25 random things about myself

Juan me pasó el meme de la cuarta foto, pero no me he dado tiempo de hacerlo. Sin embargo, me latió la idea de hacer el de las 25 cosas aleatorias sobre mí y aquí están. No son tan aleatorias, pero fue lo que se me vino a la mente. A ver qué les parece la lista.

1. De niño tenía un miedo paralizante a los perros, aunque siempre dije que no le tenía miedo al perro sino a la mordida.

2. Debido a mis problemas de pie plano y pie vago, tuve que usar plantillas y cuñas en las suelas de los zapatos hasta que cumplí 14 años. Como nunca he sido una varita de nardo, las tradicionales plantillas de corcho dejaban de servir a la semana. Por ello, mi papá me hizo unas a partir de un perfil tubular metálico. Esas plantillas funcionaron bien, pero la mayor mejora fue una vez que salté desde un escenario y aterricé con todo el pie. Crujieron mis huesos, pero mis arcos se levantaron. Uno más que el otro, hasta la fecha tengo un pie un centímetro más largo.

3. Soy un feliz usuario de GNU/Linux desde el 2003. El único programa que extraño de Windows es Excel (pero ahora que Wine funciona mejor, ya poco entro a Windows)

4. Todas las mujeres a las que he besado me han dicho en algún momento que soy muy bueno besando.

5. Tengo una debilidad por salir con mentirosas compulsivas, paranoicas, obsesivas y maníaco-compulsivas. O al menos eso parece si me pongo a revisar mis relaciones.

6. En primer año de secundaria corrimos a una maestra de inglés que nos caía (y todavía me cae) gorda. Luego, cuando nos quisieron castigar, aplicamos la estrategia cobarde de Fuente Ovejuna: Cuando nos preguntaron quién había organizado todo, nadie aceptó la responsabilidad.

7. El primer recuerdo que tengo de mi padre fue cuando se me atoró una rueda de un juego de construcción (build-o-fun, vendido por Tupper en esos días) en un dedo. Yo lloraba del miedo y la frustración y él simplemente me llevó al baño, me lavó las manos con jabón y la rueda salió.

8. El primer recuerdo que tengo de mi madre fue cuando le pregunté algo sobre la vida humana. Ella me dijo que la vida era invaluable, que tenía que protegerse y que nadie tenía derecho sobre la vida de otra persona. Sus palabras me impresionaron mucho.

9. Existe una cinta de audio donde se me escucha preguntarle a mis papás: ¿Qué es el infierno? La respuesta se pierde en el relajo que traíamos esos días en la casa. En la misma cinta se me puede escuchar cantar el burrito llevando la cadga, porque me costó mucho trabajo aprender a pronunciar la erre. Mi papá me ponía a practicar con aquella canción que dice erre con erre cigarro.

10. Tener hijos no es una prioridad en mi vida, como tampoco lo es casarme. El mundo es un lugar inhóspito para traer niños indefensos.

11. No salí de México hasta que cumplí 26 años, en un viaje a Cuba. Desde entonces, el doctorado me ha permitido conocer lugares tan distintos como Kyoto, Roma y Grenoble.

12. El olor a tierra mojada siempre me recuerda mi primaria. Entraba tanta tierra a los salones que así olía cuando trapeaban.

13. Tengo la idea de que no voy a ver mi vejez. Sin embargo, espero llegar a viejo y poder seguir inventando historias. Si llego a viejo, lo que más voy a extrañar es jugar básquetbol.

14. Crecí con tres hermanas mayores y cuando era niño era algo así como su muñeco hablante. Siempre me tocaba morirme en las obras de teatro que hacíamos. Supongo que por eso crecí tanto, como un mecanismo de defensa. Bromas aparte, disfruté mucho de mi niñez y soy muy cercano a mis hermanas.

15. Nunca me he considerado un “natural” para las matemáticas. De hecho, no tengo tanta creatividad para resolver ese tipo de problemas. Creo que lo que más me he ayudado en mi desarrollo profesional es mi memoria. Es principalmente asociativa, así que tiendo a desvaríar con mucha facilidad.

16. Cuando era niño, cuando regresábamos a la casa desde Querétaro, observé el cielo estrellado y me pregunté que habría detrás. Más estrellas – me contesté. ¿Y después de esas estrellas? La nada – me volví a contestar. Un vacío invadió mi corazón y empecé a llorar. Fue mi primer encuentro con el concepto del infinito.

17. Tengo la muy mala costumbre de ponerme a pensar cosas extrañas en los momentos más inapropiados. En el básquet eso me ha causado recibir un par de balonazos y con las chicas un par de situaciones vergonzosas.

18. El primer mecanismo que entendí a plenitud, cuando tenía 14 años, fue un excusado. Ahí empezó mi deformación profesional.

19. Soy ingeniero industrial, aunque llevo 9 años trabajando como científico de materiales. Creo que sigo siendo un híbrido, aunque cada día me considero más un científico, la formación ingenieril es bastante fuerte.

20. En los calendarios de mis tiempos, mi cumpleaños caía en el día de San Téodulo. A mis hermanas les gustaba martirizarme llamándome Teodulito.

21. Soy fanático de los cómics, pero no del manga. Hay, sin embargo, mangas y animes que me gustan mucho, pero prefiero los estilos americanos y europeos de cómics.

22. Durante años me había resistido a comprar una consola de juego, pero hace dos años sucumbí a una PSP. Fue una buena inversión, la uso muy seguido y me ha salvado del aburrimiento en vuelos largos.

23. Detesto la expresión: No cabe duda que lo que no se planea sale mejor. He tenido buenas discusiones con gente que la usa.

24. Aprendí a leer a los 4 años, pero de cabeza. Mi hermana leía sus cuentos en voz alta en frente de mí y yo seguía las letras en el libro invertido. Hasta la fecha puedo leer con relativa facilidad de esa manera.

25. Era extremadamente tímido y cohibido hasta los 15 años. Todavía me considero tímido, pero la gente que me conoce dice lo contrario.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

En mi vigilia

Sé que no lo entenderás. No importa cómo te lo diga o si no lo digo en absoluto. No lo entenderás porque no quieres hacerlo y admito que casi con seguridad yo haría lo mismo. Pero no estoy en tu lugar. En esta historia soy el desgraciado, el malo del cuento, lo sé bien. Puedo vivir con eso. Ya he tenido este papel antes y sobreviví. Con algunas cicatrices, cierto, pero sobreviví.

Tu mensaje me hizo despertar a las cuatro de la mañana. No porque llegara a esa hora, sino porque en él decías que llegarías a las 8. Me convencí a mí mismo de que ese resplandor que veía era el alba inminente, así que me levanté dos horas antes de que saliera el sol. Desde entonces, he paseado inquieto por la sala. Miro entre las persianas temiendo verte en la acera, arrastrando tus maletas.

Sé bien lo que quiero hacer y decir al verte. No estoy tan seguro de que realmente lo haré. Te diré todo lo que no dije en diciembre. Lo único que conseguiré será que me odies aún más, pero no voy a dar marcha atrás. Es muy tarde para eso. Sé bien que después de eso no te quedarás aquí, en el departamento, pero seguirás en la ciudad. No sé qué pasará después.

Pensar todo esto me está alterando. Veo tu silueta en cada persona que camina presurosa a su trabajo. Van al menos tres veces que te veo bajar del autobús. Sólo me tranquiliza la respiración lenta y relajada que escucho salir desde mi cuarto. Sé que sus pechos y sus rizos se mueven con ese mismo ritmo.

Mientras la veo dormir, me percato que no he dejado de decir lo sé. Maldita sea, no sé nada.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK

Writing up is a lonely business

(¡Feliz cumpleaños, Mariana!)

Me he puesto serio con el asunto de terminar de escribir mi tesis. Después del desengaño de noviembre del año pasado, me estoy esforzando en sacar una historia coherente a partir de los resultados que tengo. Mi asesor, MP, me sugirió desde un principio preparar todas las figuras, gráficas e imágenes antes de comenzar a escribir un capítulo. Esta semana que terminó, preparé en total 187 figuras para los capítulos de resultados. Claro, habrá que hacer una selección, pero todas están ahí. Y faltan unas 40, aproximadamente.

Preparar figuras no es tan malo, pero hay que considerar que los símbolos usados en una gráfica deben ser consistentes a lo largo de un capítulo. Así que si decido, por poner un ejemplo, usar un cuadrado relleno para mostrar el comportamiento de los planos cristalinos de la familia (111), tengo que usar el mismo símbolo en todas las gráficas. Además, las gráficas deben ser consistentes en cuanto a escala. No hay que olvidar tampoco que MP es un ferviente seguidor de las figuras en blanco y negro. No se opone al uso del color, pero considera que una gráfica debe ser suficientemente clara para entenderle sin colores. 

Lo cierto es que escribir una tesis es verdaderamente una tarea solitaria. El esfuerzo por hacer las gráficas de tal manera, sólo le compete a uno mismo. El asesor podrá quejarse, sugerir o engatusar, inclusive, pero la labor le corresponde sólo al candidato. Además, las frustraciones, olvidos, errores y detalles similares no pueden compartirse tan fácilmente. Uno puede decirle a su vecina de escritorio, abriendo los ojos sin mesura: ¡No encuentro los datos originales de esta gráfica! ¡No tengo la menor idea de dónde puedan estar! La chica en cuestión sonreíra, incluso mostrará alguna simpatía hacia nosotros (finalmente no es sólo una compañera, es también una amiga), pero no puede comprender la repentina sensación de que el corazón se encoge del susto. De igual manera, cuando encuentra los jodidos datos en una computadora de respaldo, ella no alcanza a comprender el alivio que uno siente.

La tesis también interfiere con la socialización y el buen desmadre. Ayer andaba en el antro latino de estos lares (Copacabana) , medio bailando con dos chavas que conocí en la celebración de cumpleaños por la cual estaba en el antro en cuestión en primer lugar. Mi pensamiento comenzó a desviarse de muy mala manera (y no de la forma en que hubiera sido ideal): ¿Y por qué no, en vez de poner los resultados de channeling antes de la DIC, los ponemos después? Explicamos que el channeling effect nos permitió confirmar la presencia de maclas por deformación sugerida por la alta anisotropía del material. ¡Ã‰sa es una buena frase! Hay que anotarla. ¿Dónde conseguiré una pluma en este sitio? Imaginen, claro está, a las chicas viéndome con cara de: éste ya se privó. Y es que tengo la muy mala costumbre de fijar los ojos en un sitio, sin realmente verlo, cuando me pongo a divagar de esa forma. 

A pesar de todo, la tesis va avanzando. Y no voy a volver a abandonar este blog como lo hice el año pasado. Habrá lagunas, estoy seguro, pero no serán tan largas. Le debo más atención a este sitio y a mis pocos, pero fieles, lectores.

 

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK