Regresando

He tenido muy abandonado el blog en las últimas semanas y mucho más en la pasada. Afortunadamente ha sido principalmente por trabajo. Resulta que la compañía con la que trabajaba hasta febrero pasado me habló para que pusiera a punto la máquina que en su momento dieron de baja junto conmigo. Amazing and amusing, sin duda. Total que me arreglé en el precio para hacerles el módulo de selección que requerían y volver a hacer trabajar la famosa máquina. En estos meses había olvidado tantas cosas de la planta, entre ellas:

– El inconfundible aroma de la arena sílica al quemarse con la aleación.
– La temperatura cerca, medianadamente cerca, lejos y muy lejos de los hornos. Parece que toda la planta está a 40°, lo cual es particularmente notorio cuando entras a las oficinas con el aire acondicionado a 20°.
– Y por supuesto, la emoción de trabajar con los tipos de mantenimiento.

La mugre máquina sufre un desperfecto y deja de trabajar. La buena gente de mantenimiento llega con el desarmador y las pinzas por delante, dispuestos a desarmar todo y reprogramar los PLC’s. Le avisan al jefe de producción que el problema parece ser un sensor de temperatura y que eso podría precisar revisar toda la escalera de PLC’s y les llevará todo el turno. El buen negro llega a las 10:00 de la mañana para encontrarse al jefe de producción injertado en pantera neurótica, diciendo que sus piezas jamás estarán a tiempo porque la máquina necesita ser reprogramada.
Llego a ver la máquina y lo primero que veo es al tipo de mantenimiento diciéndome lo de la reprogramación y que los PLC’s y que la fregada. Después de escucharlo un momento reviso los sensores de piezas y ahí están los brillantes LED’s alternando entre amarillo y verde.

– ¿Ya revisaron los tubos de salida de piezas?
– ¿Cuáles? – contestó el de mantenimiento, poniendo cara de “y eso qué?
– Estos – añadí, mientras retiraba un montón de piezas atoradas en los tubos.

De inmediato los sensores dejaron de flashear y la bendita máquina comenzó a funcionar, después de haber estado 4 horas parada. El de mantenimiento me vio con cara de “¿Cómo sabías que era eso?”… pero en realidad dijo: “¿Por qué no te regresas a trabajar aquí?”

Y por esos torpes dejé de actualizar mi blog… (bueno, por esos torpes y por el dinero).

Como sea, voy a volver a atender este proyecto con más cuidado. En los próximos días habrá todavía más trabajo, pero al menos ya no tendré que estar todo el día encerrado en esa fábrica.

Darth Tradd
San Juan del Río, Qro.
México

4 thoughts on “Regresando

  1. Yo quiero ver la factura; sin lugar a dudas debió ser divertida. Algo así:

    Darth Tradd & The Negro, Inc.
    F A C T U R A

    Por transladarme a la fábrica: $100.00
    Por bajar las herramientas del auto: $50.00
    Por echarle una ojeada a un par de LEDs que parpadeaban: $10.00
    Por desatascar a mano un tubo: $20.00
    Por haber estudiado la ingeniería y saber qué tubo desatascar, qué LEDs observar, y qué herramienta utilizar: $15000.00
    T O T A L : $15180.00

    Hay cosas que el dinero no puede comprar. Para todo lo demás, existe Darth Tradd & The Negro, Inc.

  2. Así es, Maybrick. El negro que todos quieren les salvó el día a la buena gente de allá. Me sorprende tu clarividencia, le atinaste casi al precio… ¿poderes de adivinación? (¿le hablo a maussán??)

    Gracias por las porras!!

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