Annoying beep

Quería escribir sobre el problema del caracol y sobre la propagación de errores de humanos, pero hoy un nuevo problema me desvío de esas ideas. Estaba disfrutando de una buena plática con Grimalkin en el msn, cuando empecé a escuchar un breve chirrido a intervalos regulares. Salí del cuarto y me di cuenta que la alarma contra incendios estaba piando de modo irrespetuoso e irresponsable.

Abro un corto paréntesis para contar que los británicos le tienen un gran respeto, por no decir miedo, al fuego. Todo edificio cuenta con alarmas contra incendios y hay simulacros periódicamente. Las alarmas se prueban también semanalmente. En los edificios públicos hay puertas retardantes de fuego que se cierran al sonar la alarma. Todo lo necesario para evitar incendios. Pero, como dijo una amiga, con lo húmedo que es el Reino Unido, lo sorprendente es que se pueda prendar un fuego. Tristemente, hay incendios como en todos lados, a pesar de la humedad, las alarmas, los retardantes, la normatividad y todo lo demás.

El asunto es pues que la alarma chirriaba como grillo en celo con megáfono, a intervalos de un minuto aproximadamente. Tras una breve plática con mi flatmate , decidimos ir a la caja de control de la electricidad y apagar el interruptor etiquetado como Smoke alarm . Esperamos un minuto y…

Biip

La pila, dije yo. Seguro es la pila.

Así que a abrir la mugre esa, siguiendo las instrucciones estampadas en la carátula, que decían algo así como: Press tab, push cover away. Y pues no, no se abría. El ruidito, mientras tanto, seguía dando lata, con el añadido de que ahora lo escuchaba muy muy cerca, ya que estaba trepado en una silla para alcanzar la alarma.

¿Qué haremos?-pensé yo. La solución geek típica: internet. En 2 minutos ya teníamos un manual en pdf de la alarma contra incendios (basada en ionización) EI141. Ahí aprendimos cómo destaparla y además averiguamos que además de la alimentación principal (220V de corriente alterna), tiene una pila de respaldo de 9V. Ah y si la pila de respaldo deja de servir, la alarma suena cada 40 segundos.

La abrimos, la bajamos, retiramos el cadáver de la pila caída en batalla y nos quedamos con la alarma, destripada, herrumbrosa, orinecida, como el metal de mi vida, como el hierro de mi fe, como mi querer perdido, esta alarma sin sonido, nada es ya de lo que fue. Me parece un amuleto sin virtud y sin respeto, nada mide, no resuena… ¡me parece un alma en pena!

Biiiip.

¿Qué? ¿Cómo cuándo carajos…? ¡Pinche alarma!

Biiiiiip

Una nueva leída del manual nos reveló la causa: La alimentación principal son los 220V de corriente alterna, tiene una batería de respaldo de 9V (corriente directa, por supuesto) pero en realidad funciona usando unas celdas recargables de litio. Tres sistemas de alimentación diferentes y un sólo pitido verdadero.

Biiiiiiiiiiip

El manual era claro: Reemplace la batería. Para entonces, ya eran las 11 de la noche y ya no quisimos salir al super por una pila. Así que tras una breve tormenta de ideas, tomamos una decisión: Envolvimos la batería en un trapo de cocina y la refundimos en un cajón. Y desde entonces hasta el momento de escribir esto (media hora después) ya no la oímos. Ya mañana compraré la dichosa pila.

UPDATE: Me preocupaba el bienestar de la alarma, así que me asomé al cajón para ver si necesitaba agua, cigarros o algo. Y ya no sonaba. Otra leída al manual me confirmó que el modelo EI141 no tiene el tercer sistema, así que seguramente seguía sonando con lo que le había quedado a los capacitores. Un día de estos tengo que aprender a leer los manuales con calma. Lo importante es que ya no va a dar lata.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

Lonely rivers flow to the sea,

to the sea. To the open arms of the sea.

Estaba platicando con mis papás hace rato (vía videoconferencia, la mejor y más barata forma de estar en contacto) cuando suena el teléfono. Mientras mi mamá y yo seguíamos poniéndonos al día, mi papá fue a contestar. Regresó diciéndonos que un amigo suyo le había planteado el siguiente problema:

Un bote se llena con agua fría en 40 minutos, con agua caliente en 20 minutos y se vacía en 80 minutos. ¿Cuánto tardará en llenarse si se abren las dos llaves (caliente y fría, se entiende) y al mismo tiempo se vacía?

Bueno, supongamos que las razones de cambio son constantes y que no nos ponemos a averiguar por qué se llena más rápido con agua caliente que con fría. ´tonces: 1/40 para la fría, 1/20 para la caliente y 1/80 para el vaciado, que supongo que es por un orificio en el fondo del bote. Esas razones están dadas en botes/minuto. Entonces, si las sumamos tenemos que:

1/40+1/20-1/80=5/80 botes por minuto.

Si a eso le sacamos la inversa, nos quedan 80/5 minutos por bote, que equivalen a la gloriosa cantidad de 16 minutos pa’que se llene. Un instante después, comenzará a tirarse el agua por los lados.

Le dije esta respuesta a mi papá, pero yo no estaba muy convencido. Esto de sumar y restar las razones de cambio parecía lo obvio y sin embargo como que no me latía . Así que le pedí un momento más para escribir un programita en Python para que resolviera esto, simulando el asunto este.

bote=0
minutos=0
fria=1./40
caliente=1./20
vacia=1./80

while bote <= 1:


bote=bote+fria+caliente-vacia
print bote
minutos=minutos+1
print minutos

(Don’t you just love Python? It makes things easier, even for awful programmers as myself )

Enter y sale lo siguiente:

0.0625
1
0.125
2
0.1875
3

[…]

0.875
14
0.9375
15
1.0
16

Dieciséis de nuez. Ya más tranquilo le dije a mi papá que la respuesta original de 16 estaba bien o que tanto el planteamiento original como el scriptcito de Python estaban mal. Algo sin embargo, seguía sin convencerme, aunque no sabía qué era. Me despedí de ellos y me fui a lavar los dientes. Mientras veía el agua salir de la llave llegó la inspiración. Regresé a mi sufrida laptop y les volví a hablar.

– El problema está mal planteado – les dije,- estamos considerando que el bote se vacía en 80 minutos y que entonces nuestra razón de cambio es 1/80 botes por minuto. Pero eso es sólo si está lleno. A medida que se vacía el bote, la presión hidrostática disminuye y el agua sale más despacio. Los 16 minutos están bien si el problema es para secundaria o para prepa. Si se trata de poner una trampa como el problema del caracol que sube 5 metros de día y se resbala 4 de noche, pues no. Lo cierto es que el resultado es un buen tiradero de agua, lo cual en estos días es más que un pecado. Por otro lado, aunque sabemos que esa razón de salida no es constante, su variación podría ser lineal si el bote es cilíndrico, creo…

Necesito vacaciones. Esperen, ya tomé unas en la semana de Pascua. Necesito ayuda, entonces. Ayuda profesional.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

Post-it memories

Pues sí, Desde la Inopia cumple 3 años al aire. Ultimamente me había invadido la flojera, la desidia y la tiricia. Sin embargo, en estas dos semanas donde he publicado más seguido, he redescubierto el placer de escribir los posts y de leer los comentarios. De verdad, muchas gracias a todos los que han seguido al pendiente de este blog a pesar de lo mucho que lo he tenido abandonado.

En aniversarios anteriores (dos, ja ja) me he puesto a contar las publicaciones, las visitas y demás. En esta ocasión, sin embargo, prefiero recordar cómo fue que acabé en el Reino Unido. Recuerdo que fue originado por el descubrimiento de cierto documento perdido en la oficina.

Resulta pues que a finales de febrero del 2005 había mandado mi solicitud de ingreso a la Universidad de Manchester. Y estaba yo muy quitado de la pena, pensando en iniciar un blog, cuando recibo un correo de parte de la asistente personal de PW, uno de mis asesores actuales.

Thank you for your application. We would like to conduct a
telephone interview with you.

Claro que me emocioné al recibir ese correo. Les contesté inmediatamente y nos pusimos de acuerdo en la fecha y en la hora. Quedaron de llamarme a las 8 de la mañana (tiempo de México, 2 de la tarde tiempo del meridiano de Greenwich) del 6 de abril del 2005. Estaba listo desde las 6:30, creo. Me pasé esos minutos esperando que sonara el bendito teléfono.

Y, con puntualidad suiza (que no inglesa), sonó el teléfono a las 8 de la mañana. Del otro lado de la línea estaban la asistente de PW y MP. PW se excusó por tener un compromiso previo. Y empezó el interrogatorio la entrevista:

MP: A ver, cuéntame algo del diagrama de fases aluminio-silicio.
Yo: Pues tiene un eutéctico en 12.5 ó 12.7, por ahí. La mayoría de las aleaciones ingenieries son hipoeutécticas, modificadas con estroncio para que el silicio no esté acicular.
MP: Ok. ¿Sabes algo del diagrama titanio-aluminio?
Yo: Eh…

Por supuesto, la entrevista era en inglés. Todo aquel que haya tenido que hablar por teléfono en inglés sabe que bastante difícil. Cuando uno está frente a su interlocutor, siempre está el recurso de las señas, obscenas y de las otras.

MP: El diagrama Ti-Al tiene una transformación martensítica en X proporción. ¿Qué esperarías en esa transformación martensítica? ¿Qué clase de transformación es, líquido-sólido o sólido-sólido? ¿Crees que sería una transformación controlada por difusión? ¿Qué tipo de microestructura esperarías? ¿Qué me puedes decir de la cinética de tal reacción?
Yo: Pues, mire…

Creo que la entrevista duró entre 30 y 45 minutos. Me defendí como pude y, dado que una semana después (el 16 de abril) me enviaron un correo diciendo que seguían interesados, pensé que me había ido mejor de lo que originalmente pensé. Tampoco me había ido tan bien la verdad; esa pregunta de la transformación martensítica me sigue ocasionando pesadillas.

Cuando me ofrecieron el programa doctoral, estaba seguro que necesitaban con cierta urgencia a un estudiante y que a falta de alguien más calificado, me seleccionaron. Y es que en realidad mi perfil maya no compaginaba con el proyecto. Hice la maestría en solificación y trabajaba en una fundidora de aluminio. Lo que me ofrecían era análisis de deformación, algo que nunca había hecho.

Durante los primeros meses en que estuve aquí me quedé con esa idea: Me seleccionaron por falta de candidatos, no por mi exceso de aptitudes. Hasta que, durante la plática de sobremesa en la comida de una reunión, MP comentó que era difícil conseguir estudiantes doctorales. Y que cuando se conseguían, normalmente no eran europeos lo que dificultaba conseguir el apoyo económico necesario. Funding , que le dicen.

MP: Por ejemplo, cuando comenzamos este proyecto, entrevistamos a varios candidatos y determinamos que aquí el chamaco este (señalándome con la barbilla) era el menos pior más adecuado. Lo malo fue que no podíamos darle una beca porque no es de la Comunidad Europea, pero lo bueno que él la consiguió con el Conacyt.

Imagínense cómo me sentí cuando me lo dijo. Creo que anduve sonriendo el resto de la semana. Es más, sigo sonriendo cada que me acuerdo.

El caso es que hoy, mientras urgaba en unos anaqueles de la oficina en busca de un dispositivo engrapador, me encontré con una caja de una powerball. Curioso y metiche como siempre, la abrí y adentro estaba un post-it amarillo. En ese post-it PW había escrito un corto mensaje: "La tomé prestada." Supongo que sigue con ella, considerando que la caja estaba vacía. Pero lo que me llamó la atención fue que del otro lado del post-it estaba una lista con nombres, detalles y horas. Ah, y también un título para esa lista. El título era: "Proyecto TIALBGS124" En la lista, los nombres de las personas entrevistadas para el proyecto, con la hora en que sería la entrevista. Y al final, casi saliéndose del post-it, mi nombre y la hora (2pm) en que me hablaron. La letra, claramente, es de MP.

Nueva sonrisa. No había reparado en que inicié el blog casi al mismo tiempo que inicié los trámites para venir al Reino Unido. Y me resulta curioso que tres años después, en el aniversario del blog y la parálisis facial, me venga a encontrar esta notita, perdida en una caja.

No me canso de repetirlo, la vida no es muy seria en sus cosas.

Feliz aniversario.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

A’istá, ni se fue

Larguísima reunión hoy. Junta de revisión a las 9:30 de la mañana con MP y PW. Mulan y sus asesores llegaron a las 11 y terminamos a las 4 de la tarde. Y que Mulan se iba y ahí estoy yo casi llorándole y no sé qué tanto y al final, claro está, salió con una Mulanada.

Yo: ¿’tonces qué? ¿Cuándo te vas o qué onda? Qué padre que por fin vas a estar cerca de tu esposo.
Mu: No, al final no me voy.
Yo: ¿Cómo?
Mu: Es que ya estuve viendo y no me conviene porque voy a acabar gastando más y de todos modos no es la misma ciudad donde está él. Sí, está más cerca, pero no tan cerca como pensé.
Yo: ¿Entonces por qué le dijiste a tu jefa que ya te ibas?
Mu: Es que pensé que sí me iba, pero al final no…

Lo cual claro, no dejó muy contenta a su jefa. Hoy venía de malas y siguió así hasta después del lunch. Pasamos horas revisando las gráficas una y otra vez. Al final de la reunión ya no sabíamos ni qué decíamos. Salí de ahí con suficiente trabajo para un mes y, convenientemente, la próxima reunión es un mes. Ni modo. Pero por hoy, basta. A dormir.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

¡Qué pinche susto!

Hoy me espanté cabronsísimamente. Estoy haciendo unos ajustes a unos picos de difracción de rayos X para mostrarlos mañana en la junta que define el futuro del mundo como lo conocemos de este proyecto. Todo iba bien, pero entonces me di cuenta que la última medición de una muestra coincidía exactamente con la última medición de otra que, en principio, debería ser totalmente distinta. Lo primero que pensé fue: En la madre, confundí las muestras en el experimento. Sí, seguro. Puta, mi jefe me va a agarrar a mentadas. Borré los archivos de los dos últimos fittings y los volví a hacer, poniendo cuidado en no equivocarme al seleccionar el archivo.

Tras unos 20 minutos de pruebas y ajustes me di cuenta que al principio sí me había equivocado de archivo. Ahora mis gráficas tienen sentido. La microestructura D, bien portadita ella, tiene un comportamiento lineal en su red cristalina al calentarla y sigue lineal al enfriarla, llegando al mismo punto donde inició. La LF, caótica ella, se mueve un poco más y no regresa a donde inició. Comportamientos similares a los que encontramos mecánicamente y en textura.

Pero, si es tan latosa la LF, ¿por qué la andamos investigando? Finalmente es muy quebradiza y muy, pero muy anisotrópica. Ah, pero la pequeña LF es muy resistente a altas temperaturas. ¿Muy resistente a altas temperaturas y quebradiza a temperatura ambiente? En efecto, así es la querida amiga LF. La D, por el contrario, es más parecida a un material ingenieril convencional. Confiable, estable, bastante isotrópica y no tan resistente a altas temperaturas.

Es evidente el por qué la señorita LF nos inquieta tanto, ¿verdad? Anisotrópica, quebradiza, voluble, caótica, misteriosa, interesante… Es, en pocas palabras, deliciosamente impredecible. La D, por su parte, es un tanto… aburrida. Pero nos sirve de excelente punto de comparación con la LF.

Creo que ya me hizo mal estar despierto tan tarde, pero apenas pude terminar la presentación. Ya les contaré qué tal me fue en la reunión.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

Don Poli

Lo cual me trae a la memoria – terció el gordo atropelladamente – la historia de don Poli. Hipólito Higuera (Don Poli, para los cuates) llegó a vivir a una casa que está cerca de la calle donde viven mis padres (y donde yo vivía en aquellos días) hace unos 10 años. Era la casa de sus padres y se mudó porque su papá murió de tétanos y no quiso dejar sola a su mamá. El caso es que don Poli es mecánico y se puso su taller ahí mismo. Mi papá y él siempre se llevaron bien, principalmente porque mi papá nunca llevó su coche a lo arreglara y él nunca le pidió a mi papá que le imprimera facturas ni nada de eso. El caso es que este señor tuvo una racha de mala suerte impresionante. Todo comenzó cuando se bajó de un camión que todavía estaba en marcha o el camión se arrancó antes de que él bajara o algo así. Lo cierto es que su tobillo se quedó atorado y se fracturó la tibia, o creo que el otro hueso que forma la bolita del tobillo. ¿O fue al revés? Creo que más bien fue el pie que bajó el que se rompió. O ya no sé, pero acabó con yeso en un pie. Y así andaba el pobre, arreglando coches con todo y su pierna mala. Imagínense lo que era para don Poli meterse abajo de un carro para revisar algo, teniendo que arrastrar el yeso. Total, le quitan el yeso cuando consideran que la fractura ya sanó y el señor parece que quedó bien. Pero la casa de su mamá es de las de antes, de las que tienen el baño en un cuartito separado de los cuartos para dormir. Una noche a don Poli se le hace bueno ir al baño y en lo obscuro no ve un monoblock de una camioneta V8 y ¡madres!, que le pega con el pie malo que ya casi sanaba. Y otra vez a traer el yeso por un ratote y a pasar las de Caín agachándose para arreglar los coches. Como de repente no alcanzaba algún tornillo o un seguro, se hizo de mala fama y el negocio no crecía. Se me había pasado contarles que este señor estaba casado y que su esposa, al ver que el negocio iba para abajo, decidió dejarlos, al negocio y a su marido. Así que Don Poli se quedó en su taller venido a menos, con una pierna mala (porque de la fractura versión 2 nunca quedó bien) y además solo. Siendo él un señor de los de antes, de repente se vio sin quien le ayudara con las cosas de la casa. Ya saben: lavar platos y ropa, cocinar y en general atender su hogar. Ante tal situación, lo mejor que se lo ocurrió fue pegar una cartulina en su taller donde escribió, en letras grandes: "Se solicita señora." Le llegaron varias, pero ninguna le convencía. Un día le dijo a mi papá: "Es que yo creo que no estoy tan tirado a la calle, ¿no?" Mi papá le sugirió que en vez de "Se solicita señora" escribiera "Se solicita esposa". Después de un pensarlo un rato, decidieron que lo mejor era que la cartulina dijera: "Se solicita señora de buen ver (y mejor tocar)"

– ¿Y eso qué tiene que ver con lo que estábamos platicando?

El gordo volteó a ver a sus amigos, sin saber qué contestar.

– Bueno, ¿y en qué acabó?
– No sé, hasta ahí llega la historia.
– Pues es una historia muy pinche.
– Sí, ¿verdad?

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

La resina

Ayer fui a jugar básquet con los chinos. De entrada, se me hizo tarde y ya no me dio tiempo de cenar antes del juego. Una vez en el juego, me sentí torpe, bueno, maÅ› torpe de lo normal. Simplemente no estaba jugando bien. Al principio lo achaqué a la falta de comida, pero eso no me acababa de convencer. Hacia el final de la cáscara, me di cuenta de que tenía una ampolla en el pie derecho. Dije yo: Ah, caray, a mí nunca me salen ampollas. Qué raro.

Llegué a la casa, me bañé, cené y estaba revisando mis correos cuando me di cuenta de que me dolía la rodilla derecha. Una rápida inspección me dio el diagnóstico:Fiebre carbonosa Fuerte cabronazo Un golpe en la rodilla derecha.  Maldición, ¿a qué hora me pegué? Ni idea, pero claramente eso me había hecho cojear durante la cáscara y ayudó a sacar la ampolla. Sniff.

Hoy en la mañana cuando caminaba rumbo a la Universidad, la rodilla me recordaba a cada paso que estaba ahí y que estaba adolorida. Ya en frío y con calma me di cuenta de que sí estaba arrastrando el pie, aunque sólo un poco. Ni modo, llevo todo el día de patachín, cuidándome de no golpearme con los escritorios. Hace rato me encontré a Moath, le conté mi historia y le dije: Me estoy haciendo viejo. Ante lo cual, él sonrió y me dijo: No, ya te hiciste viejo. No me quedó más que reírme.

Así que a reposar la articulación de la suspensión desvencijada. Tendré que seguir el consejo de Cata y emplear la técnica de la resina con mi rodilla. La resinación.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

Is she really leaving?

Venía yo caminando alegremente por Stretford Road, y digo alegremente porque estaba muy feliz de haberme traído un suéter extra, ya que una onda fría está arruinando la primavera y hacían unos buenos 3 grados por la mañana. Pero decía, venía yo caminando alegremente por Stretford Road, con dirección a la oficina, cuando suena mi celular.

– ¿Si?
– Hola Francisco, habla Mulan.
Yo: ¡Hola Mulan! ¡Qué milanesas! ¡Ya no te había bisteces! ¡Yo creí que ya morongas!
(Nótese que sí venía de buenas)
Mu:
Hola, este… ¿recibiste mi último correo?
Yo: Sí, claro. La semana pasada me mandaste las imágenes que te había pedi…
Mu: No, ehh, es que… Creo que no te lo envié. Mira, tal vez tenga que salir del proyecto y mi jefa quiere un reporte.
Yo: ¿Para cuándo?
Mu: Para hoy…
(Me la imagino mordiéndose el rebozo y esperando que yo estallara en cólera. Pero como dije, venía de buenas.)
Yo: No te apures, yo te apoyo. How long does the report need to be?
Mu: Sorry?
yo: How many pages do you need?
Mu: Pages?
yo: Do you need a long or a short report?
Mu: Ahhh, no, I only need a page or so.
yo: Right, do you need any graphs?
Mu: Sorry?
yo: Do you need any plots?
Mu:
yo: Do you need any images, pictures, plots, graphs???
Mu: Ehhh
yo: DO YOU NEED ANY BLOODY FIGURES ON IT?
Mu: Ahh, no, I don’t need any figures.
yo: Right…

Así que me puse a hacer el reporte para salvarle las trenzas a la Mu. Hasta eso, terminé a tiempo y todo. Tuvo su reunión con su jefa y luego su jefa le habló a MP. Para la noche, MP me mandó un correo preguntándome que como iba con el análisis del último experimento en Francia. Para este mañana, me mandó otro donde me decía que el próximo miércoles había junta urgente y que tenía que presentar todo lo que llevaba hasta ahora.

La salida de Mulan me produce sentimientos encontrados. Es cierto, nunca fuimos amigos, pero debo admitir que ya estaba acostumbrado a trabajar con ella. Hemos estado juntos en este proyecto por más de dos años y, aunque me duela admitirlo, voy a extrañar estarme peleando con ella. Espero de verdad que su salida del proyecto se deba a que tiene una buena oportunidad de trabajo, preferentemente cerca de su esposo, el cual está lejos de Birmingham.

La última vez que me despedí de una odiada compañera de trabajo, fue cuando dejé mi primer empleo. La gerente de recursos humanos y yo nos la pasábamos peleando. No olvido el día en que me dijo que había pasado mal una circular (ya no me acuerdo cuál era el error) y yo le dije que mi formación secretarial era mínima, al contrario de ella, que había pasado muchos años siendo secre. No sé por qué no me dio una cachetada. Ambos salimos casi al mismo tiempo de esa compañía. Ella debido a su embarazo y yo porque comenzaba la maestría. Le dije que debería estar contenta, porque ahora ya no estaría yo para hacerla rabiar, pero que yo iba a extrañar tener con quién pelear. Recuerdo muy claramente que ella me dijo: Nos vamos por algo mejor y me extendió la mano. Nos despedimos con ese apretón de manos y jamás la he vuelto a ver.

Me gustaría tener la oportunidad de despedirme así de Mulan y desearle mucho éxito en su vida. Sin embargo, lo más probable es que, como ha pasado tantas veces, no me entienda. Creo que el apretón de manos bastará.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

¡Ya basta de estar flojeando!

He abandonado el blog y lo peor es que me estoy acostumbrando a no ver la página blanca de WordPress, con el cursor parpadeando lentamente. No es excusa, pero el trabajo me trajo muy atareado la primera semana de abandono. La segunda se debió a que tomé unas vacaciones no muy merecidas por tierras romanas. La tercera… bueno, la verdad es que ya me había acostumbrado a no abrir el blog y así seguí.

Pero no quiero dejarlo, a pesar de que mi síndrome de abstinencia en todo este tiempo fue apenas perceptible. Mi blog, ahí abandonado, chafita y lleno de inmundicia es mi hijo muy amado en quien tengo mis complacencias. Está por cumplir 3 años, lo cual no es gran cosa si consideramos que aún no llego a los 300 posts. Es mi hijo, lo tengo abandonado, malnutrido y desatendido, pero sigue siendo mi hijo. Así que habrá que hacer de padre pródigo (o algo así) y atenderlo como se merece.

(Marzo ha sido el peor mes en la vida de este tugurio. Una entrada una y con contenido mínimo. ¡Qué vergüenza!)

Mientras tanto el mundo sigue su curso. Murió Charlton Heston, uno de los primeros actores que recuerdo con claridad, junto a Steve McQueen, gracias a que mi papá le gustaban mucho sus películas. Murió también Arthur C. Clarke, gran escritor de ciencia ficción. La muerte de Diana ha sido declarada un accidente causado por el conductor que iba hebreo y la investigación sólo costó 7 millones de libras esterlinas.  Ah y corrieron al Tal Hugo de la secreción nacional.

¡Y yo, mientras tanto, desconectado de internet! Casi toda la semana que estuve en Roma no tuve acceso a la red y me vine a enterar muy tarde de la mayoría de los sucesos. Creo que lo primero que hice en cuando regresé a Hulme fue ponerme a leer los feeds de la semana perdida.

No sé qué hacer ahora. ¿Una serie de artículos para celebrar el tercer aniversario? ¿Me pongo a contar mis aventuras por Grenoble y Roma? ¿Mando todo al diablo y doy de baja el blog?

No sé. Lo cierto es que tengo hambre. Prioridades, prioridades.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK