo un concurso interno donde se nos invitó a alumnos y personal de la escuela de materiales a mandar fotos de nuestro trabajo. Yo mandé una foto de mi material pero se veía muy gris, dado que el microscopio electrónico de barrido muestra imágenes en escala de grises. Así que se me ocurrió cambiarle el mapa de color, mandando al diablo la escala de grises y poniéndole una especie de paleta psicodélica. Les debo la imagen, porque se me quedó en la laptop del trabajo, pero un día de estos la pongo aquí. Total, mi foto quedó más colorida e interesante y así la mandé al concurso.

Pasaron los días, pasó el concurso y no recibí ni un telegrama correo de agradecimiento por haber participado, así que asumí que no había ganado nada. Ni modo, yo ya me hacía con las 50 libras del premio. Así que se imaginarán mi alegría el correo del párrafo anterior. Alegría que se convirtió en extrañeza al acaba de leerlo.

El departamento de textiles desea usar la imagen Grieta interactuando con maclas mecánicas en aluminatos de titanio, como una fuente de inspiración para un rango de diseños textiles. Esta es una gran oportunidad para la Escuela de Materiales para promover el diálogo entre las disciplinas de arte y ciencia y esperamos que le alegre el saber que su imagen será usada de tal manera.

¿Qué chingad…? ¿Mi imagen no fue lo suficientemente interesante como para ganar un premio en la competencia de ciencia de materiales, pero es lo suficientemente artística como para servir de fuente de inspiración a las niñas nice del departamento de textiles?

En efecto, si todo lo demás fracasa en esta tesis, podré decir que mi investigación fue la fuente de inspiración para la temporada otoño-invierno de diseños textiles. Jamás espere que mi investigación encontrara tal aplicación. Así que ya lo saben: Váyanse consiguiendo sus camisas estampadas con maclas mecánicas. Es lo que va a estar in en este invierno.

Darth Tradd, Fashion Designer

Hulme

Manchester, UK

Una idea brillante

Ayer salí de mi encierro por dos razones: Una, ya no aguantaba estar sin que me pegara el aire y dos, era la fiesta de despedida de JF, uno de los primeros cuates que hice al llegar aquí. Así que me dirijí raudo y veloz hacia el Sandbar, el pub de los grandes eventos, con el sano propósito de ahogar mis penas en alcohol pasarme un rato agradable con los cuates que no he visto en estas semanas.

En el pub me encontré con Moat, que en otras ocasiones ha aparecido aquí como Moath y RM. Es uno de mis mejores amigos ingleses y que además tiene la peculiaridad de que la fecha límite para entregar su tesis es la misma que la mía. Como quien dice, vamos al parejo.

Estábamos disfrutando de la deliciosa cerveza de trigo llamada Franziskaner, cuando el Moat se puso a platicar:

¿Sabes, Francisco? Esta tesis me está ocasionando un daño cerebral. El otro día venía manejando y me puse a pensar que el auto que iba adelante de mí tenía al menos 10 minutos ahí. Y que el coche que venía detrás de mí tenía al menos 15. Y entonces me dije: Si todos venimos de donde mismo y vamos a donde mismo, ¿No sería ideal hacer un coche enorme? Sí, un coche enorme, largo, con un sólo conductor. Así nos ahorraríamos un montón de coches y sería además muy benéfico para el ambiente. Me puse a decirle esto a Julia, mi novia, que estaba sentada a mi lado. Estaba yo bien emocionado e incluso añadí un detalle adicional: podríamos tener lugares específicos donde la gente se suba y se baje, igual que en una parada de auto… bus. Mi vieja me vio con extrañeza y hasta cierto desprecio y me dijo: Moat, limítate a manejar, a la otra nos venimos al centro en el autobús.

Como decía mi abuelita, mal de muchos consuelo de tontos.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK

El veinticuatro de junio

… el mero día de San Juan, un baile se celebraba en ese pueblo de Ixtlán.

Hoy fue la mera fiesta de mi rancho, San Juan del Río, Querétaro, en la risueña República Mexicana.

Extraño a mi pueblo, la verdad. Creo que sobre todo lo extraño por mi familia y mis amigos, pero no tanto por el pueblo en sí. Porque verán ustedes, mi pueblo es extremadamente conservador y cuidadoso de las buenas costumbres. Claro, con los años esto ha cambiado y ahora se ven cosas que harían que las señoras de la Vela Perpetua de cuando era niño se infartaran. Sin embargo, no deja de ser un pueblito, con una conciencia de clase muy arraigada en sus habitantes.

Sí, en mi pueblo la gente todavía dice cosas como:

  • Mira a esa muchacha con las piernas llenas de estrías, seguro que ya no es señorita. A mí me contó el de la tienda de la esquina que la vieron paseando por ahí atrás de Santo Domingo con ese muchacho hijo de don Abelardo el de los tacos.
  • Quién lo viera, ¿verdad? Se ve buen muchacho, finito, hasta güerito está y ahí anda de mecánico.
  • Mira, es mejor que no te metas con él, es pariente de fulanito, el que trabaja en el despacho de los Aldarycoque.

Y linduras similares. Pinche pueblito.

Sin embargo, como diría el recientmente premiado José Emilio Pacheco:

Alta traición

No amo mi Patria. Su fulgor abstracto

es inasible.

Pero (aunque suene mal) daría la vida

por diez lugares suyos, cierta gente,

puertos, bosques de pinos, fortalezas,

una ciudad deshecha, gris, monstruosa,

varias figuras de su historia,

montañas

(y tres o cuatro ríos).

Sí, eso mero. En mi pueblo todavía uno se entera de los chismes al ir por las enchiladas de Doña Coco los jueves en la noche. Mientras uno espera hambriento la garnacha rebosante de grasa, aspirando el aroma único de la fritanga en brasero de carbón, llega la gente y se pone a platicar. En mi pueblo salir a la farmacia implica detenerme al menos cinco veces para saludar al vecino, al mecánico de la esquina, a la señora de la tienda, a la señora de la otra tienda, al del puesto de periódicos y al bolero. Y la farmacia no está a más de cuadra y media de la casa de mis papás. Claro, en la farmacia me identifican de inmediato:  ¡Qué milagro! ¿Cuándo llegó? ¿Cuántos días va a estar por aquí? ¿Cómo lo trata la vida en Inglaterra? Algún día me puse a pensar en cómo diablos habían averiguado que yo andaba por acá, hasta que me los encontré en las enchiladas de Doña Coco. En mi pueblo los viejitos salen a bailar danzón los jueves en la tarde y las parejas le dan vueltas al Jardín Independencia, famoso por tener un águila de bronce en lo alto de una columna. La expresión local es ir a darle vueltas al águila hasta que se caiga.

Sí, pinche pueblito tan simpático. Tan raro como cualquier pueblo de México. Tiene cosas que estoy más que feliz de dejar atrás. Pero tiene otras por las cuales, como diría Pacheco, daría la vida.

Quinientas cincuenta y siete palabras tiene este post, escrito en 20 minutos. Hoy me pasé todo el día con la tesis y apenas escribí tres mil quinientas. Al menos ya quedó ese capítulo.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Enclaustrado

Hay varias maneras de mostrarle al mundo que uno se ha puesto serio con la escritura de la tesis. Una de las más socorridas es dejarse crecer la barba y dejar en general que la higiene personal decaiga. Asegún uno se aseará de nuevo cuando entregue la tesis. Es realmente más probable que uno se acostumbre a la mugre y se quede así para siempre. Tal vez es que todavía no me pongo tan serio, pero paso de esta opción. Tan agradable que es afeitarse y bañarse todos los días.

Una manera más limpia y un poco más útil es simplemente no mostrarse al mundo. Considerando que, a pesar de todo, no dejo de ser un geek antisocial, he elegido esta última. Para tal fin, me hecho un par de regalos. El primero de ellos es un teclado Apple ultradelgado,  sí, ése que está hecho de aluminio. Es verdaderamente cómodo para escribir y me permite tener una buena distancia entre mis ojos y las pantallas.

Sí, pantallas, porque el segundo regalo que me hice fue un monitor externo Samsung SyncMasterT190, con una resolución de 1440×900 pixels, un contraste de 20000:1 y 2 milisegundos de velocidad de refresco. Lo mejor es que estaba de descuento en Amazon y salió bastante barato. Ahora sí, puedo tener la figura que estoy explicando en la pantalla de la laptop y el editor de textos (sí, editor de textos. A mi tesis no la va a tocar Microsoft Word) en la pantalla externa. A continuación,  las imágenes de mi mesa de trabajo que en algún tiempo fue la mesa principal del gran salón comedor* de mi tugurio en Hulme.

Escritorio 1

Escritorio 2

Hagan favor de picarle a las imágenes para que lean los comentarios que le puse en Flickr.

Mientras tanto, la tesis sigue engordando. Me gustaría poder decir que ya está casi lista, pero todavía le falta un rato. En los días siguientes planeo seguir encerrado y escribiendo en glorioso inglés académico. Al menos parece que todo tiene sentido. Espero de verdad que así sea.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

* Parafraseando a Libertad: No es que el departamento sea grande, pero siempre nos hablamos así para que parezca. El depa de Hulme en el que vivo es bastante pequeño, pero nos pusimos creativos con los nombres. La sala-comedor-cocina está dividida (al menos en nombre) en lugares tan disímiles como el entertainment parlor (la tele), el drawing room (la mitad de la mesa del comedor), el store room (el refri) y the big dining hall (la mesa del comedor completa)

Saving Chapter Five

Lo más seguro es que ya nadie se acuerde pero en enero me puse a contar la triste historia de cómo se perdió el capítulo cinco de la tesis que me tiene peinando canas. Para los que no encuentren el tiempo de darse una vuelta por el vínculo mostrado, va el resumen ejecutivo:

En octubre del año pasado, mi tesis se encontraba en un estado muy avanzado  de putrefacción y faltaba poco para cerrarla. Tenía toda la historia, como diría mi asesor. Comenzamos desde el comportamiento macroscópico y encontramos que existe la posibilidad de twinning* y, más importante aún, reversible twinning, los experimentos con radiación sincrotrón lo confirman y hasta un modelo tenemos que concuerda excelentemente con los resultados experimentales. Pero, precisamente en octubre del año pasado, todo se fue por tierra cuando encontramos que en realidad lo que interpretábamos como twinning era sólo un espejismo causado por el tamaño de grano del material.

(Un paréntesis no tan pequeño para explicar el twinning y por qué me trae de cabeza. Twinning, conocido como maclaje en español (del francés maclage mechanique) es un modo de deformación en el cual los átomos en la red cristalina del material se desplazan de manera que parecen girar sobre un plano, adecuadamente llamado twinning plane. Al fenómeno se le llama twinning porque produce una imagen gemela de la red cristalina. Una mejor descripción es que la red cristalina parece reflejarse en un espejo que, como ustedes se imaginarán es el twinning plane. El twinning es importante por sí mismo, ya que es un mecanismo de deformación plástica y si ocurre antes del punto de fluencia del material puede dar lugar a lo que se conoce como plasticidad temprana. Sinembargo, el fenómeno conocido como reversible twinning es todavía más importante porque eso quiere decir que el material puede ser deformado de una manera que parece ser plástica pero en realidad es reversible. Ya antes les había contado que una deformación plástica reversible es un oxímoron, ya que por definición una deformación plástica no es reversible. Normalmente se usan términos como deformación pseudo-plástica o anelástica.  Un excelente ejemplo de reversible twinning es proporcionado por las aleaciones con memoria de forma. Si alguien ha visto un armazón de lentes que puede ser aplastado para luego regresar a su forma ideal, ya sabrán de qué hablo. Y un twinning reversible está muy bien en aplicaciones como esas pero no en un material que se supone puede ser usado en los álabes de turbina. ¿Por qué?, se preguntarán ustedes. Y la respuesta es que el material debe ser suficientemente fuerte como para resistir las elevadas temperaturas de operación y un maclaje reversible involucra propiedades mecánicas cambiantes y, muy posiblemente, impredecibles en una pieza que es crítica.)

En palabras de mi querida amiga la lics: Ñe.

Hay dos maneras de salvar el capítulo cinco. Bueno, en realidad hay infinidad de opciones, incluyendo la solución trivial que dirían los matemáticos: AXn + BYn + CZn=0 y en vez de quebrárnosla buscando los coeficientes Xn, Yn y Zn, decimos que todos son iguales a cero y al carajo. En otras palabras, nos cargamos todo el capítulo cinco y todos felices.

Como siempre, divago. Decía yo que hay dos maneras principales de salvar el capítulo 5. La primera involucra cerrarlo con los resultados de octubre, que muestran algo que podría ser twinning. Una mejor descripción es que si entrecerramos los ojos y las vemos de noche y con mucho cariño, esas gráficas podrían ser interpretadas como twinning. Claro, esto no es lo que uno quiere ver en una tesis, así que hay que considerar la opción 2.

La opción dos es realizar más experimentos, con un protocolo más estricto, con detectores más sensibles y un truco relativamente astuto para mejorar la estadística de captura de datos. Y precisamente eso hice hace un par de semanas. Porque el problema es que conseguir tiempo en el ESRF es difícil y fue hasta entonces que conseguí unas pocas horas para probar mi material.

Regresé con unos 20 GB de datos de dicho experimento y me he pasado estos días generando gráfica tras gráfica de lo planos cristalinos, tratando de encontrar alguna tendencia que muestre evidencia de maclas. Y sí, ahí está, es mínima pero claramente ahí está. Más importante aún, hay evidencia de que a nivel microscópico se encuentra el origen de los fenómenos macroscópicos descritos en los otros capítulos. Ahora tengo que ver cuáles de las 112 gráficas que generé en esta semana ilustran mejor el fenómeno y escribir el dichoso capítulo. Va ser un verano muy muy divertido. Lo bueno es que está lloviendo.

Saludos para todos.

ddarT htraD

emluH

KU ,retsehcnaM

There is no escape

Primero que todo, gracias a todos por sus felicitaciones de cumpleaños. La verdad es que me alegró mucho el día leerlas. 

Déjenme les cuento que el día de mi cumpleaños salimos a cenar a un cierto antro llamado Joe’s Crab Shack o algo así. La verdad es que cenamos bastante bien y echamos buen relajo. Al terminar la cena, casualmente encontramos una sucursal de Hooters y no dejamos pasar la oportunidad para ir a disfrutar del… especial ambiente en ese lugar. 

Ya alegres decidimos regresar al centro. Tomamos el tranvía e íbamos disfrutando del viaje por las empinadas calles de San Francisco cuando el conductor detuvo el carro en medio de la nada. Bueno, no de la nada, pero en un lugar que no ubicábamos. Amablemente nos invitó a salir y nos dijo que a esa hora hasta ahí llegaba el servicio. Luego nos informó que la calle en cuestión era Powell, pero que estábamos a unos 20 minutos caminando de la estación del mismo nombre, ubicada en Market Street.

Lo anterior no hubiera sido mayor problema, de no ser porque uno de los amigos que vino a este viaje, PF, se hizo trizas la rodilla hace un mes y todavía no camina bien, así que la idea de subir y bajar lomas no le hizo gracia. Sin embargo, no hubo otra opción y caminamos por un buen rato para tratar de regresar a Market Street. Claro, para cuando llegamos al centro, ya nadie tenía ganas de seguirla y nos fuimos a dormir.

Mi presentación estaba programada para hoy a las 2:20 de la tarde. Llegué un poco antes de las 2 y fui a asegurarme que mi sufrida laptop y el monitor se llevaran bien. Y entonces, extrañamente, al abrir mi laptop la tecla esc brincó. Sí, brincó y azotó encima del teclado. No había tiempo para ponerse a acomodarla, así que ahí la guardé entre risas de mis cuates, que había visto la acrobacia que había hecho la tecla en el aire. There is no escape, me dijo PF.

Me fue bien en la presentación, aunque la sesión estuvo algo desangelada. ¿Qué tan desangelada se preguntarán ustedes? Bueno, el moderador no se dignó a ir, así que tuvimos que rifárnoslas nosotros. Bleh. Al menos ya terminó este congreso para mí. Es hora de hacer algo de turismo.

Darth Tradd

Mosser Hotel

San Francisco, CA, USA

Imberbe juventud

Me he dado cuenta de algo: El trabajo que he estado haciendo en estos días interfiere negativamente con este blog. Ya el otro día los estuve aburriendo con historias anelásticas, así que ahora no les voy a dar detalles sobre matrices rotacionales y cosas similares. Sin embargo, sí les puedo decir que el buen Profesor Morhi me está ayudando mucho, incluso dejándome algunos ejercicios de tareas. Y también me he visto en la necesidad de recurrir a un libro que le traerá buenos recuerdos a los cuates del Cinves: El infame Mathematical methods for physicists de Arfken…

Así las cosas, hoy me fui a inscribir como estudiante por última vez en mi vida. Sí, lo suena suena dramático y azotado, pero así es. Oficialmente sólo se tienen 3 años para terminar el doctorado, pero la mayoría de la gente se extiende un poco más, en un período llamado de escritura (writing up). Así que me dirigí al edificio central de la Universidad para presentar la carta de extensión del Conacyt y solicitar mi nueva tarjeta de estudiambre. Lo que vi ahí me impresionó un poco.

Sí, una multitud de imberbes estudiantes de licenciatura llegando por primera vez a una Universidad. Es muy fácil ubicarlos: Los chamacos tienen la característica mandíbula afilada que se suele tener antes de los veinte años. Las chamacas tienen ese cuerpo de mujer a medio terminar que decía Mecano. Y todos traen esos ojos de paloma asustada, de no saber qué hacen aquí, tan lejos de su casa.

Y entre ellos, estaba yo, con todo el peso de mis 30 años, mi mandíbula cuadrada, regordetes mofletes, panza chelera y canas luchando por sobresalir en mis patillas. Un chamaco un tanto chaparro me pisó accidentalmente cuando estábamos en la fila. Se volteó para disculparse y al mirar hacia arriba me dijo: I’m sorry… sir…Maldita sea, cuando llegué aquí todavía era mate.

Pero otra vez ando divagando. El punto es que después de toda la vida de ser estudiante (desde 1983) con sólo algunos lapsos en los que fui ingeniero de 7 a 5 (oficialmente) hoy fue la última vez en que pasé por el trámite de una inscripción. Al terminar este año escolar, ya no voy a poder tener descuento de estudiante en los cines, autobuses y similares. Y, me quede aquí o me regrese a México, tendré que pagar impuestos. Ni modo. Ya son muchos años de ser estudiante, es hora de ponerse a trabajar un poco.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK