Sacaremos a ese Wei de la barranca…

En la penca aguamielera, Federico dormitaba
y los bueyes y las vacas se fueron a la cañada.
Por la tarde el buey más grande les faltaba
y su compadre a buscarlo se ofreció.

A partir de hoy, hay un Wei menos en la oficina. Mi buen amigo Wei Li consiguió trabajo en Rolls, pero primero tiene que irse a la China para tramitar su permiso de trabajo. Así que la buena banda de Materiales decidió hacerle una fiesta de despedida como Dios manda y para tal fin acabamos en el lugar de los grandes eventos: el Sandbar.

Los del ejido se ofrecieron a ayudarles
y al momento muchos hombres se juntaron
palos, reatas y uno que otro buen caballo
y todos juntos se fueron a la cañada.

El sandbar es un pub que está enfrente de nuestro edificio. Nos gusta ir ahí por muchas razones. Primero, está muy cerca: sólo hay que cruzar la calle y ya. Además, tiene una gran variedad de cervezas de todo tipo y origen. De hecho, es difícil encontrar cervezas de marcas comerciales grandes. Eso sí, se pueden encontrar cervezas locales, como Blond Witch y All-Saints, e importadas y poco conocidas, como Tusker y Fransizkaner. Por si fuera poco, es un pub muy poco frecuentado por clientela joven (en particular hoodies, scallies y chamacos con ASBO’s), así que los ancianos de posgrado podemos ir ahí a platicar sin tener que soportar a la imberbe juventud (qué viejos estamos…)

Los del gobierno del estado, preocupados,
decidieron ayudar en el rescate,
con cadenas, garruchas y malacates
todos cantando montados en su tractor.

Y sí, hay fotos de esa fiesta de despedida. Susane, la amiga que me agarró a bitacorazos el otro día, estaba viendo las fotos hoy y me encontró un parecido que no sé si me acaba de convencer.

Juzguen ustedes mismos. Aquí estoy yo, junto con Wei.

Y aquí está Wallace junto con Gromit.

Sí, lo admito. A lo mejor se me pasó la sonrisa de huitlacoche. Pero no estoy tan calvo y a Wei, en todo caso, le faltan las orejas. La gentil Susane, mientras tanto, tuvo a bien imprimir ambas fotos y pegarlas aquí en la oficina. La perdono nada más porque me cae bien.

Sacaremos a ese buey de la barranca,
sacaremos a ese buey de la barranca,
sacaremos a ese buey de la barranca,
de la barranca sacaremos a ese buey.

En otras noticias, este fin de semana fuimos a Chatsworth, pequeña propiedad de los duques de Devonshire. Nos la pasamos muy bien, incluso acabé bailando al compás de un cilindro. No, no era un cilindro cualquiera, era un organillo, vaya. No, no bailé con el cilindrero. Y tampoco con el changuito que cobraba. Y no, no bailé solo tampoco. Bailé con la muchacha que nos llevó hasta allá. ¡Qué desconfiados se han vuelto! Luego subo las fotos. El asunto es que cuando ya nos íbamos encontramos un pobre señor que trataba de desatascar su coche (sí, mucha lluvia por acá). Uno de los tailandeses que iba con nosotros dijo que teníamos que ayudarle. Ni modo, fuimos y nos posicionamos para empujar. Entre cuatro fuertes mozos bueyes de carga, no nos duró nada el atasco. Estaba yo muy feliz y sonriente de haber hecho mi buena obra del día cuando, al voltear a ver a Chayway y a Mr. Darcy, me di cuenta que estaban bañados en lodo y mentando madres. Yo tuve suerte, ni terrón me cayó. Ya saben, hay plumajes que cruzan el pantano y no se manchan. ¡Mi plumaje es de esos! (y tuve la suerte de que el señor girara la dirección para el otro lado).

Hombre y equipo estaban listos en la loma
y Federico ya bien crudo les gritaba,
que el buey estaba en el establo sano y salvo
y todos juntos empezaron a cantar.

Un efecto residual que deja la partida de Wei es que ahora su escritorio estará ocupado por el pirata barbas negras. Barbas Negras es un tipo un poco difícil de tratar. Además, se tiene a sí mismo en muy alta estima y andaba presumiendo que sacó 130 en el test de IQ del Facebook. Por poco se infarta cuando Moath sacó 140. Esperemos que Barbas Negras se domestique pronto y no dé mucha lata o acabaremos cantando no tan alegremente:

Meteremos a ese güey a la barranca,
meteremos a ese güey a la barranca,
meteremos a ese güey a la barranca,
a la barranca meteremos a ese güey.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

3 thoughts on “Sacaremos a ese Wei de la barranca…

  1. Así es uno, G, de repente se cambia el nombre por razones “artísticas”. Saludos.

    Gracias, Aurora. Espero que ahora que regrese Barbas Negras no se haya apropiado de mi silla en la oficina.

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