Aftermath

farsante

Estuve preocupado esta semana por la presentación que tenía que dar en el congreso de la MRS. Todavía el viernes en la noche me pasé casi hora y media con MP, mi asesor, discutiendo detalles de la presentación. MP le hizo relativamente pocos cambios: Del total de 15 diapositivas, la única que se salvó de alguna modificación fue la primera, que contenía el título del artículo.Pero vayamos por partes. Cuando por fin terminé de revisar mi presentación el viernes y me fui a hacer mi maleta y a planchar camisas, pues no tenía ni una. A eso de las 3:00 de la mañana por fin terminé y me preparé para dormir un par de horas, pues quería estar en el aeropuerto a las 6 de la mañana. En efecto, llegué muy temprano al aeropuerto de Manchester, donde la amable gente de American Airlines me recibió:

– ¿Hace cuanto hizo su maleta?

– Hace unas tres horas.

– ¿En serio?

– Sí.

– ¿Cuánto tiempo durmió?

– Como dos horas.

– Ehh… que tenga buen viaje.

-Gracias

Puedo decir que Boston me ha sorprendido favorablemente. La verdad, es una ciudad agradable, con una vida cultural muy activa y una cantidad increíble de hispanoparlantes. No sé cuál sea la proporción, pero puedo decir que en todos lados he encontrado alguien que habla español. Lo cierto es que mi rara mezcla de acentos entre inglés de Manchester y español de Querétaro ha hecho que la mayoría me mire con extrañeza y me pregunte de dónde soy. No se sorprenden de que sea de México, pero me dicen que hablo “raro”, lo que sea que eso signifique.

El congreso de la MRS resultó interesante, algunas de las presentaciones a las que asistí me dieron algunas buenas ideas. Por supuesto, me moría de nervios pensando en mi presentación el miércoles a las 2:30 de la tarde. Tanto así que no pude dormir bien la noche anterior. De hecho, ahora que lo pienso, soñé que perseguía a una ex-compañera de trabajo (allá en Querétaro). Lo bueno fue que la alcancé, lo malo fue que cuando desperté, ella no estaba ahí. Ultimamente me preocupa mi salud mental.

Los nervios me siguieron acosando (y el tráfico de la Massachusetts Avenue) y llegué con poco tiempo antes de mi presentación, por lo que no pude comer. Con un Snickers (MR) entre pecho, espalda y lonjas, me lancé a la aventura. Debo añadir que había estado practicando tantas veces que me preocupaba cada vez más que se me olvidara todo.

Ahh, pero la fortuna no me abandona. Dos pláticas antes de la mía, pasó un japonés que cometió el grave error de aprenderse todo de memoria. Por supuesto que se le olvidó todo y el ritmo de su presentación fue lamentable. Creo que los únicos que no cabeceamos éramos los que seguíamos de él.

Después pasó un alemán que hizo un trabajo similar al mío. Digamos que utilizó la misma técnica de caracterización, pero él le hizo tratamientos térmicos a su muestra, mientras que yo la probe mecánicamente. Finalmente, llegó mi turno. El chairman me presentó con mucha emoción:

– A continuación el Dr. García-Pastor nos presentará su plática titulada … (sigue nombre extraño y enigmático)

– Gracias Profesor, pero todavía no soy Doctor.

– Muy bien, adelante (con todo el estilo de que me vale que seas o no seas, no me interrumpas.)

Así que me lancé al ruedo, el salón estaba relativamente lleno y comencé probando el nivel de mi voz. Cuando sentí que podía despertar a la mayoría me sentí tranquilo y me dediqué por unos 12 minutos a despepitar mis resultados.

Me preguntaron poco, lo cual parece indicar que me entendieron menos. Sin embargo, me siento tranquilo. No sólo cumplí con el compromiso, siento que lo hice aceptablemente bien (sobre todo considerando que el japonés sentó precedente de una plática aburrida y sosa).

Me quedan un par de días en Boston. Podría seguir el consejo de la amiga Grimalkin e ir al Museum of Fine Arts, suenan muy interesantes sus exposiciones. Sin embargo, creo que antes vagaré un poco por el MIT. Llevaré un libro conmigo, así podré decir que estudié en el MIT (¡gracias, Jack!).

Al menos, podré dormir sin tener ese tipo de sueños donde persigo ex-compañeras de trabajo. Maldición…

Darth Tradd

Hotel@MIT

Cambridge, USA

Opdeit: Cuando publiqué el post, algo se retorció en las tripas de la plantilla e hizo un batidillo (MR de las industrias Wayne) de la página. Luego la compongo.

Opdeit del Opdeit otro: Ya quedó, supongo que nadie se dio cuenta y si no fuera por estas líneas sin chiste, no quedaría constancia del error. Todo tiene una utilidad en este mundo.

3 thoughts on “Aftermath

  1. Yo todavía veo rara tu plantilla, pero lo bueno es que no me importa. Me da gusto que hayas sobrevivido al congreso que el Monstruo de Espagueti Volador sabe que lo único más difícil que presentar una ponencia en un congreso es organizarlo. Yo sé de eso.

    En fin, doctor García Pastor, yo ya me estoy preparando mentalmente para mi propio doctorado, que es el 18 de diciembre ante los doctos doctores del doctorado en Historia del Mundo Hispánico de la Universidad San Pablo CEU. Si te digo que estoy hecho un manojo de nervios estaría mintiendo. En realidad ya no me queda ninguno. Y mi tesis de “La formación del actual Estado Mexicano: análisis de los gobiernos mexicanos del Siglo XIX” que me costó tanto trabajo hacer y que no podré publicar por su alta especialización, ya está lista e impresa en pasta dura y con letras de oro.

    Ya hablaré de ello en mi blog, que para eso lo tengo…

  2. Jack, pues que te vaya excelentemente en tu defensa. Desde la Francia te mandamos todo el apoyo moral: Allez les blues!!

    Por cierto, luego me pasas un pdf de tu tesis. Prometo darle una leída y hacer comentarios al calce y al descalce.

  3. Hasta crees que la tengo en PDF…

    El desgraciado texto ha sufrido tantos cambios que lo único que queda original es el nombre del autor… y todavía tengo mis dudas. Ya veré si puedo capturar todos los cambios ya que regrese de Madrid… entonces, y sólo entonces, lo liberaré bajo licencia CC.

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