Por fin, el verano

El verano, finalmente, ha llegado a Manchester. Después de semanas de lluvia, hoy por fin disfrutamos de un poco de sol. La temperatura no es la ideal y más parece octubre que julio, pero al menos hay sol. Hay poca actividad en la oficina (y en la ciudad en general), mucha gente está de vacaciones y sólo quedamos unos pocos estudiantes de doctorado y postdocs con poca vida social.

Manchester, como lo dije antes (creo), es una ciudad de estudiantes. La Universidad de Manchester (UoM) es la más grande del Reino Unido en cantidad de alumnos. Más de 40,000 changuitos (y changuitas, como diría Fox) de todas nacionalidades, tipos y pelajes andamos por estos lados (y hacemos que la Universidad gane más de 600 millones de libras anuales). Pero Manchester es sede de otras dos universidades grandes. La Universidad Metropolitana de Manchester (MMU), que está literalmente pegadita a la UoM alberga a 21,000 estudiantes de tiempo completo y otros 10,000 de tiempo parcial. Otra más, un poco más alejada del centro (pero no mucho), la Universidad de Salford (SalfordUni) tiene unos 19,000 estudiantes más.

Una rápida suma nos dice que durante los períodos de clases, hay unos 80,000 estudiantes pululando por todo Manchester. Así que a la hora de la comida, por ejemplo, se pueden encontrar largas filas para comprar un kebab, un sandwich de subway o un humilde fish and chips. Lo mismo pasa en los supermercados, los bancos, los pubs, los bares y demás servicios básicos.

Y claro, ahora que es verano y casi todos los 80,000 changuitos (y changuitas) han regresado a sus lugares de origen, la ciudad está tranquila soleada y hasta hay espacio en los soleados parques para sentarse. Y, por supuesto, ahora estoy encerrado, mandándole unos diseños de unas piezas a Mulan, mientras dejo escapar este valioso clima. (Suficiente queja, ya me voy.)

(A la mitad de escribir esto, me entero que Ingmar Bergman, el director de El Séptimo Sello, ha fallecido. Curioso, ahora que acabo de ver una de sus películas más famosas.)

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

4 thoughts on “Por fin, el verano

  1. Es que eres como el angel de la muerte, compadre… que por acá es identificado con un gato llamado Oscar, que vive en un asilo para ancianos y a quien no se le va uno vivo. Si el desgraciado gato se queda junto a tí, es que vas a colgar los tenis. Y eso significa que los médicos y las enfermeras tiene tiempo de avisar a los familiares, al capellán y a los de la funeraria para que lleguen antes de que el tráfico se ponga más pesado… Qué asco de generación.

  2. Jack, estoy comenzando a creer eso del ángel de la muerte. Lo que es muy cierto es que no se me quita lo salado. Un bacalao se queda insípido a mi lado. Más detalles en el siguiente post.

    Grimalkin, querida amiga, eso de verdad me preocupa. Espero que aún así podamos ir al cine en alguna ocasión. Eso no cuenta como ver películas en tándem, ¿verdad? Besto.

    Farfallina, es cierto que cuando la temperatura supera los 40 grados no es nada agradable, pero en una ciudad como Manchester, que parece estar siempre envuelta en nubes y lluvia, un poco de sol siempre es apreciado. Saludos y gracias por el comentario.

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