Volviendo a la (a)normalidad (2)

Se llegó la fatídica fecha del 12 de diciembre, cuando tenía mi entrevista para renovar la visa en la oficina de Border Agency ubicada en Liverpool. La cita era a las 10 de la mañana y me pedían estar una hora antes, así que llegué como a eso de las 8 y media a Liverpool. Encontré la oficina sin muchos problemas y, como llegué temprano, me pasé a un Starbuck’s de los que abundan a echar un café. Se llegó la hora y me fui a formar porque, para entonces, ya había fila afuera del edificio. Pasé por el arco detector de metales y lo único que me pidieron fue que apagara el celular.

En el primer mostrador me indicaron que tenía que seguir la línea amarilla que estaba convenientemente impresa sobre la alfombra. La seguí e iba yo muy maravillado por la eficiencia británica cuando, al abrir la puerta donde terminaba la dichosa línea amarilla, me recibió un grito.

– ¡Disculpe! ¿Viene usted a entrevista? ¿Tiene cita?

Me dirigí hacia la fuente de la voz, una muchacha con rasgos orientales.

– Sí, buenos días, a eso ven…

– Papeles, por favor.

– Aquí los tie…

– Sáquelos del folder.

Le entregué un poco nervioso mis papeles, ya que sus gritos me estaban alterando un poco. Con cara de huelepedo (que diría mi abuelo) la changuita se puso a revisar mis documentos.

– Sus estados de cuenta no están completos – me dijo con una mueca.

– Sí, faltan un par de hojas, pero el saldo está claramente mostrado en la…

– No importa, sus estados de cuenta no están completos.

– Pero mire, yo le puedo mostrar…

– No estoy aquí para leer sus documentos, sólo para ver que los traiga completos y no lo están.

– ¿Hay alguien más con quien pueda consultar esto?

– No, no se trata de eso. Ya se lo dije: Mi trabajo es ver que traiga sus documentos completos y no lo están. Si quiere pagar, por mí pague, pero lo más probable es que no le demos la visa. En el mejor de los casos su caso se irá a Croydon (en Londres) para su análisis detallado y eso tarda fácilmente 9 semanas. Pero como le dije: Si quiere usted pagar, by all means, pague.

Imagínense mi sorpresa, coraje y hasta náusea. La condenada vieja me dijo todo eso con un tono tan arrogante y una mueca tan despectiva, que entonces comprendí porque todo el mobiliario en la oficina estaba encadenado al piso. Agarré mis papeles y me fui a sentar, considerando qué hacer. Después de un par de minutos tomé mi decisión y fui a pagar. Cuando llegué a la caja iba ya a la defensiva, esperando encontrarme con gente tan desagradable como la changuita del inicio. Para mi sorpresa, a partir de ahí todo fue mejor. Pagué, luego pasé a otra revisión, después me tomaron las huellas digitales y al final me dijeron que me sentara a esperar a que el cónsul me llamara. Para colmo de males, la estancia estaba llena a reventar y el único asiento disponible era, como si fuera una burla, el que estaba enfrente de la vieja mal atendida por su marido/novio/quiupi.

Durante casi una hora, desde ahí la vi maltratar a toda la pobre gente que llegaba. Si algo le tengo que reconocer es que no discriminaba, trataba igual de mal a ingleses y extranjeros. Finalmente llegó mi turno y pasé con el cónsul.

El cónsul, un tipo muy amable, revisó mis documentos con cuidado y me señaló que, en efecto, tenía algunas hojas faltantes de mi estado de cuenta. Le expliqué que seguramente las había perdido cuando revisaba las cuentas con mi flatmate. El dijo que lo entendía pero que dado que como estudiante no tenía derecho a recibir beneficios del gobierno, era importante que estuvieran completos, porque ahí podría estar escondiendo esos beneficios. Me dijo muy amablemente que tendría que consultarlo con su jefa porque él no tenía suficientes elementos para tomar una decisión.

Después me señaló que no traía la revisión de seguridad de la comisión de antiterrorismo. Le mostré las instrucciones que seguí para llenar mi solicitud donde claramente decía que yo no la necesitaba. El me respondió mostrándome la página de su manual que decía lo contrario. Segunda pregunta para mi jefa, me dijo.

Luego llegó al asunto de la manutención. Mi beca de Conacyt se termina en marzo, pero tengo mis ahorros y una carta de mi asesor donde dice que él me apoya. El cónsul me dijo que, si se siguen las instrucciones al pie de la letra, debería darme una visa por el tiempo que Conacyt me apoya y luego debería tramitar otra cuando la beca se terminara. Tercera pregunta para mi jefa, añadió.

Se puso entonces de pie y me dijo: Pónte cómodo, creo que me voy a tardar al menos 20 minutos. Veo complicado tu caso, pero a ver qué dice la mandamás. Se fue y yo me quedé a esperar con resignación. Estaba yo sacando el libro que había llevado para pasar el rato (Breakfast in Tiffany’s) cuando el cónsul volvió, en menos de 3 minutos.

Con una sonrisa me dijo: Dice mi jefa que sí a todo y que no estemos perdiendo el tiempo con estudiantes que claramente traen todo en orden y que obviamente no son amenaza alguna para el Reino Unido. ¿Te parece bien si te doy la visa hasta el fin del 2009?

No pude evitar hundirme en el asiento mientras suspiraba con alivio. El cónsul me dijo otra vez: ya puedes relajarte, esto ya está aprobado. Después de algunas preguntas adicionales y revisiones de que mi nombre estuviera completo, el trámite estaba terminado. Me acerqué a donde estaba la vieja malencarada y le dije: La visa fue aprobada, señorita. Muchas gracias por sus atenciones. Me dedicó una mirada equivalente a un piquete de alacrán y me dejó ir sin más.

En el capítulo próximo, el que esto escribe pasa las de Caín mientras espera la llegada de la visa.

Darth Tradd

San Juan del Río, Qro.

México

5 thoughts on “Volviendo a la (a)normalidad (2)

  1. Nunca me imaginé que la gente del Seguro Social, diera cursos de atención a clientes en Inglaterra…!!! no cabe duda que en cualquier lugar se cuecen habas… lo importante es que te armaste de la paciencia de santo requerida en estos casos y pudiste tolerar las frigideces del personal… Saludos… !!!

  2. Efectivamente, y por experiencia propia (aunque en mi caso con el gobierno canadiense, que aunque tiene la misma reina es otra cosa) la mayor parte de las veces para que le otorguen a uno la visa no pasa nada pero para esperarla… sufre uno.

    Yo hice mi solicitud don cuatro meses de anticipación, me confirmaron que no se tardaban ni tres semanas en darme mi visa de estudiante y permiso de trabajo, y la mentada visa llegó vía fax cinco días antes de mi viaje… con el nombre de alguien más y mi dirección.

    Al día siguiente llegó otra visa, con el nombre correcto… y una dirección del DF.

    Faltando tres días llegó una visa con el nombre y la dirección correctos… sólo que no los míos.

    Dos días antes llegó un fax que informaba que mientras los números fueran correctos, lo demás no importaba.

    Y no importó, por fortuna, aunque a la hora de solicitar mi tarjeta del seguro social resultó que habían capturado mal mi nombre. Por fortuna la hobbit que me atendió ya sabía cómo se las gastaban en la embajada de México.

  3. Todo eso te ha pasado amigo??? valgame Dios!! que manera de empezar el año!!

    Me recuerda al consulado americano cuando vas a solicitarles la visa, porque son tan intimidantes algunos??? mientras yo veia con cierto temor y con toda la esperanza perdida, como negaban visas, al llegar mi turno esperaba un fuerte rechazo, pero el consul era demasiado joven (y apuesto) y luego de un par de preguntas me aprobo la visa!

    Me da mucho gusto que estes bien, salvo por esos detalles,echale ganas amigo!!!

    Un beso para ti!!!

  4. Ni modo mi estimado, ese es el precio de ser tan feo jajaja pero de verdad que mal plan de la chinita esa que te la hizo de jamón, le hubieras pintado un dedo al salir para poder demandarla ante green peace por agredir animales jajaja

    un abrazote y buen viaje que te sea leve…

  5. Mi querida Dragonfly, en todos lados se cuecen habas. Cuando llegué al Reino Unido pensé que todo debía marchar sobre una maquinaria perfectamente engrasada, pero no. Al menos el asunto se solucionó favorablemente. ¡Saludos!

    Sí, así pasa con todos los trámites burocráticos, ¿verdad, Lord Eggs? Aunque hay veces que la persona del otro lado de la ventanilla es muy desagradable, lo que hace menos tolerable todo esto. Un abrazo.

    Sí, Mariana querida, todo esto me ha pasado. Fueron días muy difíciles, pero salimos con vida de todo eso. Espero ahora sí tener un mejor ritmo de publicación. Un beso.

    Lalete, me pudo haber ido mucho peor. Al menos le pude ir a decir que sí me la habían aprobado, para que ya no diera lata. Un abrazo.

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