Don Patton revisited

Hace unos días apareció un comentario en un artículo algo antiguo, de hace casi un año. Ese artículo es el que le dediqué a Don Patton, un defensor del creacionismo. El comentario en cuestión es el siguiente:

Anonymous said…

Jack Maybrick y Darth Tradd Qué pena pero yo sí he estudiado las pruebas de Don Patton y son muy serias, de hecho muchas se confirman con lo que los mismos evolucionistas han tenido que reconocer.Es fácil criticar , lo difícil para ustedes es leer un artículo completo. Maduren.

Siempre da gusto que la gente comente aquí, es en gran parte lo que mantiene este tugurio vivo. De hecho, las opiniones que se oponen a lo escrito por este sufrido aporreador de teclados suelen levantar discusiones interesantes. Sin embargo, dudo que la persona que dejó este comentario regresé por aquí, lo cual dejará esta discusión inconclusa. A pesar de ello, trataré de contestarlo, pues es un tema por demás interesante.

Como lo dije en el artículo anterior, Don Patton es un creacionista que se basa en pruebas por demás extrañas para defender sus ideas. La que más me llama la atención es la relacionada con las figurillas de Acámbaro. Por ahí de los años 40, un alemán llamado Waldemar Julsrud encontró una figura extraña en Acámbaro, Guanajuato. Emocionado, le dijo a su acompañante, una persona del lugar si podía conseguirle más. Acordó pagarles un peso por cada figura entera que le llevaran [Referencia en inglés]. A partir de ahí se formó la enorme colección de monstruos que hasta la fecha existe en Acámbaro.

La gente que defiende la autenticidad de las figuras dice que la gente no tenía por qué ponerse a hacer figurillas y que es absurdo pensarlo. Evidentemente esa gente no creció en México y mucho menos en los años 40. Un peso por figura en 1945 y vaya que yo me hubiera puesto a darle a la amasada de barro. Es claro también que la gente no conoce a los mexicanos. Es mi país, cierto, y lo que voy a decir es difícil de aceptar, pero la verdad es que nos encanta transar a quien se deje. Ya me imagino la plática entre compadres: “–El alemán ese está pagando de a peso la lagartija retorcida, ¿le atoras? — dice uno. –¡Juega! — contesta el otro” Y después los dos se ponen a retorcer el barro para sacar las lagartijas más extrañas.

Para que la gente que no es de México se dé una idea, con 20 pesos se pagaba un taxi al centro de mi pueblo en 1984 (cuando yo iba a la primaria…) y eso después de la devaluación de López Portillo. En 1945 un peso no era cualquier cosa. Sobre todo porque México en esos años era un país mucho más pobre de lo que es ahora y Acámbaro, al igual que San Juan del Río, era poco más que un pueblito.

Así, con estas tres premisas:

1. En 1945, Acámbaro es un pueblo pobre, como cualquier otro pueblo del bajío mexicano.
2. Un peso en 1945 valía muchísimo más que un peso en el 2006. Si alguien tiene el dato exacto, se agradecería, pero supongo que debe ser más de 10,000 veces. Y creo que me estoy quedando muy corto.
3. La actitud típica mexicana ante la oportunidad de fregar (chingar, pues) al prójimo.

Imagínense ahora sí que llega un alemán pagando un peso por cada figura de barro que parezca lagartija retorcida. Y ahora tenemos la explicación de cómo llegaron a sus manos esas figuras. Claro, los defensores de esta idea dirán que Julsrud rechazó muchas figuras por no considerarlas auténticas. Me imagino que empezó a rechazarlas cuando había perdido unos 200 ó 300 pesos.

Pero estoy divagando del asunto de Patton, por culpa de este asunto de los dinosaurios acambaritas. Otro aspecto que le quita credibilidad a esta persona es el hecho de exhibirse como Doctor sin tener un título. Que quede claro: yo no considero que se deba tener un título universitario para hacer investigación. Pero exhibirse con un título y no tener es simplemente mentir. Le creería más a Patton si dijera: Yo no soy geológo, pero soy un autodidacta y he aprendido mucho. Pero no, esa maña de los investigadores de lo oculto de por un lado hacer menos a la ciencia establecida y por otro querer ostentarse con título otorgado por la misma es extraña.

Patton además rechaza la datación por isótopos de cualquier tipo: Carbono 14, Argón-Potasio y demás son pura basura según él. Por supuesto, la datación radioactiva puede equivocarse como cualquier otra técnica, pero eso no quiere decir que es completamente inservible.

Podría seguir un poco más sobre las ideas y teorías de esta persona, pero este post ya quedó demasiado extenso. Sólo quiero agregar un par de detalles finales:

– No descalifico el trabajo de Patton por ser el líder de una religión basada en la interpretación literal de la biblia. Simplemente señalo algunos detalles que me parecen sin fundamento en su argumentación.

– Mi estimado amigo anónimo, no me pidas que madure más. En este momento las canas persiguen mis sienes y las están alcanzando. Y ya en serio, vaya que es difícil leer un artículo completo. Ya casi termino de pelearme con el libro ése que aparece arriba a la derecha (Los próximos 50 años), con ensayos de gente como Richard Dawkins, Hubert Reeves y Paul Davies. Acúsome que leer ensayos sobre la definición de un organismo vivo me emociona más que leer sobre teorías creacionistas basadas en figuras de barro que no pasan el rasero de Occam.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

4 thoughts on “Don Patton revisited

  1. ¿A cuánto equivale un peso de 1945 en pesos actuales? Veamos. Un cuarto e kilo de piloncillo costaba 5 centavos. Un atado de canela del tamaño de un puño, 5 centavos. Medio kilo de azúcar refinada, 15 centavos. Seis huevos, 20 centavos. Un litro de leche, 7 centavos. un kilo de maíz desgranado, 20 centavos. Un manojo de chiles verdes, 3 centavos. Un cuarto de manteca, 5 centavos. Un cuarto de frijol. 15 centavos.

    Con un peso comprabas la comida de dos días… y para comer bastante bien: tacos de huevo con frijol y salsa verde con atole de masa a la canela por tres días enteros…

  2. Oye Paco, con respecto a esto de don figuritas no vayas a pensar que yo escribi ese comentario de que madures, fue algun otro anónimo.

    Villano III

  3. Jack, gracias por la aclaración del valor del peso en tiempos de la posguerra. Yo todavía alcancé a comprar 1 peso de galletas saladas con salsa San Luis. Definitivamente, me estoy haciendo viejo.

    Vic, créeme que no pensé que fueras tú. La risa de Pierroth te identifica en tus comentarios.

    ¡Un abrazo!

  4. bueno mi estimado negro recuerda aquella frase de no se quien que reza “antes un huevo costaba un peso, ahora un peso cuesta…” entonces imaginate…

    Saludos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *