¡Qué pinche susto!

Hoy me espanté cabronsísimamente. Estoy haciendo unos ajustes a unos picos de difracción de rayos X para mostrarlos mañana en la junta que define el futuro del mundo como lo conocemos de este proyecto. Todo iba bien, pero entonces me di cuenta que la última medición de una muestra coincidía exactamente con la última medición de otra que, en principio, debería ser totalmente distinta. Lo primero que pensé fue: En la madre, confundí las muestras en el experimento. Sí, seguro. Puta, mi jefe me va a agarrar a mentadas. Borré los archivos de los dos últimos fittings y los volví a hacer, poniendo cuidado en no equivocarme al seleccionar el archivo.

Tras unos 20 minutos de pruebas y ajustes me di cuenta que al principio sí me había equivocado de archivo. Ahora mis gráficas tienen sentido. La microestructura D, bien portadita ella, tiene un comportamiento lineal en su red cristalina al calentarla y sigue lineal al enfriarla, llegando al mismo punto donde inició. La LF, caótica ella, se mueve un poco más y no regresa a donde inició. Comportamientos similares a los que encontramos mecánicamente y en textura.

Pero, si es tan latosa la LF, ¿por qué la andamos investigando? Finalmente es muy quebradiza y muy, pero muy anisotrópica. Ah, pero la pequeña LF es muy resistente a altas temperaturas. ¿Muy resistente a altas temperaturas y quebradiza a temperatura ambiente? En efecto, así es la querida amiga LF. La D, por el contrario, es más parecida a un material ingenieril convencional. Confiable, estable, bastante isotrópica y no tan resistente a altas temperaturas.

Es evidente el por qué la señorita LF nos inquieta tanto, ¿verdad? Anisotrópica, quebradiza, voluble, caótica, misteriosa, interesante… Es, en pocas palabras, deliciosamente impredecible. La D, por su parte, es un tanto… aburrida. Pero nos sirve de excelente punto de comparación con la LF.

Creo que ya me hizo mal estar despierto tan tarde, pero apenas pude terminar la presentación. Ya les contaré qué tal me fue en la reunión.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

4 thoughts on “¡Qué pinche susto!

  1. No sé qué sea más preocupante: el hecho de que comprendí todo lo aquí mencionado sin que la metalurgia sea mi área de trabajo, o el hecho de que me entusiasmó leer el texto.

    Saludos cordiales.

  2. Bueno holis de nuevo! entendi ya casi al final (perdon es q soy Lic en informática)pero entendi jaja… no se ni maiz del asunto y luce interesante! wiii q paike leerte tan seguido! kisses 4 U!!

  3. ¿Preocupante, mi estimado V-G-Quoth? Bueno, tal vez un poco, pero créeme que es un halago que te haya entusiasmado este texto. Un abrazo.

    Qué bueno que le entendiste, mi querida Mariana, pero mejor aún que te parezca interesante. Llevo un poco más de dos años con estos asuntos y lo sigo disfrutando. Un beso.

  4. Las palabras tienen un raro efecto en mí; son como mi kriptonita. Pero en lugar de debilitarme como la kriptonita verde producen efectos raros, como la kriptonita roja. Por eso no pude resistirme a escribir este comentario, simplemente porque la palabreja anti-spam que apareció fue Titanium, y, caray, en ese antro pasé tantas horas de felicidad…

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