Creeping away

Estaba yo alegremente preparando las figuras para uno de los capítulos de la tesis, cuando me encontré con una gráfica que compara las propiedades de creep (fluencia lenta) de mi material con otros materiales, usando un parámetro llamado de Larson-Miller. El artículo original es de mil novecientos setenta y algo, en una obscura revisa de la ASME, a la cual no tiene acceso la Universidad. Por ello, me puse a buscar un artículo similar, que diera la definición de dicho parámetro (que yo desconocía). El asunto es que tengo comentar sobre dicha gráfica, pero no me quedaba claro el parámetro y no quería que mi comentario fuera vago. Aunque hay gente que realmente conoce sobre las entrañas de la búsqueda en la internés, no tengo mayores problemas encontrando lo que necesito, normalmente con la primer búsqueda. Sin embargo, no pude hallar un artículo útil. Después de mucho buscar, encontré uno que tenía un nombre que jamás hubiera buscado: Understanding the Larson-Miller creep parameter. Ñe.

Pero bueno, de lo que quiero hablar hoy, dado que me tardé tanto buscando el artículo ese, es del fenómeno conocido como creep en inglés y fluencia lenta en español. La fluencia lenta es poco conocida fuera de la ciencia e ingeniería de materiales. No es un fenómeno fácilmente observable a simple vista y aunque su concepto no es complejo, es difícil de explicar fuera del contexto de la deformación de materiales. Intentaré no echar mucho rollo y espero que no sea aburrido el cuento.

Se sabe que al aplicarle una fuerza externa a un objeto, éste se deforma. Pensemos en una varilla metálica delgada. Si la torcemos, se deformara pero regresara a su posición original mientras no apliquemos una fuerza excesiva. ¿Qué tan excesiva debe ser esa fuerza? Debe ser suficiente para superar el llamado límite elástico del material. Superado el límite elástico, la varilla quedara torcida. Aparentemente, mientras no superemos el límite elástico, como quien dice mientras la deformación sea puramente elástica, la varilla siempre regresará a su lugar. Eso no es estrictamente cierto. No existe una deformación puramente elástica. Aún si el límite elástico no es superado, a nivel atómico el material se va dañando cada vez que se deforma y este daño es acumulativo. En palabras simples, éste es el concepto de fatiga de materiales.

Volviendo al caso de la varilla, supongamos que le aplicamos una fuerza de modo que se deforme elásticamente. Pero no retiramos la fuerza, la varilla sigue doblado, pero aún dentro de su límite elástico. Dependiendo del material, la varilla puede quedar permanentemente deformada después de cierto tiempo. Algunos materiales son particularmente sensibles a este efecto, como el plomo y el titanio. Las antiguas tuberías pluviales inglesas hoy aparecen “colgadas” porque han cedido poco a poco a su propio peso al paso del tiempo. Esta es el concepto simple de fluencia lenta.

Ahora, la resistencia a la fluencia lenta es una propiedad única de cada material. Sin embargo, no es una propiedad inmutable. La resistencia a la fluencia lenta es mayormente función de tres variables: Tiempo, fuerza aplicada y temperatura. En general, la fluencia lenta del material será mayor a mayor tiempo, fuerza y temperatura. La dependencia a estas tres variables es directa y más o menos logarítmica.

Y a donde quería llegar hace unas 500 palabras es al hecho de que siempre me ha causado extrañeza el escuchar a expertos en teorías de la conspiración decir que es imposible que un fuego de unos 700 grados centígrados haya podido fundir las enormes varillas y montenes de las Torres Gemelas, dado que el acero en general no se funde antes de 1200 grados. Olvidan, o más probablemente, ignoran, estos señores que la fluencia lenta del acero se acelera con sólo unos grados más de temperatura. No es necesario fundir un montén para que éste empiece a ceder  y se desplome. Añádanle a eso el daño directo por el impacto y la enorme fuerza que tuvo que soportar el núcleo de las Torres y es entendible la forma en que cayeron. Es probable que necesiten buscarle por otro lado en sus teorías de la conspiración, pero es seguro que les haría bien hacer una búsqueda en Google por Understanding creep in materials.

Escribir esta tesis me está afectando. Mejor me voy a disfrutar del sol antes de que mi cerebro empiece a fluir lentamente por mis oídos. A’í disculparán ustedes el rollo.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK

5 thoughts on “Creeping away

  1. De que se disculpa Doctor!!! Estuvo muy interesante el post… Ahora justifico porqué cedí a irme de fiesta el viernes pasado? Verá usted estaba yo muy convencida de que no iría (estaba un poco triste en realidad) , a pesar de que la insistencia de mis amigas era bastante (asumo ahora que estaba dentro de mi limite elástico), pero insistieron durante tanto tiempo que terminé por fluir lentamente al antro … 🙂

    Ya en serio…el post es muy interesante, a veces me sorprende esa capacidad tuya, de escribir con tanta claridad!!

    Besos…le leo

    la palabra de hoy: Nuclei

  2. Wow!!! por fin un poste sobre tus famosos materiales que entiendo!!! wiiiii!!!!

    primito!! (jijiji)

    Saluditos!! y si tómate unos baños de rayos solares pa q’ no se afecte la ardillita!!!

    bye xoxo

  3. Qué bueno que te gustó mi querida Dragonfly. Y, la verdad, tu explicación quedó mejor que la mía. Un beso.

    Peor aún, Marthita, es la tesis que me está comiendo el cerebro. Ni modo. Un beso.

    Pues sí, mi querida Mariana, necesito algo de sol. Lo malo es que por aquí no hay mucho. Qué bueno que te gustó el post. Un beso.

    Lalete, sí me hace falta descansar. Ni qué decir. Un abrazo.

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