Las hormigas en Francia caminan con elegancia

Decía en el post anterior que me iba a dar el tiempo para contarles sobre el show aéreo de Southport. Sin embargo, mi jefe tenía otros planes. Se le ocurrió que mientras espero mi examen de grado, podría ir a ayudarle a una compañera a hacer unos experimentos en la Francia. En particular, se trataba de hacer mediciones de esfuerzos residuales en el instrumento imaginativamente llamado Salsa, que según son las siglas en inglés de analizador de deformación para aplicaciones a gran escala. Es un instrumento muy estable y relativamente fácil de usar. Sin embargo, hay que alinear muestras con los “encauzadores” de neutrones, que pueden ser rendijas o “colimadores” (una especie de cuñas que están rellenas de laminillas por las que los neutrones van rebotando). Trabajamos duro, pero no fue un experimento tan pesado como los de radiación sincrotrón que he padecido antes. Estábamos alineando las muestras cuando el fotógrafo oficial del ILL (Instituto Laue-Langevin, que comparte el “polygone scientifique” con el ESRF{European Synchrotron Radiation Facility} y el EMBL {European Molecular Biology Laboratory}) dijo que quería sacar unas fotos para el anuario. Nos dijo que actúaramos normalmente mientras él tomaba las fotos con resultados desastrosos:
Según que alineando la muestra y las rendijas pa'los neutrones. Nótese que ya me corté el pelo y me afeité.

Según que alineando la muestra y las rendijas pa'los neutrones. Nótese que ya me corté el pelo y me afeité.

El principal problema de este experimento fue, al menos para mí, que ahora no alcancé cuarto en la guesthouse del polygone scientifique y me mandaron al horrible aparthotel Marie Curie. Si alguna vez visitan Grenoble, eviten dicho hotel como la peste. ¡En vez de camas tiene sillones-cama convertibles! Para colmo, tenía que caminar 25 minutos todos los días para llegar al ILL. En la noche (a eso de la una de la mañana), estaba demasiado cansado como para caminar y les pedía a los guardias que llamaran un taxi. Curiosamente, en la última noche el chofer era un tipo igualito a John Goodman, el que hizo de Pedro Picapiedra en aquella malísima película de los años noventa. El buen Pedro Picapiedra intentó platicar conmigo en francés, lo cual no llevó a nada, como es de suponerse. Sin embargo, al llegar al malhadado hotel dijo algo que sí entendí:

Vous êtes américain?

Por lo cual me sentí altamente ofendido y respondí algo que sonó a: Mais no! Je suis mexicain! El taxista respondió diciendo varias cosas de las que se acordaba de México, supongo, pero lo único que le entendí fue Aztec! Aztec! Le contesté mi aversión de: Oui, oui. Aztec. Bonne nuit y me largué a dormir.

En todos estos años, la gente me ha dicho que parezco paquistaní, hindú, italiano (aunque no lo crean) y hasta colombiano. Pero jamás me habían dicho que si era estadounidense. Condenado Fred Pierrafeu, encima de todo me cobró 10 euros.

Darth Tradd

Hulme

Manchester, UK