La cucaracha, la cucaracha…

Sí, la cucaracha está muy choteada por los buenos vecinos gringos, pero así es como me siento. Apenas puedo caminar después de estas largas sesiones en el Engin-X. Va un breve resumen de está ajetreada semana:

…ya no puede caminar…

El domingo tomamos un tren de Manchester a Oxford. No pude conseguir un bendito taxi y tuve que tomar camión, que me dejó a sólo 5 cuadras de Picadilly Station, las cuales tuve que cubrir corriendo y arrastrando mi maleta. Al menos alcanzamos el tren. Sin embargo,

…porque no tiene, porque le falta…

el tren estaba aperradísimo. Pero en serio aperradísimo. El sistema de trenes británico tiene muchas deficiencias, pero creo que el mayor problema es la falta de control en los boletos. Para viajar en los trenes ingleses, uno llega y compra su boleto. Hay como 8 tipos de boletos, de diversos precios y características. Para este viaje compramos saver returns, que nos permiten tomar cualquier tren de ida el día que se compran y cualquiera de regreso durante un mes después.

…mariguana que fumar.

El problema es que aunque se pueden reservar asientos, no se tiene un control de cuanta gente sube a un servicio. Así, terminamos en un tren que traía más pasajeros que asientos. Como buen ingenuo caballero tuve que ceder mi lugar, así que por más de hora y media, estuve parado junto al baño, platicando con un señor que estaba preocupado porque iba hasta Southampton y no tenía asiento. Finalmente, llegamos a Oxford y me pude sentar en el tren que nos llevó a Didcot. No perdonamos la excelente comida china que sirven en el Chopsticks (hacen un pato rostizado que hace que hace que los vegetarianos abandonen la dieta. Lo juro, lo he visto) y de ahí nos fuimos a la guest house del Isis.

Ya murió la cucaracha…

Y llegó el lunes, el día del experimento. Según esto, iba a ser muy automatizado y de seguro íbamos a tener tiempo hasta para ver películas en la laptop. Claaaaaaro. La máquina de tensión estaba fugando agua por todos lados (Nota aclaratoria: La máquina funciona con aceite, pero tiene un sistema de calentamiento-enfriamiento que necesita agua.) Cuando pudimos parar la fuga y secar todo, pudimos comenzar. A eso de las 11 de la noche, se descalibró y tuvimos que desmontar todo y recalibrar el extensiómetro, la célula de carga y sustituir el termopar que se había roto.

…ya la llevan a enterrar…

Para las 5 de la mañana, ya habíamos terminado y fuimos a dormir, para regresar a eso de las 12 de la tarde. Ese día transcurrió sin mayores complicaciones y nos fuimos a dormir a las 11 para regresar a las 7 del miércoles. Tuvimos otra larguísima sesión entre miércoles y jueves, terminando a las 5 de la mañana otra vez. Pero ahora ya estábamos de regreso a las 11 de la mañana, justo a tiempo para colocar la siguiente muestra.

…entre cuatro zopilotes…

Y aquí estoy, luchando por mantenerme despierto, mientras la muestra llega a los 800 MPa. Si todo sale bien, debería fallar a los 1200, lo cual nos llevará al menos otras tres horas, con los incrementos que fijamos. Luego hay que fijar la siguiente condición y dejar la muestra corriendo toda la noche, alzarla y recoger todo a las 10 de la mañana. Queremos salir a más tardar a las 12, no tengo ninguna intención de irme de pie otra vez.
…y un ratón de sacristán.

Regresando a Manchester tengo que ver el asunto de mi cambio de casa (espero poder cambiarme, como siempre, todo depende), comenzar a preparar todo para mis experimentos en el SEM, los documentos para la visa gringa e ir a Birmingham por las muestras que me voy a llevar a Francia, del 5 al 10 de octubre. Al menos este primer experimento, está por terminar.

Darth Tradd

Engin-X

ISIS Neutron Spallation Source

Oxfordshire, UK

El grito

Pues sí, otra vez se vino el grito aquí en tierras mancusianas y quedó tan raro como el del año pasado. A pesar de mis esfuerzos, ninguna de mis amigas se animó a acudir a una fiesta mexicana que se llame “el grito”… Miedosas. Así que tuvimos que hacer una superfiesta con la graciosa cantidad de 3 personas. Imagínense. Bueno, mejor no se imaginen, aquí están las fotos de lo que preparamos. Primero, unos buenos frijoles refritos con queso y totopos.

Totopos

Luego, unos chilaquiles con pollo finamente desmenuzado (se hacía tarde, pues) preparados con salsa Del Fuerte y con 4 jitomates adicionales pa’que rindiera.

Chilaquiles

Y eso sí, harto tequila (bueno, dos botellas) para aderezar la noche. La botella de valentina salió por metiche en la foto, con tal de salir con el elote que me regaló Martha (gracias!!)

elote

Nuestra superfiesta se terminó por ahí de las 12 de la noche, cuando el tocayo se tenía que ir a Edimburgo a ver a su látigo y el JC se lanzó a dormir. Yo me quedé ahí, en el cuarto común de Opal, meditando sobre el significado de esta fiesta aquí en Inglaterra. Creo que más que otra cosa, nos recuerda que ha pasado un año desde que llegamos a estas tierras. Ahora sí, tras este tiempo, siento lejano a México. De verdad, me da gusto que falte poco para regresar.

Ahh y para colmo leí por ahí que los nopales están en riesgo por una plaga. Una larva de una pollila anida en ellos y los destruye. Todo porque en alguna ocasión los australianos pensaron que sería una buena idea sembrar nopales como alimento para ganado y los nopales crecieron como saben: pa’rriba y a lo baboso y se hicieron plaga. Introdujeron estas polillas originarias de sudamérica y lo controlaron. En su momento fue aplaudido como un gran ejemplo de control natural de plagas, pero ahora la polila se ha detectado en Florida y en Isla Mujeres. Es probable que pueda dar el salto y llegar a molestas los nopales tierra adentro.

Así que desde aquí un llamado a todos mis amigos y demás fauna bloguera que frecuenta este tugurio: Si llegan a ver una polilla cerca de un nopal de cualquier tipo, destrípenla sin más miramientos. En México no sabemos de control natural de plagas, atáquenla con un DDG como diría Madaleno (De dos guarachazos). Si para cuando vaya en diciembre no me puedo echar un taco de nopales porque son una especie en riesgo…. no sé qué haré, pero ustedes destripen a las polillas. No quiero encontrarme con sorpresas desagradables.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK

PS: Voy otra vez al ISIS como damo de compañía. Toda la semana en Oxford, en la Neutron Spallation Source. Ya les platicaré.

¿Y a qué hora voy a trabajar?

La escritura de mi reporte de primer año está por terminar, he aquí un párrafo elegido al azar:

It is known that an elastic deformation on a ordered polycrystalline material (such as an intermetallic alloy), will make the lattice plane spacings change from their unstressed values to some other values which correspond to the magnitude of the applied stress. The change of lattice spacing will cause a shift of the X-Ray diffraction peaks to new values of 2-theta. If the deformation becomes plastic, the lattice planes usually become distorted and the peaks will become broader.
(En realidad, cuidadosamente seleccionado sólo por mostrar que no tiene sentido fuera de contexto. Y ahora que lo pienso, creo que tampoco en el contexto…)

Así que oficialmente, ya estoy terminando con eso. Pero este fin de año, como decía en el post anterior, va a estar bastante movido.

Todo comienza esta semana, en que tengo que entregar el antecitado reporte el viernes. Luego, el viernes en la noche, tengo apartado el microscopio electrónico (pero no voy a trabajar toda la noche, ¡Hay que dar el grito!). De ahí, tengo que dar de alta mi conexión de internet en el cuarto y lavar y planchar lo necesario. ¿Lo necesario? Sí, el domingo a mediodía voy a Oxford, nuevamente a la Neutron Spallation Source. Un corto experimento de 5 días, así que debería estar de regreso por la noche del viernes. Tomo un poco de aire esa semana pero me escapo a Birmingham a ver si ya están listas mis muestras. Espero que así sea y pueda traérmelas de regreso, para pulirlas, darles un vistazo al microscopio y acomodarlas para el experimento en Grenoble.

Sí, me vuelvo a escapar a Grenoble, del 5 al 10 de Octubre. Pero se supone que en algún momento entre el 2 y el 4 tengo que defender mi primer año (un viva voce, como le dicen por acá. Pero lo pronuncian Vaiva…) Regresando de Francia, tengo que ir a la embajada gringa en Londres, a ver si me dan la visa americana que necesito para asistir al congreso de la MRS en Boston.

Noviembre pinta más tranquilo, pero aparentemente tendré que ir a otro experimento a Suiza del 16 al 20. Al terminar ya tengo que haber terminado el artículo para Boston. El congreso es del 27 de noviembre al 3 de diciembre. Por supuesto, esto dependerá de que me hayan dado la visa gringa.

Y ya, el 15 de diciembre, por fin, espero regresar a México. Durante estos meses se supone que tendré que haber hecho una campaña experimental intensiva aquí en un microscopio electrónico que aún no sé usar, con muestras que todavía no diseño y que, básicamente, no sé si funcionará. Me pregunto si me quedará tiempo para alcanzar a alguna griega, italiana o polaca que se cruce por el camino.
Por esto me hice ingeniero, no por la paga.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK

PS: By the way, I’ve just started an english blog. You can check it on http://www.dtradd.org/eblog/. I know I shouldn’t but my english-speaking friends asked for it. I wonder if I’m going to be able to keep both running, since the new blog is a separate project and not a mere translation of this one. I guess we’ll find out by the end of this year.

Parece mentira

Si, hoy 7 de septiembre cumplo un año de haber salido de México para estudiar aquí en el Reino Unido. Recuerdo bien que Manchester me recibió con una llovizna cerrada y con lo que en aquellos días me pareció una temperatura bajísima: 15 grados centígrados.

En México dejé a mucha gente importante para mí y, sin temor a equivocarme, puedo decir que son lo que más extraño.
Acostumbrarme a la vida inglesa ha sido difícil, pero hoy puedo decir que me siento más acoplado a esta ciudad. Las que antes me parecían calles extrañas y grises, hoy lucen distintas, pues ahora tengo recuerdos (tanto agradables, como de los otros) de ellas. Creo que eso es precisamente lo que hace que uno se identifique con una ciudad: La conexión entre sus lugares y los recuerdos propios.

Los edificios dejan de ser construcciones sin alma para convertirse en cómplices y los parques pasan de ser prados ajenos a ser jardines personales. Aunque un año parece poco para tomarle cariño a una ciudad, debo decir que veo a Manchester con otros ojos. Este sentimiento se fortalece con el hecho de que muchos de mis amigos, al término de sus estudios de maestría, comienzan a dejar esta ciudad. Eso me da la sensación de que la ciudad y yo compartimos una relación más estable y que durará, al menos, dos años más.

Puedo decir que esta aventura ha superado con mucho mis expectativas. En este año he tenido la oportunidad de estar en dos centros de investigación de primer mundo: El Rutherford-Appleton Laboratory (Oxford, RU) y el European Synchrotron Radiation Facility (Grenoble, Francia). También di clases a los irreductibles undergrads de ciencia de materiales, lo cual me dio material para divertirme bastante. Tengo un abstract aceptado para una presentación oral en el próximo congreso de MRS a fines de noviembre a celebrarse en Boston. Por poco me eligen presidente la asociación de estudiantes católicos en Manchester (y me salvé de milagro). Si todo sale bien, a mediados de noviembre, acudiré a otro experimento en la Swiss Light Source (Villigen, Suiza). Y mi acento al hablar inglés ha comenzado a tomar la típica entonación mancusiana: Are y’awl riiight?

Así que a un año de haber comenzado este proyecto, las cosas pintan bien. Me siento emocionado por lo que está por venir y eso me da ánimos para encarar lo que falta. Además en poco más de 3 meses estaré en México, huyendo del invierno inglés. Este fin de año se ve por demás interesante, espero que así sea.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK 

Recordando

Estoy a punto de cumplir un año en esta isla. Realmente me sorprende lo rápido que ha pasado el tiempo. Desde los primeros días en que llegué, bastante desorientado, al curso de orientación. Tuve mis buenos momentos, como cuando invité a caminar a una chava de Chipre. También muy malos, como cuando no bailé en el mismo curso de orientación.

De hecho, creo que mis peores y más penosos momentos han sido (no podía ser de otra manera, supongo) en mis múltiples burradas durante mis andanzas de galán de pueblo sufrido, globero y con kiosko. Así que, movido sólo por el afán de reírme de mí mismo, procedo a reseñar algunos de mis peores momentos (sin orden aparente) en este Reino Unido por la cerveza.

  • Mi, la fallida conexión china: Conocí a Mi durante la recepción a los estudiantes de posgrado en Materiales. Poseedora de una hermosa sonrisa y gran simpatía, la verdad es que me gustaba mucho platicar con ella. Pero el día que la invité a salir me dijo, con toda propiedad, que tenía novio. Todavía recuerdo su argumentación: “… no considero conveniente que tú y yo salgamos solos porque, y disculpa por no haberlo dicho antes, tengo novio y no sé qué pueda pensar al respecto…” Hasta la fecha somos buenos amigos pero, como dirían en mi rancho, de lejecitos.
  • Manuela, la huidiza farfalla: De Manuela (así se llama, lo juro por el osito bimbo), ya he hablado antes aquí y acá. Con ella el problema ha estado en que siempre he quedado mal y me he mostrado hasta indiferente y mala bestia, como puede leerse en los links pasados. No hay mucho que agregar, supongo que de gacho (o el equivalente italiano) no me baja.
  • Leticia, la VLP: Originaria de Huelva, España, se ganó el mote de la VLP (Vecina-Loca-Peligrosa) por dos razones: Por ser mi vecina y por ser una loca peligrosa. La verdad es que me gustó desde el día que la conocí (por alguna razón su acento sureño me agradaba mucho) y salí con ella un rato. Sin embargo, su egocentrismo me desesperaba un poco. Pero lo peor fueron sus repentinos cambios de humor (y tenía un humor de los mil diablos) y su delirio de persecución. Dejé de verla por un buen rato, hasta que ella me buscó casi a punto de irse. Volvimos a salir juntos y como ya había mandado al diablo al novio, tuvimos nuestros queveres por un gran total de 3 días. Después regresó a España y todo quedó ahí, afortunadamente.
  • Tere, la piedrita: La verdad es que no se llamaba así, pero nunca se sabe quien acaba leyendo el blog. Ella es de Madrid y nos hicimos buenos amigos. Me caía bien y además a cada rato me tiraba indirectas. Por si fuera poco, su mamá me veía como la mejor opción para su hija. La historia de siempre: tenía novio y a pesar de que casi me juró que regresaba a España a botarlo, regresó para contarme que se había arreglado con él y hasta me lo presentó. En fin, creo que pudo ser peor.
  • Mihaela, la otra italiana: Ahh, Mihaela, otra historia de errores y horrores. A ella la conocí en un viaje a Chester y resulta que vive en Opal Gardens también. Al llegar ahí, ella me pidió mi número teléfonico y quedamos en hablarnos pronto. Un día yo le mandé un mensaje, ella me invitó a tomar una cerveza y yo me disculpé porque andaba en Oxford. Quien me manda… En otra ocasión, me la encontré a la salida de Opal, me volvió a invitar una cerveza y le tuve que decir que no, pues iba a ver a Leticia. Puras penas.
  • Andro, la del nombre extraño: Andromachi Kalantrachi, griega de origen, fue mi compañera en un curso de introducción a la investigación (lo que sea que eso signifique). Debo admitir que no llamó mucho la atención, pero a medio curso me apuntó su número teléfonico y su nombre (y resulta que también vive en Opal), mientras me decía: “Tal vez un día nos hablamos y podemos salir, no?” Por supuesto, yo no le hablé, pero ella sí y me invitó a bailar salsa. Me disculpé y no fui, por lo cual jamás me volvió a hablar, aunque me saluda de repente. Supongo que no me hubiera podido acostumbrar a decirle Andro, suena demasiado varonil, ¿no?

Y por hoy, basta. Luego sigo con este recuento de penas, pues aún faltan aquellas con las que no estoy tan mal (digo, casi cualquier cosa es mejor que esto). Pero esa es historia para otro día.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK