¿Que putas puedo hacer con mi rodilla,

con mi pierna tan larga y tan flaca gorda,
con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?

Ayer hubo cáscara con los buenos amigos chinos (Wei, Lei y su banda). Mi nivel de obscenidades en mandarín ha mejorado (¡ya sé una!) y aunque todavía no me puedo enfrascar en una discusión sobre si fue fuera o no, comienzo a entender palabras aisladas. Pero el título de este post se debe a que mis rodillas han comenzado a resentir el paso peso de los años y ahora ya no puedo jugar sin un soporte. A pesar de ello, por lo menos sigo haciendo bulto en la cancha y desplazando chinos en el área pintada (la mayor parte del tiempo). Supongo que como todo buen vicio, la cáscara es difícil de dejar, a pesar del dolor al día siguiente.

¿Qué puedo hacer en este remolino
de imbéciles de buena voluntad?

Hace un año despotricaba contra la buena burocracia en la Universidad que me avisó con 10 días de anticipación que no habían recibido mi presentación en tiempo y forma, a lo cual repliqué que nunca me la solicitaron. Pensé que todo ese asunto había quedado solucionado, que ahora ya estaba en la lista de correos de la secretaria de posgrado y que este año me avisarían con toda oportunidad. Bueno, hemos mejorado. Recibí un correo de mi asesor en donde la secre en cuestión le decía que yo no me había reportado para la conferencia esta, que le debía el abstract y que la fecha límite ya había pasado. MP, mi asesor, me envió uno de sus famosos lacónicos correos: Francisco, please see email below. Could you please do this immediately.

Respondí inmediatamente, dando datos sobre mi proyecto y diciendo que me preocupaba que estuviera pasando lo mismo del año pasado, que qué jijos de la jijurria estaba pasando (¡Es un compló!) y que si se trataba de nunca ponerme en las listas de correo. La secre se disculpo, muy apenada. Empiezo a creer lo del compló.

¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?

Tengo casi 80 GB de datos, producto del último experimento en la Francia. Mi asesor se puso nervioso en días pasados, pues le había mostrado muy pocos resultados. Y la verdad, es que he estado trabajando bastante, pero simplemente la cantidad de datos (y su maldita inclinación a no mantener la misma tendencia en muestras que deberían ser similares) me han tenido asoleado. Afortunadamente, tuve oportunidad de comprobar el poder de la gráfica. MP estuvo analizando resultados conmigo por casi dos horas, tratando de entender qué efecto tiene el twinning en un plano cristalino sobre la intensidad de los picos de difracción de rayos X en otros picos de la misma fase. Lo único que me salvó es que se hartó antes que yo y me dijo: Tus datos siempre acaban por darme dolor de cabeza. Lo bueno es que yo no tengo que analizarlos, para eso hay estudiantes doctorales.

Lo bueno es que ya viene semana santa…

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

Me estoy haciendo viejo

hasta en la blogósfera o blogocosa como decía cdaae. Estoy a un par de semanas de cumplir dos años de haber comenzado con Desde la inopia y, a pesar de todo, no me he cansado. Cierto, luego dejo de escribir como por 3 semanas, pero la verdad es que este proyecto me sigue llenando de satisfacciones. He conocido gente, intercambiado puntos de vista y hasta he sido tomado como referencia (mal, por cierto) para las yahoo respuestas. Hoy me di cuenta de que recibí una visita desde una página llamada zonainglesa. Me dedicaron un par de líneas que dicen más o menos así:

Un simpático estudiante mexicano nos relata sus aventuras y desventuras por la capital mancuniana. Vale la pena echarle un vistazo a sus crónicas de su blog. Aquí tienen su enlace:

Ahí está. A pesar de lo que decían mis pruebas psicométricas (que me acusaban de ser un nerd antisocial, con tendencias a aislarme durante el trabajo y actividades variopintas), ahora soy calificado como un simpático estudiante mexicano. Necesito una captura de pantalla de esto, podrían cambiar de opinión al conocerme… Ya en serio, el proyecto de Zona Inglesa se ve interesante, lo seguiremos con atención.

Y bien, como dije anteriormente, la querida Becky puso de pretexto (culpable hasta demostrarse lo contrario) que tenía paperas y que por eso no podía ir al cine y luego al ceilidh. Dado que ya tenía los boletos, me lancé al cine con Lalo Cota (al único que encontré a falta de un par de horas de que empezara la función) y luego fuimos al siempre singular ceilidh realizado cada mes en el Jabbez Clegg.

Hay que estar en el ceilidh para creerlo. Todo mundo va a bailar y el alcohol es limitado, no tanto por falta de, sino porque uno termina mareado sin necesidad de beber. Los pasos son muy sencillos, aunque algo exigentes para mis pobres rodillas (mucho salto pues). Pero lo más divertido del ceilidh es que es prácticamente imposible quedarse sentado. Claro, en el salón no hay ni una silla, pero la realidad es que justo cuando va a comenzar la pieza, todos y todas (Fox dixit) buscan desesperadamente una pareja. En las veces que he ido, ninguna chava me ha rechazado una pieza y todas han cooperado (en el buen sentido, claro).

La música es una combinación entre canciones tradicionales irlandeses y escocesas y el instrumento fundamental (al menos para mí) es el violín. Además, aunque la danza es por parejas, una parte importante del ceilidh es grupal y eso enriquece la experiencia. Como en las catafixias, uno puede mejorar o empeorar su pareja. Afortunadamente, no se queda uno solo.

Así que me olvidé de las paperas y le tupimos a la danza ahí hechos bola, como diría Chava Flores. En pleno desmáuser, de repente me encontré cara a cara con Ludwika Wojtyla, de quien hablé hace un tiempo. En ese tiempo del que no he escrito de ella, nuestra relación ha evolucionado notablemente. Ultimamente ni siquiera me dirije la palabra y me evita clara y abiertamente. Así las cosas me la encontré frente a frente, cara a cara (hoy ando citando a demasiada gente, creo) en pleno baile.

Naturalmente, iba acompañada y creo que dudó un par de segundos (lo que duraban los 4 compases en que estábamos frente a frente) entre saludarme e ignorarme. Acabó por saludarme y sonreírme cada vez que coincidíamos en las vueltas. Cuando terminó el baile estábamos un poco separados. Me buscó con la mirada e hizo una reverencia que yo correspondí. Posteriormente, se aferró del brazo de su acompañante y me sonrió con cara de: “De lo que te perdiste, (por) buey”.

Como un adecuado remate, cuando salimos del ceilidh caía un fino granizo. Entre las paperas y las miradas que matan, el fin de semana fue divertido.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

No me llevaron a Suiza ni al cine…

Hoy comienza el experimento de tomografía en el sincrotrón de Suiza, el SLS. A fin de cuentas, mi jefe decidió que mi presencia no era requerida y me quedé aquí sufriendo un frío inicio de primavera en Manchester. Ni modo, dije yo, aprovecharé para ir al cine (hay un festival de películas iberoamericanas) y luego a bailar con Becky, de quien hablaba en el post anterior.

Pues no. Hace un rato me habló la hija… predilecta de Blackpool.

– Hola, ¿cómo estás?
– ¡Hola Becky! Muy bien, ¿y tú?
– No me encuentro bien…
(Pensé en la cantidad de veces que me han dicho eso como excusa. 7 según el último conteo)
– ¿En serio? ¿Qué tienes?
– Como que me quieren quedar paperas…
– ¿Paperas? (Curiosamente entendí mumps a la primera. Quiero creer que es señal de que mi inglés está mejorando)
– De verdad, discúlpame, sé que ya habías comprado los boletos.
– Sí…así es…
– Pero de verdad, no me siento bien- me dijo con voz quebrada. O es una excelente artista o de verdad se sentía mal.
– Mira, no te preocupes. Me da mucha pena saber que te encuentras mal (y perder mis boletos, pues…), pero lo que importa es que te recuperes.
– Gracias, te hablo antes de irme de vacaciones.
– Va, cuídate y recúperate pronto.
– Gracias y de verdad, discúlpame. Lo siento mucho…

Ni modo. De puro coraje me puse a resolver el siguiente test de personalidad a través de un dibujo, nada más para que se vea a qué niveles llegué:

drawing personality

What does your drawing say about YOU?

Mis resultados a continuación:
You tend to pursue many different activities simultaneously. When misfortune does happen, it doesn’t actually dishearten you all that much.
You are a thoughtful and cautious person. You like to think about your method, seeking to pursue your goal in the most effective way.
You like following the rules and being objective. You are precise and meticulous, and like to evaluate decisions before making them.
You have a sunny, cheerful disposition.

También quiero creerme eso de que cuando ocurre una desgracia, no me desanimo tanto.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

Todavía no me muero

Así es, como dijeron Paul McCartney, Mark Twain y hasta María Victoria (en absoluto desorden), los reportes de mi supuesta muerte han sido muy exagerados y juro que no morí. Eso sí, en las últimas dos semanas he pasado de una gripa más que molesta a una laringitis con tos que me hizo expulsar casi completos mis pulmones. Así que, ¿a qué me he dedicado en esta semanas? Yo también quisiera saberlo…

La gripa que pesqué en Newcastle me duró la semana completa y lo peor es que al día siguiente de que regrese tuve que dar una sesión tutorial de difracción de rayos X. Creo que ni yo me entendía, pero los alumnos se divirtieron sin duda. Al menos serví de mal ejemplo, creo. Al terminar la semana ya me había mejorado bastante y me animé a ir a una fiesta medieval. En efecto, me invitaron a una fiesta medieval y por supuesto había que ir disfrazado. Yo no me quise quedar atrás y saqué mi mejor representación de un fraile tuck ebrio y a la mexicana.

monje

Nótese el detallazo de ponerme mis huaraches de suela de llanta y mi peluca con tonsura y todo. Mi disfraz fue exitoso, gané el primer premio y además, por una ocasión en mi vida en esta isla del encanto, ligué. Así es, conocí a una gentil chamaca de Blackpool a la que creo que le gustó la coronilla falsa que traía. Luego les cuento un poco más de ella, hasta el momento vamos bien. Hemos salido un par de veces y, hasta el momento, todo bien. Pasa la prueba de la nerdez (estudia matemáticas) y al menos no ha bostezado cuando platicamos. Veremos qué pasa.

