Time is ticking…

Mientras disfruto una preciosa (y rara) puesta de sol en el tren de regreso a Manchester, voy tratando de escribir esta entrada en mi sufrida laptop. Estoy sentado en la llamada Quiet Zone. Dicha área, ubicada normalmente en el vagón F de los trenes Virgin, se usa para atraer incautos. Se supone que en ella está prohibido usar el celular, hablar en voz muy alta, tener niños llorando (sólo se permite dar a luz a carcajadas) y en general hacer ruido. La idea es que el pasajero se relaje un poco durante el viaje. Pero claro, siempre hay gente dispuesta a arruinar las mejores intenciones. Desde que salimos de Birmingham, una señora con dos niños muy pequeños y traviesos se ha venido peleando con un señor que le ha venido reclamando que está haciendo demasiado ruido. Su discusión es mucho más molesta que el llanto de los niños, pero bueno. Yo me puse mis audífonos y prefiero escuchar a los Angeles Azules (Suelta… el listón de tu pelo…) antes que a ellos.

También hoy sobreviví sin tener que hacer uso de la piedra. Fue un día muy largo con muchísimos detalles que retrasaron el inicio de los experimentos. Estábamos listos para comenzar a las 10 de la mañana cuando, al tratar de abrir la compuerta del rayo de electrones, no escuché funcionar la electroválvula.

Mulan: Bueno, lo prendo, ¿no?
Yo: No, espera no escuché funcionar la electroválvula.
Mulan: ¿La qué?
Yo: La válvula que controla la última compuerta del microscopio.
Mulan: ¿Qué?
Yo: The screen that blanks the beam…
Mulan: Blanks?

(5 minutos después)

Mulan: Ahh, ya entendí.
Yo: Hay que ir a ver al técnico.
Mulan: Eso me hubieras dicho desde el principio.

(Tras 10 minutos de revisión primaria.)

Técnico: ¿Oyen ese silbido?
Mulan, Yo: Sí.
Técnico: Hay una fuga, tengo que destapar el microscopio.

(Al cabo de media hora)

Técnico: Esa manguera tiene una fuga. Miren.
Mulan (metiendo la mano como si supiera lo que hace): Oh, cierto.
Yo (Viendo la tensión de alimentación del microscopio: 440 V): Mulan, no metas la mano así.
Mulan (sin sacar la mano): ¿Por qué?
Técnico: Ten cuidado, todo aquí adentro está vivo.
Mulan (sin sacar la mano): Ahh.
Técnico: Me va a llevar al menos una hora arreglarlo.
Mulan, yo: Ok.

(2 horas después, durante las cuales casi me leí completo un librito medio raro {once upon an ice age} que me encontré en la oficina de Mulan. Es una novela donde los humanos primitivos se comportan como ingleses de la posguerra mientras descubren el fuego, el curtido de las pieles y la música. Bloody british humour, lo peor es que ya me causa gracia.)

Mulan: Pues vamos a comer, ¿no?
Yo: Va.

(Transcurrieron 3.6 kilosegundos.)

Técnico: Ya quedó, pero ahora hay que esperar a que el vacío llegue a condiciones de operación.
Yo: ¿Cuánto crees que tarde?

(Otra hora más tarde.)

Mulan: Ya son las tres y apenas vamos a empezar.
Yo (con una mueca): ¿En serio?

(1 hora después.)

En la pantalla del microscopio aparece el siguiente mensaje: “Perform flashing procedure immediately“.

Yo: Vamos por el técnico, esto ya tronó.
Mulan: Síp.

(Pasados 3 minutos y una excursión por las tripas del edificio.)

Yo: ¡Este edificio es un laberinto!
Mulan: Sí, ¿verdad?

(Entramos a la oficina del técnico)

Mulan: Tenemos un problema, aparece un mensaje que dice algo de “Perform flushing immediately
Yo: Jajaja.
Mulan: ¿Qué te pasa?
Yo: Nada, nada. Así me da por reírme a veces. (Ni modo de ponerme a explicarle lo de flushing/flashing)
Técnico: Adelántense, los alcanzo en 5 minutos.
Yo: Voy a pasar al baño, Mulan, te alcanzo en un minuto.
Mulan: Ok.

(Tras una rápida escala técnica y un auténtico flushing.)

Yo: A ver, salimos por aquí y dimos vuelta a la izquierda, entonces ahora es a la derecha. Ah, caray, esta oficina no estaba hace rato. No, no, es que di mal la vuelta. A fuerzas, ahí está la escalera, la bajamos y ya.

(1 minuto después.)

Yo: No, ésta es la planta baja, pero aquí no está el microscopio. Entonces la vuelta sí era por ahí. Vamos de nuevo a subir la escalera.

(90 segundos más tarde [subir siempre es más tardado])

Yo: Ahh, aquí está el elevador que pasamos, pero no usamos. Si lo tomo y voy a la planta baja, a wilson que salgo a donde estábamos. Bajaaaaaaaan.

(Medio minuto transcurrido.)

Yo: Y luego vuelta a la derecha y… No me chin… ¿Otra vez la misma escalera? Me recargo en la pared con este mugroso edificio. Pues ni modo, de nuevo para arriba.

(Angustiosos 10 minutos pasaron y por el cielo pasó un aeroplano.)

Yo: Pero no le voy a dar el gusto de hablarle al celular para que se burle de que me perdí. Así me tarde otros 10 minutos en salir de aquí, no le voy a decir nada. A ver, esta plantita enfrente de este poster ya la he pasado como 20 veces, pero ahora voy a dar vuelta al otro lado. Y claro, aquí está la escalera que quería desde un principio. Pero es que todas están igualitas, ¡carajo!. No, aquí ya conozco… ¡Sí! Ab ovo, por aquí decía yo desde un principio. Ahí está el chinga’o microscopio.
Mulan (sonriendo): ¿Te perdiste?
Yo (fingiendo indiferencia, pero sintiéndome aliviado de haber llegado): Psé, un poco.
Mulan: Yo también me perdí cuando recién llegué a la Universidad. Me tardé casi media hora en llegar desde donde te dejé hasta mi oficina.
Yo (con sonrisa de mal de muchos, consuelo de tontos): Ahh, bueno. Entonces no era yo…

(Después de 30 minutos)

Mulan: Voy a hacer una marquita aquí en la pantalla para volver a alinear este boruro si la muestra se mueve durante la prueba de tensión.
Yo: La pantalla tiene otra pantalla de plexiglas encima, asegúrate de siempre verla desde la misma posición o vas a tener un error de paralaje (¿paralelaje?)
Mulan: What?
Yo: Has tu marca, pues.

Por fin, cerca de las 6 de la tarde, terminamos. A pesar de los problemas, creo que es la primera vez que Mulan y yo pudimos trabajar bien. Al final del día los dos estábamos contentos por las imágenes obtenidas y porque creemos que tenemos resultados suficientes para analizar durante el próximo mes. Nos despedimos muy bien y amenazamos intentar otra sesión similar de EBSD, ahora en Manchester. Tras llegar a la bulliciosa estación de New Street (es muy, pero de verdad muy confusa) llegué al tren desde donde escribo esto. Por cierto, mientras lo hacía, el señor que le reclamaba a la señora de los niños se hartó y se cambió de vagón. Esto me permitió adueñarme de su lugar, que está convenientemente situado frente a una mesita, lo cual facilitó mucho la escritura y por eso me extendí tanto.

Darth Tradd
A bordo de un tren Virgin
En algún lugar entre Wilmslow y Stockport, UK

3 thoughts on “Time is ticking…

  1. Indeed, mon amie. Acabé usando kilosegundos demasiado pronto. Besto.

    Pues eso, Marthita, quería limpiar el microscopio electrónico con medios poco ortodoxos :D. Un abrazo.

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