Oiga, ¿y esto qué es?

Ya estoy de regreso en las tierras de la cerveza de la tibia, el jabalí en salsa de menta y el té con una nube de leche y sin azúcar. Me la pasé muy bien en los días después del congreso. Me impresionó mucho la comida: anduvimos muy internacionales y en todos los lugares la calidad fue excelente. Tengo que admitir que la comida mexicana es la mejor que me ha tocado probar fuera de México. Muy rica, la verdad.

En fin, se acabaron las vacaciones el viaje de negocios y se llegó el tiempo de regresar. El viaje de regreso transcurrió sin mayores pormenores, pero apenas alcanzamos nuestro vuelo de conexión en Frankfurt. Cuando íbamos bajando, ya estaban abordando. Al llegar a Manchester, me preparé a usar la visa protagonista de post anteriores por segunda vez. El avión iba lleno de hindúes y chinos, así que el Moat me recomendó rebasarlos para que no hiciera tanta fila. A paso veloz dejé atrás a dos o tres familias asiáticas y a un grupo de unas 10 chinas. Fui el primero en llegar a los mostradores de migración.

– ¡Hola! – me dijo el agente de migración – ¿De dónde llegó?

– De Frankfurt, procedente de San Francisco.

– Ajá, ¿ y qué hace aquí?

– Soy estudiante en la Universidad de Manchester.

– Muy bien. Oiga, su visa estampada en el pasaporte ya expiró.

– Así es, pero aquí traigo la nueva visa que apenas saqué.

– ¡Oh! Déjeme verla.

Tras un minuto de cuidadosa inspección, el agente prosiguió

– ¡Oh!

– ¿Oh? – pregunté.

– Sí, es que… Es la primera vez que veo una de estas visas.

– No me diga.

– Sí, y la verdad… No sé qué hacer con ella.

Excuse me?

– No, no, la visa está bien, es sólo que no sé qué anotar en su pasaporte y en su forma de desembarco.

– Pero es sólo una extensión de la anterior, supongo que el procedimiento será igual.

– No estoy seguro, déjeme averiguar.

El hábil agente migratorio giró en su silla y le preguntó a su colega, que en ese momento estaba atendiendo a una china que venía a un congreso.

– Oye tú, ¿habías visto una de éstas?

– Sí, son las nuevas visas.

– Sí, eso ya lo sé, ¿pero qué anoto en la tarjeta de desembarco?

– No sé… Mira, allá va Licha* igual y ella sabe.

(* El nombre pudo haber sido cambiado por razones que no vienen al caso)

Tras preguntarle a Licha, el agente regresó conmigo.

– No, pues Licha no sabe. Pero usted no se preocupe, no es que su visa esté mal, es simplemente que quiero seguir bien el procedimiento y es la primera vez que veo una de éstas.

– No se preocupe, aquí espero.

5 minutos después ya había una mini-reunión de agentes discutiendo qué hacer con la visa. Mientras tanto, chinos, hindúes y paquistaníes pasaban ágilmente por las preguntas y revisiones de rigor.

– Me da mucha pena con usted – me dijo el agente,- pero me va a tener que esperar un rato más. Vamos a revisar si en la intranet hay algo.

– Vaya, vaya usted.

Tras otros 5 minutos, era la única persona que quedaba en los mostradores de migración. Finalmente, el agente regresó con una sonrisa de triunfo.

– ¡Ajá! Ya lo encontré. No hay nada diferente con estas visas, sólo hay que sellar el pasaporte y ya.

– …

– Gracias por su paciencia y disculpe la tardanza, pero quería asegurarme de hacer lo correcto.

– No se apure.

– Bienvenido al Reino Unido.

– Gracias.

Ni modo, ahora hay que concentrarse en superar el cambio de horario y ponerse a trabajar.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK

8 thoughts on “Oiga, ¿y esto qué es?

  1. Wah wah wah wah, o sea que jugaron al telefono descompuesto por un rato los señores!!! 😎

    Pues me da gusto que te la hayas pasado de 10! y que te sea leve el jet lag!!! besitos

  2. uf, tengo un trauma con esto de los visados, yo de aqui a dos semanas tengo que ir a bangkok a sellar mi visa, conseguida en la embajada en Madrid, despues de llamadas informarme y tal, porque casi no dan información, de milagro me enteré que aún aqui tenia que ir a sellar por mi “long stay” por acompañar a mi marido por trabajo. Esto de las visas, es un mundo aparte.

  3. Pues sí, mi querida Dragonfly. Al menos me dejaron pasar. El jetlag ahí va, la he pasado peor, la verdad. Un beso.

    Qué bueno que te hizo gracia la historia, Juan. La verdad es que al final me estaba riendo, pero mientras esperaba no estaba muy contento, la verdad. Un abrazo.

    Pues no, mi estimado Lord Eggs, los agentes aduanales se lucen en todos lados y con todas las personas según me parece. Un abrazo.

    Muy cierto, Krapumka, esto de los visados es un mundo aparte y muy revuelto. Lo mejor fue que averiguaste lo que tienes que hacer con suficiente tiempo.

    Sonic, no pensé en un buen nombre para el agente. Pero te aseguro que la otra agente sí tenía cara de Licha. Un abrazo desde la gris Manchester.

  4. No es que uno se ría de tu desgracia… solo es que nomas a ti te pasan esas cosas jajajajajajaja lo bueno fue que corriste todo lo raudo y veloz que pudiste para rebasar a los asiáticos y compinches jejeje un abrazo y que bueno que disfrutaste tu viaje por la capital HS de USA

  5. jajajajaja crei que nada mas en México nos aventabamos esas!!

    Que botana, perdon que mre ria pero es divertido como lo platicas, fue buena la idea de rebasar jajaja…

    saluditoosssss y que estes de lo mejor amigo!!! besos!

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