Saving Chapter Five

Lo más seguro es que ya nadie se acuerde pero en enero me puse a contar la triste historia de cómo se perdió el capítulo cinco de la tesis que me tiene peinando canas. Para los que no encuentren el tiempo de darse una vuelta por el vínculo mostrado, va el resumen ejecutivo:

En octubre del año pasado, mi tesis se encontraba en un estado muy avanzado  de putrefacción y faltaba poco para cerrarla. Tenía toda la historia, como diría mi asesor. Comenzamos desde el comportamiento macroscópico y encontramos que existe la posibilidad de twinning* y, más importante aún, reversible twinning, los experimentos con radiación sincrotrón lo confirman y hasta un modelo tenemos que concuerda excelentemente con los resultados experimentales. Pero, precisamente en octubre del año pasado, todo se fue por tierra cuando encontramos que en realidad lo que interpretábamos como twinning era sólo un espejismo causado por el tamaño de grano del material.

(Un paréntesis no tan pequeño para explicar el twinning y por qué me trae de cabeza. Twinning, conocido como maclaje en español (del francés maclage mechanique) es un modo de deformación en el cual los átomos en la red cristalina del material se desplazan de manera que parecen girar sobre un plano, adecuadamente llamado twinning plane. Al fenómeno se le llama twinning porque produce una imagen gemela de la red cristalina. Una mejor descripción es que la red cristalina parece reflejarse en un espejo que, como ustedes se imaginarán es el twinning plane. El twinning es importante por sí mismo, ya que es un mecanismo de deformación plástica y si ocurre antes del punto de fluencia del material puede dar lugar a lo que se conoce como plasticidad temprana. Sinembargo, el fenómeno conocido como reversible twinning es todavía más importante porque eso quiere decir que el material puede ser deformado de una manera que parece ser plástica pero en realidad es reversible. Ya antes les había contado que una deformación plástica reversible es un oxímoron, ya que por definición una deformación plástica no es reversible. Normalmente se usan términos como deformación pseudo-plástica o anelástica.  Un excelente ejemplo de reversible twinning es proporcionado por las aleaciones con memoria de forma. Si alguien ha visto un armazón de lentes que puede ser aplastado para luego regresar a su forma ideal, ya sabrán de qué hablo. Y un twinning reversible está muy bien en aplicaciones como esas pero no en un material que se supone puede ser usado en los álabes de turbina. ¿Por qué?, se preguntarán ustedes. Y la respuesta es que el material debe ser suficientemente fuerte como para resistir las elevadas temperaturas de operación y un maclaje reversible involucra propiedades mecánicas cambiantes y, muy posiblemente, impredecibles en una pieza que es crítica.)

En palabras de mi querida amiga la lics: Ñe.

Hay dos maneras de salvar el capítulo cinco. Bueno, en realidad hay infinidad de opciones, incluyendo la solución trivial que dirían los matemáticos: AXn + BYn + CZn=0 y en vez de quebrárnosla buscando los coeficientes Xn, Yn y Zn, decimos que todos son iguales a cero y al carajo. En otras palabras, nos cargamos todo el capítulo cinco y todos felices.

Como siempre, divago. Decía yo que hay dos maneras principales de salvar el capítulo 5. La primera involucra cerrarlo con los resultados de octubre, que muestran algo que podría ser twinning. Una mejor descripción es que si entrecerramos los ojos y las vemos de noche y con mucho cariño, esas gráficas podrían ser interpretadas como twinning. Claro, esto no es lo que uno quiere ver en una tesis, así que hay que considerar la opción 2.

La opción dos es realizar más experimentos, con un protocolo más estricto, con detectores más sensibles y un truco relativamente astuto para mejorar la estadística de captura de datos. Y precisamente eso hice hace un par de semanas. Porque el problema es que conseguir tiempo en el ESRF es difícil y fue hasta entonces que conseguí unas pocas horas para probar mi material.

Regresé con unos 20 GB de datos de dicho experimento y me he pasado estos días generando gráfica tras gráfica de lo planos cristalinos, tratando de encontrar alguna tendencia que muestre evidencia de maclas. Y sí, ahí está, es mínima pero claramente ahí está. Más importante aún, hay evidencia de que a nivel microscópico se encuentra el origen de los fenómenos macroscópicos descritos en los otros capítulos. Ahora tengo que ver cuáles de las 112 gráficas que generé en esta semana ilustran mejor el fenómeno y escribir el dichoso capítulo. Va ser un verano muy muy divertido. Lo bueno es que está lloviendo.

Saludos para todos.

ddarT htraD

emluH

KU ,retsehcnaM

5 thoughts on “Saving Chapter Five

  1. ddarT htraD

    emluH

    KU ,retsehcnaM

    estamos locos Lucas???

    Suena divertidisima toda esa descripcion, si tan solo pudiera entenderla mejor 🙁

    salu2 primito!!

  2. .sèver la sasoc sal rev a raznemoc ed setnarasnacsed ratnetni arap sàm nòzar anU .azebac ed eart ol euq nòicautis an detsu eneit ,etnemetnedivE

    .ɐzǝqɐɔ ǝp sɐsoɔ sɐ1 ɹǝʌ ɐbɐɥ o1 ou oıɔuɐsuɐɔ ns ǝnb oɹǝdsǝ

  3. O sea, o sea, lo que atinó a decir, ya tienes más canas!!!!, segurito, que sí, además de soñar como carajos salvar el capítulo V

  4. ¡Yo también la extraño, lics! Cuídese mucho, a ver si echamos chisme un fin de semana. Besos.

    Mariana querida, eso es lo mismo que pido yo: Entenderlo un poco mejor. Un beso.

    Mi estimado Lord Eggs, ya no sé si esta de cabeza o si está reflejada en un espejo. Es lo malo de que los cristales sean simétricos, todo se desorienta uno. Un abrazo.

    ¡Sí, Marthita! Hartas canas. Parece que ése va a ser el principal producto de mi tesis. Ni modo. Un beso.

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