Y cuál es el menos malo?

Ayer la poderosa AMCHAM invitó a los tres candidatos a la presidencia de México a una plática informal con tintes de interrogatorio. En riguroso orden pasaron Madrazo, Calderón y López Obrador. Fue muy notoria la diferencia en sus respuestas, principalmente en el tema de la inversión extranjera en la generación de energía y extracción de petróleo.

Madrazo se salió por la tangente:

“Gracias, Jeffrey. Yo creo que sinceramente México tiene que salirse. México tiene un gran reto. Pienso que si hacemos una revisión de lo que ha sido la inversión mundial en nuestro país, es como podemos nosotros replantear qué hacemos ahora.”

El más puro estilo priísta de hablar. Naturalmente, esto ya no convence a nadie y menos a un montón de inversionistas deseosos de conocer si los van a dejer meter las manos en donde quieren.

A Calderón le fue mejor, ya que desde el principio expresó su postura:

“Soy partidario de que se revise la posibilidad de hacer alianzas estratégicas o con otro propósito, sino evitar que México entre en un periodo de agotamiento de sus reservas petroleras y particularmente los yacimientos fronterizos”.

Según los diarios, los asistentes lo ovacionaron. Para Calderón es claro que la inversión extranjera debe entrar a los sectores energéticos.

López Obrador, por fin, emitió su postura respecto a un tema polémico:

“Buscaremos inversiones en otras áreas, no en ésas”, advirtió. “De una vez se los anticipo”

Dado que su participación ocurrió después de la de Calderón, que fue ovacionado, la postura del Peje fue recibida fríamente por los dueños del balón.

No voy a establecer mi preferencia de voto por lo dicho en ese foro, pero después de las participaciones de los tres candidatos, me quedo en suspenso. ¿Debería solicitar a la embajada mi paquete-nojes del IFE? De verdad, ¿éstas son las tres mejores personas para darle rumbo a mi país?

Madrazo representa la vieja estructura del PRI, ni siquiera la “renovada”. Llegó a su candidatura a base de fregarse a todos sus adversarios. Básicamente la elección interna del PRI se redujo a un perverso juego de Doom, Quake o StarCraft. Todos contra todos y “the last man standing” gana. Y así fue, se sacaron todas sus suciedades y el que pegó más duro ganó.

Calderón es un candidato que no me convence. Tampoco convenció a Fox, mucho menos después de derrotar a su Delfín, Creel. En primera, nunca he estado de acuerdo con el ideario político del PAN. En segunda, la gran mayoría de los panistas ni siquiera sigue el ideario político del PAN, desvirtuando unos ideales que son válidos, aunque no esté de acuerdo con ellos. Finalmente, nunca me he sentido identificado con la derecha.

López Obrador es un político más hábil, pero no lo suficiente. Cayó de mi gracia después de los video-escándalos. Era el momento de hacer pedazos a sus oponentes, al meter a la cárcel a todos los involucrados y utilizar la vieja frase de “todo el peso de la ley”. Pero no, su respuesta no fue tibia siquiera, de hecho, podría decirse que nunca respondió. Y al cuestionársele sobre otros temas polémicos, como el aborto o la eutanasia, prefiere no tomar partido.

Así las cosas, me sigo considerando de izquierda digamos “moderada”. Pero el PRD, tristemente no es un partido de izquierda. El PRD se ha engrosado con una bola de advenedizos que lo único que quieren es el poder. La otra parte del PRD, la que le dio la vida, son los eternos rebeldes que todo critican, pero que al llegar al poder se vuelven igual o peor.

Así que, ¿cuál es el menos malo? ¿Vale la pena pagar para mandar mi voto por correo certificado a México? El correo aéreo certificado por el Royal Mail anda por las 8 libras (unos 16 dólares, 160 pesos mexicanos), ¿voy a gastar esa cantidad para definirme por uno de estos candidatos?

Desde que tengo edad para votar, he estado en contra del abstencionismo, pero ahora no tengo candidato. Además no deja de venir a la mente la letra de la canción de Versuit Bergarabat, Señor Cobranza (escrita para la realidad argentina, pero aplicable a la situación mexicana)
( Letra completa aquí)

[…]

Ellos transan, ellos venden
y es sólo una figurita el que esté de presidente
porque si estaba Alfonsín
el que vende es otro gil.

[…]

Son todos Narcos, y el presidente
es el tipo que mantenga más tranquila a nuestra gente,
“llega plata del lavado”,
mientras no salte la bronca el norte no manda palos

[…]

¿Y ahora qué, qué nos queda?
Elección o reelección para mí es la misma mierda
¡Hijos de puta! en el Congreso,
Hijos de puta en la Rosada
y en todos los ministerios van cayendo Hijos de Puta
que te cagan a patadas…

[…]

Y usted, ¿ya sabe por quién va a votar?

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK

Mexican geeks

Hay un par de aventuras que tengo que contar, pero no puedo hacerlo sin dar un poco de preámbulo. En particular, tengo que hablar un poco sobre dos de mis amigos mexicanos, explicar sus modos, mañas y manías. De otra manera, las historias no tendrían sentido y, lo peor, carecerían de gracia salvo para los involucrados en ellas.

Así que ahí va, tomemos una foto típica (?!) de los tres para ejemplificar.

Tres alegres compadres

Vamos de atrás para adelante, el de lentes con cara de pocos amigos es mi tocayo, Francisco Abarca. Para efectos prácticos, todo mundo le dice el tocayo, lo cual da cuenta de mi personalidad arrolladora (jajaja) ya que él es mi tocayo. Como quien dice yo soy el original. El buen tocayo es egresado del Tec de Monterrey, campus Ciudad de México. En efecto, nadie es perfecto, pero él abusó. Chilango y egresado del Tec de Monterrey… ni como ayudarle.
Pero fuera de eso es buena gente, hasta eso.
Ficha técnica:
Nombre de batalla: Tocayo
Ubicación: Opal Gardens
Area: Ciencias de la computación.
Cualidad: Ser mi tocayo
Defectos: Señalados anteriormente.
Mejor conocido por: Estarse quejando continuamente
Grito de batalla: “O sea…”
Poder especial: Cocinar lentejas
Debilidad: Bastante y se acentúa cada día más.

Dejemos la carrilla propia al final. Enfrente de mí está Oscar. Oscar también es defeño, pero afortunadamente estudió en la Unitec, también conocida como Chupitec. Es altamente adaptable y un estuche de monerías, toca el violín, escribe y pinta (bueno, al menos intenta cada una de esas cosas). El es responsable del tristemente pegajoso nombre de nuestro grupo: Mexican geeks.
Ficha Técnica:
Nombre de batalla: Oscar
Ubicación: Ashburne Hall
Area: Ingeniería Química
Cualidad: Habilidades artísticas por encima del promedio (o algo así)
Defectos: Desesperarse rápidamente ante personas vulgares (nacos-wanna-be, como él les llama)
Mejor conocido por: Acabar botado de la risa por las estupideces de los tocayos.
Grito de Batalla: “Que gente tan vulgar…” (sobre todo cuando se refiere a mí, al rematar un albur francés)
Poder especial: Cocinar flan
Debilidad: El frío y las venus neolíticas

Así llegamos al negro que todos quieren. La gente que se suele pasear por mi blog ya me conoce, pero va una ficha técnica para que vean que hay igualdad.
Nombre de batalla: Negro, Paco P. (por pastor, no sean mal pensados)
Ubicación: Opal Gardens
Area: Ciencia de Materiales
Cualidad: Mantener blogs llenos de estupideces.
Defectos: Su afinidad por los albures de segundo y tercer nivel.
Mejor conocido por: Estar siempre buscando el doble sentido a las palabras.
Grito de batalla: “No mancheeeees, ya rompiste mis niditooooos”, cuando el tocayo hizo pedazos una bolsa de fideos en nido.
Poder especial: Hacer que los otros se rían gracias a las puntadas (vulgaridades, diría Oscar)
Debilidad: Las mujeres…
Nota adicional: Obsérvese el boleto que traigo en la foto, dice Adult Ticket. Así cobraban en ese barco, no era que nos íbamos a ir al show de exóticas rumberas.

Ahh, la chava que se ve al fondo, muy atenta a nosotros. Sí, atrás de Oscar. Ella, pues, nada más se coló en la foto, ni la conozco.

Espero que con esta pequeña introducción al grupo tengan un poco más de sentido las aventuras en Keswick, Oxford y Londres. Ah y una publicación que Oscar me ha pedido desde hace como un mes.

— BULA ACLARATORIA —

El tocayo no estudió en el campus Ciudad de México del Tec, sino en el campus Estado de México. Hecha esta pertinente e importantísima aclaración, vemos que el contexto y el sentido del post cambia unos míseros 360 grados. A tu salud tocayo…

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK

Pero esta noche no hay más luna…

Una desventaja práctica de la terrible combinación entre vivir solapa y usar camisas es la necesidad de planchar. Las soluciones a este problema son variadas y van desde dejar de usarlas y disfrutar el placer de las playeras de las mil arrugas, hasta conseguirse quien haga el favor (por unas cuantas libras) de planchar la ropa.
En mis circunstancias actuales, la opción que tengo es simple: plancharme mis camisas si es que quiero usarlas. Como casi lo único que traje de México son camisas y no playeras, no me queda sino dedicarle una hora semanal o algo así al noble ejercicio de darle al burro con un ferro caliente (nótese la ausencia de la i y la letra cursiva, lo que indica el cambio al portugués).
Para una persona de mis habilidades hogareñas, planchar una prenda sin “mascarla”, como se dice en el argot planchístico mexicano, es un triunfo. A pesar de ello y tras mil sesiones tutoriales prácticas de parte de mi señora madre (fuente infinita de exigencia y amor), el asunto de la planchada me sale “aceptable”.
Lo malo es que para planchar necesito estar, como se diría en los 60’s, en onda. No puedo simplemente agarrar la plancha y empezar a darle. Necesito ambiente musical y no cualquier música. He probado con casi todo el repertorio, desde Los Fabulosos Cadillacs hasta Luis Cobos, pasando por The Carpenters y Panteón Rococó, pero nada funciona. Bueno, casi nada.
Tengo que admitir que la única música que me pone a tono para planchar son las cumbias y las gruperas. Lo admito con las orejas rojas de vergüenza y los pies llenos de ritmo. Si utilizo música normal, pueden pasar Matador, For all we know, La dosis perfecta y el Huapango de Moncayo completo, mientras yo sigo peléandome con la misma pinche manga torcida.
Por el contrario, puedo planchar una prenda completa en tiempo récord, mientras escucho (y bailo al ritmo de) una canción del Buki (como la que da título a este post). Entre Alicia Villareal y la Sonora Dinamita puedo sacar más arrugas por minuto que nunca, mientras bailo y canto: “Y yo que te deseo a moriiiir…”
Lo sé, es una situación penosa, pero cuando me doy cuenta de que tengo 10 camisas y 10 pantalones planchados en una hora escasa, no puedo sino agradecer que la música grupera y cumbianchera sea tan útil para sacar arrugas.
Por más “raro” y gay que esto se escuche, plancharse la ropa propia tiene sus ventajas. Me ha pasado ya un par de veces, que al estar quedando de acuerdo con algunas amigas para ir a algún lado un domingo por la tarde, yo ponga cara de circunstancias y les diga: “No puedo, tengo mucho que planchar”. Después de la carcajada, burla y carrilla de rigor, me pongo serio e insisto: “Es la verdad, no tengo ya camisas”. Entonces se me quedan viendo con esa mirada periférica que tienen las mujeres. Sin despegar la vista de mis ojos, recorren rápidamente la ropa:

Cuello… check!
Mangas… check!
Pecho… check!
Espaldas… check!
Puños??… check!!!

Después de su rápido, pero profundo análisis, llegan a la conclusión: “No me está mintiendo, de verdad plancha su ropa y no lo hace tan mal… no es tan mal prospecto, nada más le afean la cara y el cuerpo”. Cambian la burla por una sonrisa coqueta y expresan: “Bueno, si terminas de planchar, te esperamos. ¡No dejes ninguna arruga!”
Entonces hay que llegar temprano a la cita, con una camisa casi almidonada y con cara de autosuficiencia, como quien dice “no necesito una mujer para labores domésticas sino para actividades lúdicas”. Y entonces ellas, alegremente, señalarán que bien se ve el tipo aquel de rastas, pantalón deshilachado y una playera que fue lavada el día que fue teñida.