El usar huaraches en un país como el Reino Unido se reveló como una mala idea. Al terminó de la fiesta, en la que por cierto también encontré que es una mala idea mezclar vino blanco con tinto, sidra y Guinness, mis pies perdieron demasiado calor. Ni bien había salido de la gripa, cuando entré a una laringitis que amenazaba con ponerse peor. La tos ya me estaba saliendo desde muy adentro de los pulmones y me llevé otra semana tratando de recuperarme, mientras seguía con mis consabidos tutoriales. Entre mi tos y demás problemas, me llegó una noticia que me alegró el día (y de hecho la semana). Mi querida amiga Grimalkin hizo una clasificación de citas por demás divertida y tuvo el gran detalle de incluirme en su post. Yo también te mando un fuerte abrazo y un beso amiga. Por cierto, sigo esperando las fotos…

Pero esa semana los tutoriales se pusieron más pesados. Me tocó impartir y calificar el más difícil de todos ellos: electron diffraction patterns, básico para entender el microscopio electrónico de transmisión. Lo tuvimos que dar en dos días, porque los changuitos no terminaban y yo le tuve que dedicar un día adicional a entenderle bien al tema. Súmenle a eso que mi jefe (PW) me pidió que calificara unas tareas y que Mulan estuvo dando lata con correos pidiéndome que le explicara unas cosas.

(Paréntesis para mostrar que lo mío contra Mulan no es producto de una simple animadversión. Tardé en contestarle su correo y me mandó otro para preguntar si había recibido el primero. Le dije que sí, pero que me diera oportunidad de contestarle correctamente. Su respuesta fue: Está bien, sólo que tenía duda de si lo había mandado. A veces pienso que hago las cosas pero no las hago. Palabra)

Terminé como pude la calificada, los tutoriales, la tos y unas gráficas que me pidió mi jefe (MP). Para colmo, a Lalo Cota se le desprendió una amalgama por andar mascando sugus. Acabamos en el dentista sufriendo para explicar lo que había pasado. 42 libras después (unos 840 pesos), Lalo podía comer nuevamente. El hecho de que fueran 42 libras no pasó desapercibido para mí. ¡Es un compló!

Todavía tuvimos el descaro de irnos de parranda al Copacabana y hacer una fiesta al día siguiente en la casa. Back to back como en los viejos tiempos. Lo rescatable del Copa fue que traté de enseñarle a bailar a una japonesa y creo que no le gustó mi estilo (vaya, a mí me gusta bailar pegadito, ¿es un pecado?), pero al menos me divertí.

Y cuando ya por fin me sentaba a tratar de hacer algo de trabajo, mi papá me envía un correo. La Universidad me mandó un paquete a la casa donde dice que les debo dinero, pues no tienen la carta de mi patrocinador. Me piden que conteste a la brevedad posible o me van a cobrar personalmente. La dichosa carta llegó dos meses después de haber sido emitida a mi dirección en México. Corriendo fui a reclamar y me dijeron: Lo que pasa es que cuando es asunto oficial las cartas se envían a la dirección permanente, no a la dirección temporal. Sí, y eso debe funcionar perfectamente – repliqué – cuando la gente vive en el Reino Unido. Pero yo vivo hasta México, señorita. Sí, verdad, no había pensado en eso, jiji. Tras mi encuentro con la burocracia británica, decidí mandar todo a volar. Como David, mejor conocido como el Proxy (por razones que intentaré explicar en el próximo post), se encontraba de visita en Madrid, Lalo y yo nos escapamos de fin de semana a verlo.

(Nuevo paréntesis. David forma parte de la degeneración 2000-200x de la maestría en el Siniestán (Cinvestav) Unidad Querétaro. Fuimos un grupo muy unido y bastante desmadroso. De alguna forma seguimos todos en contacto y seguimos haciendo de todos los triunfos particulares) De los 11 locos que estuvimos en esa maestría, más de la mitad conseguimos posgrados o estancias en el extranjero. )

Cansado y sin tiempo de contactar a nadie de mis amigos en Madrid, nos lanzamos allá a pasar el fin de semana. Pero es cuento digno de otro post. Solamente pongo mi foto durmiendo la mona cual gato bodeguero en Plaza Mayor. A David no se le nota por los lentes, pero andaba igual de desvelado que yo.

 

Y por ahora, basta. Ya me cansé de escribir. Es mala idea dejar abandonado el blog tanto tiempo. Luego cuesta más contar las desventuras de por acá. Puedo adelantar que Madrid me gustó mucho y que fue un fin de semana bien aprovechado.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK