Recordando

Estoy a punto de cumplir un año en esta isla. Realmente me sorprende lo rápido que ha pasado el tiempo. Desde los primeros días en que llegué, bastante desorientado, al curso de orientación. Tuve mis buenos momentos, como cuando invité a caminar a una chava de Chipre. También muy malos, como cuando no bailé en el mismo curso de orientación.

De hecho, creo que mis peores y más penosos momentos han sido (no podía ser de otra manera, supongo) en mis múltiples burradas durante mis andanzas de galán de pueblo sufrido, globero y con kiosko. Así que, movido sólo por el afán de reírme de mí mismo, procedo a reseñar algunos de mis peores momentos (sin orden aparente) en este Reino Unido por la cerveza.

  • Mi, la fallida conexión china: Conocí a Mi durante la recepción a los estudiantes de posgrado en Materiales. Poseedora de una hermosa sonrisa y gran simpatía, la verdad es que me gustaba mucho platicar con ella. Pero el día que la invité a salir me dijo, con toda propiedad, que tenía novio. Todavía recuerdo su argumentación: “… no considero conveniente que tú y yo salgamos solos porque, y disculpa por no haberlo dicho antes, tengo novio y no sé qué pueda pensar al respecto…” Hasta la fecha somos buenos amigos pero, como dirían en mi rancho, de lejecitos.
  • Manuela, la huidiza farfalla: De Manuela (así se llama, lo juro por el osito bimbo), ya he hablado antes aquí y acá. Con ella el problema ha estado en que siempre he quedado mal y me he mostrado hasta indiferente y mala bestia, como puede leerse en los links pasados. No hay mucho que agregar, supongo que de gacho (o el equivalente italiano) no me baja.
  • Leticia, la VLP: Originaria de Huelva, España, se ganó el mote de la VLP (Vecina-Loca-Peligrosa) por dos razones: Por ser mi vecina y por ser una loca peligrosa. La verdad es que me gustó desde el día que la conocí (por alguna razón su acento sureño me agradaba mucho) y salí con ella un rato. Sin embargo, su egocentrismo me desesperaba un poco. Pero lo peor fueron sus repentinos cambios de humor (y tenía un humor de los mil diablos) y su delirio de persecución. Dejé de verla por un buen rato, hasta que ella me buscó casi a punto de irse. Volvimos a salir juntos y como ya había mandado al diablo al novio, tuvimos nuestros queveres por un gran total de 3 días. Después regresó a España y todo quedó ahí, afortunadamente.
  • Tere, la piedrita: La verdad es que no se llamaba así, pero nunca se sabe quien acaba leyendo el blog. Ella es de Madrid y nos hicimos buenos amigos. Me caía bien y además a cada rato me tiraba indirectas. Por si fuera poco, su mamá me veía como la mejor opción para su hija. La historia de siempre: tenía novio y a pesar de que casi me juró que regresaba a España a botarlo, regresó para contarme que se había arreglado con él y hasta me lo presentó. En fin, creo que pudo ser peor.
  • Mihaela, la otra italiana: Ahh, Mihaela, otra historia de errores y horrores. A ella la conocí en un viaje a Chester y resulta que vive en Opal Gardens también. Al llegar ahí, ella me pidió mi número teléfonico y quedamos en hablarnos pronto. Un día yo le mandé un mensaje, ella me invitó a tomar una cerveza y yo me disculpé porque andaba en Oxford. Quien me manda… En otra ocasión, me la encontré a la salida de Opal, me volvió a invitar una cerveza y le tuve que decir que no, pues iba a ver a Leticia. Puras penas.
  • Andro, la del nombre extraño: Andromachi Kalantrachi, griega de origen, fue mi compañera en un curso de introducción a la investigación (lo que sea que eso signifique). Debo admitir que no llamó mucho la atención, pero a medio curso me apuntó su número teléfonico y su nombre (y resulta que también vive en Opal), mientras me decía: “Tal vez un día nos hablamos y podemos salir, no?” Por supuesto, yo no le hablé, pero ella sí y me invitó a bailar salsa. Me disculpé y no fui, por lo cual jamás me volvió a hablar, aunque me saluda de repente. Supongo que no me hubiera podido acostumbrar a decirle Andro, suena demasiado varonil, ¿no?

Y por hoy, basta. Luego sigo con este recuento de penas, pues aún faltan aquellas con las que no estoy tan mal (digo, casi cualquier cosa es mejor que esto). Pero esa es historia para otro día.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK

9 thoughts on “Recordando

  1. ¿”Manuela”? ¿No será “Manoella”? Como sea, como con ella ya no tienes oportunidad, yo venía a hablar de Andrómaca. Echando a volar mi imaginación te veo en el futuro igual que con tu seguro servidor y Lilith: rodeado de primas griegas que desean presentarte a sus primas (o peor, a sus primos). Con ella, como apenas le dijiste que no una vez, todavía tienes oportunidad. No sé, tal vez invitarla a beber una cerveza (aunque será difícil encontrar un pub en Manchester, son muy escasos 🙂 ) y decirle que estuviste leyendo la Iliada y que ahora sabes que Andrómaca es la esposa de Héctor, hija de Eetión, el rey de Tebas que murió junto con sus siete hijos varones cuando Aquiles asaltó la ciudad; y que su madre se suicidó tras perder a su esposo e hijos. Y entonces, cuando ella te vea con cara de “O estuvo leyendo la Iliada o consultó la Wikipedia” puedes decirle que cuando Troya fue conquistada, Andrómaca sufrió el horror de ver morir a su marido y a su pequeño hijo Astianacte, también llamado por su padre Escamandro, que fue despeñado desde lo alto de una torre. Ella te mirará con cara de caray, a lo mejor hasta editó ese artículo de la wikipedia”. Y entonces puedes decirle que hecho el reparto de los cautivos de Troya, Andrómaca le fue otorgada como botín a Neoptólemo, que la llevó a Grecia. Tuvo con él tres hijos, Pérgamo, Píelo y Moloso, este último antepasado de los reyes del Epiro, cuyas diversas aventuras cuenta Eurípides. Ella te mirará con cara de “Al cuerno la wikipedia, éste hombre es un erudito” y tú podrás continuar diciéndole que después de la muerte de Neoptólemo, casó Andrómaca con su cuñado Héleno, el hermano de Héctor, de quien tuvo un hijo, Cestrino, y con el que, según Virgilio, reinaba felizmente en el Epiro. Ella, si para este momento no te arreó una bofetada o te lanzó la cerveza, caerá rendida a tus pies. En su defecto, te presentará a una prima.

    Otra posible línea de conversación sería decirle que su nombre de te hace un poco raro y que s lo puedes acortar a las dos últimas sílabas, para que puedas llamarle Maci…

    P.D. “Titanium”, mi palabrita antispam, tiene nombre de table dance. Y de los buenos…

  2. ¿Ya vas a empezar, Jack?

    Bueno, aunque estoy de acuerdo contigo. Una vez, como sea una lo deja pasar. Dos veces y oficialmente entras a la lista negra. ¿por qué no decirle Maki y ya? Asì le puedes presumir de que sabes escribir su nombre en japonés (y le escribes los kana de ma y ki que puse en el foro).
    Por lo menos será una excusa para salir a tomar una cerveza y platicar un rato. Aunque yo creo que tienes más posibilidades con Manoella o Manuela o como se llame tu amiga italiana. Será cuestión de que ahora la busques tú. Aunque te de el esquinazo dos veces seguidas, quedarás con la conciencia de que efectivamente has retribuido lo que le hiciste en el pasado, y será buen material para otros dos posts.
    Oye, me leo y siento que cada día que pasa escribo más parecido a como Jack habla. Creo que mejor me regreso a mi casa y que sea Charo la que reciba la mala influencia…

  3. Master,

    No te puedes quejar, has tenido mas de una oportunidad y si, como galán pueblerino, te sale lo ranchero… que no hubiera sido mejor dejar plantada a la que ya habia fijado cita contigo para tomar a la espontánea? total, despues te disculpas con unas rosas y una segunda invitacion a salir… y asi hubieras amarrado dos. Coincido con que la griega es buena opción, a lo mejor puedes dejar la cátedra de historia griega para cuando le lleves el desayuno a la cama… si la invitas a salir, ataca! y digo SI la invitas a salir porque a este paso lo vas a meditar unos dos agnos antes de aventarte. Y aunque no hayas puesto el nombre de Tere, yo creo que si “Tere” leyera por azar tu sitio luego luego se daria cuenta que estas hablando de ella…

    Mario

    PS.. esta onda ya me la hizo de tos con l’antispam word. Y OK, voy a escribir manchester, pero ahi dice mancheste… y no estoy de acuerdo, asi no se hacen las cosas caray.

  4. Jack, te juro que se llama Manuela. O al menos así aparece en las listas de aquí. Te agradezco los consejos para Andro (y sé que tú sabes de familias griegas). Los tomaré en cuenta, si primero no tropiezo con alguna de las que no hablé anteriormente. Ya te contaré.

    Por cierto, que conste que no pensé en ese Titanium, por más congalero que se escuche. O al menos eso creo.

    Mi querida amiga Cata, también es buena idea eso de Maki. Pero estoy de acuerdo contigo, tengo que expiar mis culpas con Manuela y espero que no me vaya tan mal. Eso sí, habrá material de sobra para seguirme autoflagelando.

    Oye, te leo y no me parece que escribas como Jack habla. Aunque, a decir verdad, nunca he escuchado a Jack. No, ya en serio, tienen detalles en común, pero tú tienes un estilo propio.

    Master, no te pongas violentooooo. Sólo para que no tengas problemas, ya modifiqué el móndrigo cuadrito para que Manchester salga completo. Y tienes razón, así no se hacen las cosas. Ya pues.

    Y sí, evidentemente la buena piedrita se daría cuenta inmediatamente. Pero bueno, hay que hacerle al cuento. Me han puesto a pensar con el asunto de la griega, ya les contaré qué onda con ella. Y no, no espero tardarme dos años en meditarlo. Espero.

  5. Mi vida no era ni la mitad de divertida antes de tener este sistema antispam. Es sencillo, fácil de mantener y ajustar para cualquiera que tenga rudimentos de programación, y muy modificable. Yo me quedo com mis palabras de menos de 9 caracteres y asunto arreglado, pero es porque soy muy flojo. Si modificara el antispam de Cuarentaydos, lo más probable es que terminara con palabras antispam extraordinariamente largas, y para muestra varios botones:
    supercalifragilisticoespialidoso
    acidoacetilsalicílico
    anticonstitucionalmente
    electroencefalografistas
    esternocleidomastoideo
    pneumonoultramicroscopicsilicovolcanoconiosis
    hipopotomonstrosesquipedaliofobia
    electroencefalograficamente
    dimetilaminofenildimetilpirazolona
    pentakismyriohexakisquivoletrascosiohexcontapentágono
    Parangaricutirimícuaro (Michoacán)
    Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwyllllantysiliogogogoch (País de Gales)
    Taumatawhakatangihangakoauauotamateapokaiwhenuakitanatahu (Nueva Zelanda)
    Agradezcan que no quiero modificar mi antispam, pero les dejo la idea a ver quién es el guapo que la implementa…

  6. Por cierto, hipopotomonstrosesquipedaliofobia es el miedo a pronunciar palabras largas…
    ¡El cual evidentemente no padeces, mon ami!

    Por cierto, modificar el cuadrito ése resultó bastante fácil. Verdaderamente buena tu recomendación de este anti-spam, funciona excelentemente y, lo que es más importante, es muy divertido.

    Ahh, pero insisto que el titanium no era el que tú pensabas.

  7. No es por ponerme necio, pero juro que no es el mismo Titanium. En Querétaro nunca ha habido congales de categoría. Eso sí, admito que llegué a tener cuenta en un bar que se llamaba el Rafaello’s, cerca del río en Querétaro. ¡Qué tiempos aquellos!

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