Maldita plancha…

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK

Conferencia tripartita

Esta mañana, mientras miraba el termómetro para confirmar que estaba helando, me percaté que tenía ago raro en el labio inferior. Antes de que comiencen los albures y demás cosas, me di cuenta que tenía un par de protuberancias un poco molestas. Haciendo acopio de fuerzas para salir de la cama con el frío que hacía, fui a revisarme al espejo del baño. En efecto, ahí estaban: dos protuberancias en la parte interna de mi labio inferior. Medio dormido, empecé a platicar conmigo mismo, mi ello y mi superyó, como quien dice con Paco, el Negro y el superPaco. Tres personas distintas y un inútil verdadero… o un verdadero inútil. Se inició pues la conferencia tripartita, cuya transcripción aparece abajo:

Paco: Ah, chinga y esto ¿qué es?
El Negro: ¿Qué?
Paco: Estas cosas que tengo en el labio.
superPaco: ¿Qué hiciste anoche?
Paco: Nada, ¿qué he de hacer?
El Negro: ¿Seguro?
Paco: Seguro.
superPaco: Pero, ¿qué son?
Paco: ‘ira (mostrando su labio inferior como chimpancé amaestrado)
El Negro: Ah, caray. Se ven medio raras, no?
superPaco: Is.
Paco: Y son medio molestas. De hecho me empiezan a arder.
superPaco (dirigiéndose al Negro): ¿Dónde andará metiendo la trompa este güey?
El Negro: Sabe, a mí luego no me invita
superPaco: Será que…
El Negro: No, no puede ser.
Paco: ¡Cállense, cabrones!, ¿no ven que estoy tratando de ver qué onda con estas mugres?
El Negro: Ahí vas otra vez con tu complejo de médico.
superPaco: Ahí te va el diagnóstico. (codeando al Negro)
Paco: Yo creo que son fogazos.
El Negro: ¿Fogazos o fogasos?
superPaco: Da igual, de todos modos nada más estamos hablando y no escribiendo.
El Negro: Sí, ¿verdad?
Paco: Han de ser fogazos del día que fuimos al boliche.
El Negro: ¿o postemillas?
superPaco: ¿postemillas?
Paco: Nunca he sabido la diferencia si es que existe entre fogazo y postemilla, ¿y ustedes?
El Negro: Nel.
superPaco: A mí ni me veas.
Paco: Inútiles.
El Negro: Ahora que lo dices, también pueden ser aftas.
superPaco: ¿Como en la fiebre aftosa?
El Negro: Andale. Ya ves que este es bien güey:
Paco: gghhhhgugugugu (haciendo gárgaras con Listerine)
Paco: Arden un chingo.
superPaco: También puede ser herpes zóster.
El Negro: Pue’que…
Paco: Pues no sé, pero creo que son como pústulas.
superPaco: Ay no mames, pústulas.
El Negro: Ni siquiera sabes lo que es una pústula. Pus tienes en el cerebro…
Paco: Ya pues… ¡Quién sabe qué serán!
superPaco: ¿Y si vas al médico?
El Negro: No, para cuando le den cita ya se le secaron.
Paco: ¿Los fogazos?
El Negro: También.
superPaco: Fatal, ¿entonces?
El Negro: I say patience.
Paco: Sea pues, paciencia.



(10 segundos de paciencia después)
Paco: Ya sé qué son…
El Negro: ¿En serio?
superPaco: ¿Y por qué ese ánimo?
Paco: Son granos de agua…
El Negro: ¿granos de agua?
superPaco: …
Paco: Sí, de aguantarse las ganas. La soledad está canija.
El Negro: …
superPaco: …
Paco: Or is it just me?
El Negro: mmm….
superPaco: It is just you.
Paco: Just wondering…

Cuando ya acabé de despertar me acordé de que Robinson Crusoe se ponía platicar con su loro y a bailar con su cabra. Todavía no he llegado a platicar con mi lámpara de mesa ni a bailar con mi silla. Pero esta plática interna por lo menos me ayudó a olvidame un rato de los fogazos estos.

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK

Síndrome de abstinencia

En esta semana que pasé sin laptop me puse a pensar en lo dependiente que me he vuelto de las computadoras. He trabajado con ellas de manera rutinaria desde 1992, cuando la venerable Yen 386 SX 20 MHz llegó a la casa. A partir de entonces, el realizar mi trabajo con los ordenadores (que más bien tienden a desordenar todo alrededor de ellos) ha sido cotidiano.
Pero no me había percatado de cuánto me he acostumbrado a estar aporreando el sufrido teclado frente a mí. Esta semana me pareció larguísima y aunque no puedo decir que no encontraba qué hacer, sí puedo afirmar que me hizo falta tener el acceso continuo a mi laptop. En resumidas cuentas, presente un síndrome de abstinencia computacional.
Uno se percata de eso cuando tiene que ir a pedirle al vecino para pedirle una taza de té y 20 minutos su computadora, poniendo como pretexto que se espera un correo muy importante. Naturalmente el correo no era tan importante como el placer de poder revisar las múltiples cuentas, contestar algunos mensajes y revisar el contador del blog para comprobar que en las últimas 8 horas no ha entrado nadie.
He ahí el meollo del asunto, no es importante lo que se hace con la computadora, sino el simple hecho de realizarlo. Y más que importante, el llevar a cabo las tareas frente al monitor es simple y llanamente placentero.

Por supuesto, durante esta semana no estuve tan alejado de las computadoras, pues las necesito para continuar con mis proyectos. Mis queridos compañeros me abrieron una cuenta en una máquina con FreeBSD, con el ultraligero manejador de ventanas XFCE. La verdad, es una buena máquina y con un software respetable, que la hace aún más veloz. Los años y las canas no son en balde (dicen además que cada línea de código que se escribe acaba en la cara), así que puedo moverme en la línea de comandos con suficiente habilidad como para dejar medio pasmados a los chamacos de la era de Windows. No sé mecanografía, pero escribo al tacto tan rápido, que la gente no se percata de que uso todos los dedos de la mano izquierda, pero sólo tres de la derecha y que siempre le doy al espacio con el pulgar derecho. Trucos nerds, sin duda, pero me permitieron avanzar en el trabajo pendiente. Eso sí, cada 10 minutos pensaba: Si esta máquina tuviera una terminal como la de la mía, podría hacer maravillas.

El problema es que pocas cosas se personalizan tanto como una computadora personal, disculpando la expresión. Tal vez la única que se le acerque sea el automóvil, pero fuera de él, nada refleja más los gustos de una persona como su computadora. Al cambiar de computadora, uno se encuentra a disgusto. No están las utilerías básicas para la supervivencia diaria, un montón de iconos sin sentido pululan en el escritorio y las combinaciones de teclas que nos hacen más ligera la vida están desaparecidas. Añádanle a eso un cambio de distribución de teclado de latinoamericano a inglés británico y tenemos una curva de acostumbramiento (no de aprendizaje) con una pendiente de aquellas que hay rumbo a Jalpan.

Tengo algunos amigos mexicanos que cuando llegamos por acá, lo primero que hicieron fue comprarse un celular, alegando que no podían vivir sin él. Por supuesto que aproveché para hacer mofa y escarnio de ellos, diciendo que yo estaba libre de esas ataduras. Ahora tienen una excelente oportunidad para darme entre cachete, oreja y madre, pues me he dado cuenta de que una semana sin acceso a mi lap fue más difícil que la semana que ellos esperaron antes de comprar su teléfono.

Por si alguien está interesado, puede tomar el test de que tan nerd (perdón, todavía son medio ochentero, ahora se dice friki o geek) es uno. La página es ésta, les presumo que yo obtuve un 42 %, lo que me sitúa como un gran friki. Creo que después de la semana pasada, no necesitaba un test para saberlo. Luego me dejan saber sus resultados.

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK

De güelta

(por el puro gusto de usar las diéresis)

Mi fiel laptop está nuevamente en línea. Después de recibir un par de puntos de soldadura de estaño, el socket quedó como nuevo. El total de la reparación ascendió a 55 libras, por dos horas de trabajo. Por supuesto que esto me espantaría en otras circunstancias, pero ahora mismo me siento tranquilo. La revolución me hizo justicia y la universidad pagó por la reparación, dado que mi laptop falló en cumplimiento de su deber y no durante un uso personal. Sólo fueron necesarios un par de trámites burocráticos y ya.
Por supuesto que me siento muy feliz de tener un teclado latinoamericano bajo las yemas de mis dedos. Me puedo dar el lujo de contar de que aparte de leer “A dame to kill for” de Frank Miller, me puse a leer “Dos Crímenes” de Jorge Ibargüengoitia. Una novela pequeña y divertida, con una narrativa altamente disfrutable.
Durante los años 70, una pareja de ideología marxista se ve envuelta en una redada de la Dirección Federal de Seguridad. Sabedores de lo que pasará si los detienen, independientemente de si son culpables o no, escapan con rumbos distintos. Marcos, el protagonista, acaba en un pueblo aislado, donde el hombre fuerte es un tío político al que no ha visto en años. Con la intención de conseguir el dinero suficiente para seguir escapando y reunirse con su mujer, Marcos hila una sarta de mentiras que lo enredan poco a poco, hasta llegar a un desenlace interesante y, hasta cierto punto, inesperado.
Ibargüengoitia se luce con el personaje de Marcos, principalmente porque la historia es narrada en primera persona. La selección de palabras y de expresiones va perfectamente con el personaje y con la época en que está situado. Las aventuras sexuales que éste tiene están descritas de tal manera que la risa aflora espontáneamente.

El otro libro que leí en estos días en que no podía desvelarme frente a la pantalla de cristal líquido, fue “A dame to kill for” (Una dama por la que mataría) de Frank Miller. Para aquellos que no conozcan el trabajo de Miller, la sonada película Sin City (La ciudad del Pecado) fue basada en sus historias del mismo nombre. De hecho, “A dame to kill for” es la segunda novela gráfica de la serie. Por cierto, esta historia no apareció en la película. Frank Miller es un guionista impresionante, creador de historias en las que abundan la traición, la venganza y las pasiones humanas. Pero entre todas ellas también aparecen la bondad, la amistad y el sacrificio por los demás.
En Sin City, Frank Miller demuestra que también es un excelente dibujante. Las novelas gráficas de esta serie están dibujadas completamente en blanco y negro. Entiéndase así, blanco y negro sin tonos de gris. A pesar de ello, Miller consigue transmitir toda la gama de emociones humanas, sin necesidad de recurrir a los tonos de gris o al color.
Los protagonistas de Sin City siempre están dispuestos a sacrificarse por lo poco bueno que les queda, el amor de una prostituta, generalmente, aunque también puede ser simple afán de venganza. Son personajes mortales en las calles, ya sea peleando cuerpo a cuerpo o con un arma en las manos. Son capaces de recibir muchísimo castigo antes de sucumbir y lo reciben gustosamente mientras puedan alcanzar sus objetivos. Este tema es recurrente en Miller, así está delineado su Batman de Dark Knight Returns. De hecho, uno de los últimos proyectos de Miller es 300, una historia basada en Leónidas y sus 300 compañeros que murieron defendiendo el paso de las Termópilas contra el ejército persa. Ése es el tipo de historias que van de acuerdo con su estilo.

Ya me extendí demasiado, pero fue por el puro placer de poder utilizar mi laptop nuevamente. Más adelante pongo algunas imágenes de “A dame to kill for”.

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK

He sido nombrado principe

(y seguimos sin acentos…)

En un buen movimiento, el buen amigo Jaimes Maybrick, conocido en los bajos fondos como Don Pastrami, ha iniciado un foro de discusion general. El foro apenas esta comenzando y se solicita gente con disposicion a colaborar en los temas mas variopintos y dispuestos a respetar las opiniones de otras personas y a las personas mismas que las emiten.

Debo añadir que Maybrick ha tenido a bien nombrarme moderador extraordinario y plenipotenciario (bueno, en realidad no, de hecho el administrador del sitio es el) de dicho foro. O dicho en los cargos de ese foro, soy principe en ese reino. Lo cual no deja de ser un poco ironico, pues siempre he considerado que la monarquia es un sistema despotico y anacronico, que lo unico que asegura es que eventualmente un heredero al trono sera un perfecto imbecil. Lo mas divertido es que ahora que me toca jugar de este lado (aunque sea como principe de un reino virtual), veo el asunto de la monarquia muy entretenido y divertido. Solo espero que yo no sea el perfecto imbecil que decia lineas arriba…

De cualquier modo, si alguien cayo aqui por alguna de las busquedas raras que han traido visitantes al blog ultimamente (entre las que destacan: “playeras mojadas”, “gringas estudiantes putas”, “foto de un cisticerco” y “tacos de tripa”) es cordialmente invitado a darse una vuelta al foro y externar su opinion.

La direccion es:

El Foro (nombre original donde los haya)

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK

En coma

(seguimos sin acentos)

Es oficial, mi querida laptop esta en coma. Todo esta bien, pero no puede arrancar por falta de bateria. Asi que estoy esperando que la buena gente del servicio de reparaciones de la universidad tenga tiempo para abrirla y soldarla. Afortunadamente, como mi lap cayo en cumplimiento de su deber, me van a pagar las reparaciones. Eso es un alivio, al menos ya no tendre esos arrebatos de coraje e impotencia como en el post anterior.

Esta fue una semana muy movida y tenia toda la intencion de decir algo sobre la actuacion de Fox en la cumbre pasada. Supongo que como todavia tenia el impulso de agredir a todo mundo por aquello de la lap, mi post iba a ser en contra de la actuacion del presidente.

Pero, la verdad, ahora que estoy mas calmado y he tenido oportunidad de leer mas opiniones, ya no tengo intenciones de sacar mis soeces comentarios. Finalmente, no estoy de acuerdo con Fox y por supuesto que me duele que mucha gente nos vea ahora como punta de lanza de los Estados Unidos. Hace un mes o algo asi, comentaba que la gente de Colombia nos veia como un autentico baluarte de latinoamerica, como una fuerza real de oposicion al expansionismo gringo.

No simpatizo con Fox, pero tampoco me puedo poner a criticarlo duramente. En mi cartera traigo dos membresias, una de Sam’s y otra de Costco. Como puedo ver la paja en el ojo ajeno y no el polin que tengo en el mio? Lo anterior, por supuesto, no me impide estar en contra de la actitud tomada por el presidente, agrediendo injustificadamente a los paises que no se alinearon con su propuesta. Esa no es la manera de tratar a nuestros hermanos. Con descalificaciones de esa naturaleza solamente salimos de pleito con ellos o, como les gusta decir a los analistas, se enrarece el ambiente politico.

Pero tampoco estoy de acuerdo en que Chavez llame al presidente cachorro del imperio. En alguien tiene que caber la cordura, las agresiones mutuas no benefician a nadie. Era el momento de sacar a relucir alguna frase que golpeara con guante blanco a la politica exterior mexicana, pero no. Chavez simplemente siguio agrediendo alegremente. Y ya despues de que se gritaron y se manotearon, quieren encontrar una salida diplomatica. (bonita salida diplomatica: retirar a los embajadores respectivos)

He estado leyendo diversas opiniones, tanto de plumas de izquierda como de derecha. La mayoria de los columnistas lamenta la actuacion de Fox y celebra la de Kirchner (Muchos comentarios a este respecto pueden encontrarse en La Jornada.), mientras pocos hacen lo contrario, pero tambien plantean argumentos interesantes.

Al final del dia, lo que tenemos es un subcontinente dividido, tal vez por la falta de capacidad negociadora de sus gobernantes, tal vez porque en verdad los intereses de nuestras naciones son irreconciliables. Y mientras America Latina sigue con peleas internas que retrasan su crecimiento, el mundo sigue su marcha.

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK