Mudanza

De este modo yo recelo
morir deste mal extraño,
pues se aúnan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.

¿Quién mejorará mi suerte?
¡La muerte!
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
¡Mudanza!
Y sus males, ¿quién los cura?
¡Locura!

Dese modo no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.

Siguiendo el consejo (o más bien en contra de él) del maestro Cervantes, este fin de semana hay mudanza. Por si fuera poco todo el relajo que he traído en las últimas semanas, decidí cambiarme de casa. Así que hoy dejo Opal Gardens, mi casa por un poco más de un año, por un departamento en el histórico barrio de Hulme, donde estuvo el primer taller de Rolls-Royce antes de que se mudara a Derby.

Esta semana comenzó con una buena sesión de 30 horas en Grenoble. Afortunadamente pude probar todas mis muestras y parece ser que tengo buenos datos para analizar. Al menos ese experimento ya salió y me siento mucho más tranquilo. Pero no tuve tiempo de tomar aire, pues me tuve que ir a Londres el miércoles para visitar la embajada gringa y tramitar mi visa. He de admitir con las orejas rojas de vergüenza que no tenía una visa para visitar Estados Unidos. Hasta eso, me fue bien, a pesar de que me percaté que estaba silbando “Hasta Siempre” de Carlos Puebla cuando esperaba que me entrevistaran. Maldita canción, se me pegó por alguna razón desconocida.

Lo que importa es que me dieron la visa, por un período limitado al tiempo en que voy a ser estudiante en el Reino Unido. Al menos podré ir al congreso de la MRS en Boston, si es que termino a tiempo mi presentación claro está.El sábado desperté con la noticia de que finalmente las divas del ajedrez mundial se habían puesto de acuerdo y unificaron el título mundial después de 13 años de separación entre la PCA y la FIDE. Todavía en este match hubo acusaciones de Topalov en contra de Kramnik, diciendo que el último se pasaba demasiado tiempo en el baño y que seguramente ahí alguien lo asesoraba o recibía inspiración divina de otra forma. A pesar de todo, Kramnik venció en el tie-breaker y es el nuevo campeón del mundo. Como están las cosas, espero de verdad que no salgan de pleito en el corto plazo.

Pero divago, después de ver la noticia del campeonato de ajedrez, me enfrenté a la imperiosa necesidad de empacar todo el mugrero de mi chiquerito para llevármelo convenientemente. Ahí me di cuenta de los inconvenientes de comprar libros sin pensar en la mudanza.

Libros varios

Cuando llegué a Inglaterra sólo traía el libro de Britain que me regaló Jane. Después, cortesía de Jack, me llegaron 6 libros más. Martha y mi papá me regalaron otros dos y el de The next 50 years fue mi regalo de cumpleaños de la banda de acá. Mónica me regaló The Napoleon of Notting Hill, mientras que Sexperiencias de Milena lo pedí desde la casa del libro en España. Los cómics los compré en el centro y los demás han sido compras en estaciones de tren justo antes de salir a algún lado. Ahora, por supuesto, el problema es llevarlos de aquí al nuevo departamento sin que se hagan pedazos.
Me puse a buscar opciones para que el cambio fuera lo menos pesado (literalmente) posible. La renta de una camioneta anda por 100 libras. La renta de un coche, unas 70. Tres viajes en taxi no pasan de 30. 6 viajes en camión apenas serían 8 libras. Ni modo, habrá que dar vueltas de un lado a otro, como pinacate (al cabo que el color ya lo tengo).

La verdad me da gusto salir de Opal Gardens. Estuve a gusto todo el año que viví aquí, pero ahora que comenzaba el segundo año ya no era lo mismo. Supongo que no ayudó el hecho de que me la he pasado de viaje y no he podido conocer a mis flatmates. Estoy emocionado por el cambio, creo que será para bien. El mes que sigue se ve un poco más relajado y espero poder volver a publicar regularmente. Espero.

Darth Tradd

Opal Gardens

Manchester, UK 

4 thoughts on “Mudanza

  1. “¿Si tú te vas, qué será de mí?” tarareaba yo cuando saqué mi primera visa gringa como niña grande y sin que mediara la influencia diplomática de mi papá. Bueno, te veo mudándote y me pregunto cómo le voy a hacer yo para mudarme cinco veces en Québec. Yo creo que voy a vender todo y comprar cosas nuevas.

    Ojalá que tu nueva casa te guste más que la anterior. Bye.

  2. Pues sí mi querida Cata, es una lata esto de mudarse cuando uno está en otro país y lejos de la familia para que le ayude a uno. Sin embargo es una experiencia interesante y es una buena oportunidad para deshacerte todas las cosas que no te atrevías a tirar y que eran basura, sin duda.

    Gracias por los buenos deseos, la casa me está gustando mucho en realidad.

    Saludos!

  3. Masselotage? Mil disculpas, mi estimado master, pero ahora sí no te entendí. Yo creo que son cosas ya de mi edad avanzada. Hoy cuando salí de la casa, mi flatmate tenía visitas y una de ellas le preguntó: ¿Y a poco tu flatmate también es estudiante?

    Schiale.

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