Coffee Coconut break

La semana pasada tuve una reunión con Mulan y sus secuaces, tras de la cual salí con la siguiente lista de pendientes:

– Analysis of the previous experimental results, especially the lattice strain data.
– Ask for the previous neutron data.
– Cyclic loading experiments, trying to find any sign of hysteresis.
– SEM In-situ loading experiments using image correlation analysis.
– SEM/ECCI in-situ loading experiments.
– Tomography analysis of tested samples.
– Analysis of tomography results.
– Think about having some kind of simple device to use in the in-situ measurements
– Texture analysis on the high energy XRD results
– Start collecting images from analysed results (for eventual papers).
– Corrections on first year report
– Report for diffraction experiment

Y todavía tengo que terminar por ahí un modelo de la deformación de mi aleación y seguir leyendo artículos.

En medio de todo esto, recibí un mensaje de Mr. Darcy, invitándome a comer a su lab. Cuando llegué, me enteré que su última idea es utilizar fibras de coco como precursoras de sus materiales microporosos. La idea era entonces ayudarle a partir los cocos y comérnoslos para no desperdiciarlos y así él conseguir el material necesario para sus experimentos. Para ello nos invitó a varios compañeros de su lab y a mí.

(Paréntesis: Mr. Darcy está haciendo su doctorado en Ingeniería Química, especializándole en desarrollar materiales microporosos que tendrían un eventual uso como jaulas químicas para atrapar metales pesados y otros contaminantes de aguas residuales)

El asunto es que Darcy consiguió, por módicas 1.50 libras, 3 cocos de tamaño regular. Así que nos dispusimos a vaciar la leche de los cocos, con certeras perforaciones en la zona precisa (parte del diseño inteligente, dirían algunos). Estaba divirtiéndome viendo a Darcy sufrir con la partida de los cocos cuando apareció Chayway, un amigo de Thailandia. Con la habilidad de un coquero acapulqueño (sin relación con la cocaína), Chayway partió los 3 cocos con unos cuantos golpes de unas pinzas de presión, sosteniéndolos en la mano. No nos permitimos impresionarnos mucho con su habilidad y nos dispusimos a comernos los cocos con bastante limón y Tajín.

Después de un rato, quedaba el asunto de la leche de coco. Teníamos un poco más de medio litro disponible y pocas ideas.

– Propongo que compremos ginebra- dijo Darcy.
– ¿Tal vez Vodka?- sugirió Chayway.
– Yo no tomo, son apenas las 2 de la tarde – terció Nydia, una chava española también invitada a la cocada.
– Nada de eso, compañeros, denme 10 minutos y cinco libras y traeré la solución. -dije yo con mi aplomo di’ombre de verdad (al estilo comercial de Patrick’s de los 80)

Obviamente me dieron los 10 minutos, pero no las 5 libras. Creo que temían que huyera con ellas. Aunque con 5 libras, no creo que hubiera podido conseguir a ningunas “ellas” que huyeran conmigo. A los 8 minutos volví armado con una bolsa de una tienda cercana.

– ¿Qué habéis traído? – curioseó Nydia.

Del fondo de la bolsa plástica extraje dos contenedores. Uno de vidrio y otro del famoso estilo Tetrapak (R).

– Matarratas.
– ¿Matarratas? ¿Pero qué coño te has pensado?
– ¿Qué es eso de matarratas? – Darcy se veía un poco preocupado.
– Tranquilos, es Bacardí blanco. Lo de matarratas es de cariño.
– Ahhh- suspiraron con alivio todos.
– ¿Y el jugo?
– De piña, por supuesto. Vamos a hacer unas piñas coladas de poca.

Y sí, con la leche fresca de coco, el jugo de piña marca genérica y el pomito de 200 ml de matarratas, armamos unas piñas coladas dignas de un mejor verano.

– Pues te han quedado buenas las piñas coladas, ¿eh? Fresquitas y ricas y mira que yo no tomo – me dijo Nydia entre risas.
– Me tienes que dar la receta, – me pidió Chayway – este coctel no lo conocía. ¿Lo habías hecho antes?
– No, se me ocurrió ahora mismo – mentí con falsa modestia.
– I’m impressed.

Lo que nos faltó fue el sol, este verano ha sido terriblemente lluvioso. El año pasado estuvo delicioso, sin embargo ahora el sol ha brillado por su ausencia. Pero bueno, tal como dijo Lennon en I am the walrus:

Sitting in an English garden waiting for the sun.
If the sun don’t come, you get a tan
from standing in the English rain.

Luego me enteré que Lennon escribió esta canción estando hasta arriba con LSD. Ya decía yo que la lluvia inglesa, aunque ácida, no bronceaba.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

2 thoughts on “Coffee Coconut break

  1. ¡Salud, compadre! Al rato me doy una vuelta por tu tugurio para felicitarte por una mudanza más este año. He tenido a mi jefe cuidándome toda la semana y no he podido navegar como Dios manda.

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